RSS

Los Casos de Faustus (I): El Magus Afónico

01 Nov

Caso: Un magus denuncia a otro miembro de su propia Alianza por causarle daños en la voz e impedirle obrar su magia durante un tiempo

Escenario: Tribunal de Iberia

Poco después de su llegada a Duresca, Faustus debe acompañar a uno de los Quaesitoris superiores en una sencilla investigación en una alianza cercana. Allí, uno de los magi, Rancuneus de Flambeau, acusa a otro miembro de su misma alianza, Cauleon de Jerbiton, por unos sucesos ocurridos hace algunas semanas. Era pleno invierno, y Rancuneus regresaba de un viaje en solitario cuando le sorprendió una fuerte nevada a pocos kilómetros de la alianza, impidiéndole continuar con su viaje y poniéndole en apuros. Los magi de la alianza cuentan con un ingenioso método de comunicación de emergencia, unas piedras que pueden hacer cambiar de color o emitir sonidos de forma remota. Rancuneus activó una de esas piedras para pedir ayuda a la alianza, donde en esos momentos solo se encontraba Cauleon. Sin embargo, nadie acudió en su ayuda y el Flambeau, sin un lugar claro donde refugiarse, tuvo que pasar una noche de pesadilla a la intemperie.

Rancuneus completó el viaje hasta la alianza al día siguiente, pero a causa de su exposición a los elementos cogió una fuerte pulmonía que le mantuvo afónico durante casi dos semanas, impidiéndole usar su magia y participar en una expedición que tuvo lugar en esas fechas para localizar a una criatura sobrenatural y obtener su vis. Mientras Cauleon defiende su inocencia y protesta insistentemente, diciendo que estaba demasiado enfrascado en sus estudios de laboratorio como para fijarse en la llamada de socorro de Rancuneus, este insiste en que su compañero de alianza debe pagar por un descuido que pudo causarle la muerte y que tuvo consecuencias sobre su capacidad para obrar magia durante un tiempo.

El caso parece bastante sencillo y no parece necesario esperar a un Tribunal para resolverlo. Por lo tanto, el Quaesitoris junto al que viaja Faustus le cede la iniciativa a él para que dictamine una sentencia. Faustus no tiene ninguna duda: aunque Cauleon no provocara el daño intencionadamente, la voz es un elemento imprescindible para que un magus pueda utilizar su magia, y por lo tanto cometió una violación del primer artículo del Código Hermético, que prohíbe privar a cualquier otro miembro de la Orden de Hermes de su poder mágico.

Sin embargo, las circunstancias que rodean el caso están llenas de atenuantes, y Faustus lo tiene en cuenta a la hora de proponer un castigo para Cauleon. Aunque la privación de poder mágico es un delito mayor y específicamente se considera una falta grave restringir la capacidad de locución de un magus, considera que basta imponer una sanción por daños y perjuicios a Cauleon. Tras investigar el vis que se acabó obteniendo de la expedición en busca de la criatura, un total de 6 peones de vis Ignem, decide imponer esa misma cantidad como sanción a Cauleon. Tras debatirlo en común, el Quaesitoris superior eleva la cifra a 10 peones, considerando esos 4 peones adicionales una multa por hacer perder el tiempo a la Casa Guernicus por una situación que se podría haber evitado perfectamente.

Cauleon protesta amargamente pero decide aceptar la multa, tras lo cual los dos Guernicus abandonan la alianza y ponen rumbo hacia Duresca. Sin embargo, mientras ambos se alejan montados en sus mulas, la perspicaz mente de Faustus no puede evitar notar las extrañas incoherencias en el caso: ¿cómo pudo no escuchar Cauleon la llamada de Rancuneus? ¿Por qué el Flambeau decidió convocar a los Quaesitoris para algo que se podía haber resuelto a nivel privad? La relación entre ambos magos es evidentemente tensa, pero parece haber algo más en este caso que se le escapa… ¿Qué será?

A Faustus no le falla el instinto. No será la última vez que oirá hablar de Rancuneus y Cauleon…

Veredicto: El acusado es culpable y deberá pagar una sanción de 10 peones de vis Ignem, 6 al acusador y 4 al Tribunal.

Anuncios
 
7 comentarios

Publicado por en 1 noviembre, 2016 en Miscelánea

 

Etiquetas: ,

7 Respuestas a “Los Casos de Faustus (I): El Magus Afónico

  1. Carlos de la Cruz

    1 noviembre, 2016 at 7:19 pm

    Ummm… ¿alguno de los dos Magus es conocido por su maestría en Auram…?

     
    • Teotimus

      1 noviembre, 2016 at 7:31 pm

      Je, je… Interesante pregunta a la vista de los detalles del caso, sí. Pero no, ninguno de los dos es especialmente conocido por su maestría en Auram.

      Dado que ambos volverán a aparecer en el futuro, debo decir que Cauleon está especializado en Mentem e Imaginem, mientras que Rancuneus es un experto en Ignem con cierta afición a Corpus… Lo que añade una duda más a las cuitas de Faustus: ¿por qué no usó Rancuneus sus conocimientos de Corpus para curar su afonía?

       
      • El Cofre de Oro

        1 noviembre, 2016 at 9:35 pm

        O de Ignem para mantenerse caliente…

         
      • Teotimus

        1 noviembre, 2016 at 9:38 pm

        Por ejemplo. ¿Qué oculta Rancuneus…?

         
  2. reiizumi7

    2 noviembre, 2016 at 6:33 pm

    ¿Como Quaesitoris no se preguntan nada más allá de las normas básicas?
    Yo primero me preguntaría si realmente es posible que Cauleon no viera la llamada de auxilio, quizás realmente no la vio mientras estaba concentrado en sus tareas, quizás Rancuneus quería auto-lesionarse (y teniendo Corpus, bien podría conseguirlo) para después denunciar a su “compañero” de alianza, utilizando a los Quaesitoris como una simple herramienta.

    Por otro lado, ¿qué obliga a Cauleon a aceptar esa petición de ayuda a riesgo propio? Una cosa es tener un sistema de petición de ayuda y otra que se tenga que llevar a cabo, ¿qué podía hacer Cauleon contra el clima? ¿y sí no encontraba a Rancuneus, y si no podía siquiera ayudarle, y si muere él mientras Rancuneus sobrevive?

    Finalmente, el simple hecho de tener que molestar a unos Quaesitoris para un caso de tan poca importancia claramente tendrá su punto negativo (los 4 vis extras a pagar), una multa que es mayor a lo necesario para curar esa afonía, lo cual implica aun más sospechas…

     
    • Teotimus

      2 noviembre, 2016 at 7:25 pm

      Interesantes preguntas todas ellas, a las que intentaré responder sin aclarar del todo la extraña relación entre Cauleon y Rancuneus:

      1. Y lo más importantae de todo: se supone que un Quaesitoris debe limitarse a investigar el caso por el que se le ha llamado y nada más, ya que de “excederse” en sus tareas se le podría acusar de espiar a un sodales, y ser castigado por ellos. Por eso muchos de ellos pecan de exceso de prudencia. En ocasiones eso hace que se puedan perder algunas piezas del rompecabezas, sí.

      2. La piedra que activó Rancuneus emitía un sonido que debería haber escuchado sin problemas Cauleon, aunque estuviese enfrascado en sus tareas. Ese fue uno de los argumentos que llevó a Faustus a decantarse por castigar al Jerbiton. Aunque lo de auto-lesionarse es una opción, ciertamente.

      3. Aunque no es una “obligación”, se supone que todo magi debe ayudar a otro magi, dentro del espíritu de la cláusula de “No pondré en peligro a la Orden de Hermes” (y, se entiende, a sus miembros). La cuestión es que Cauleon no hizo… nada. Cauleon podría haber aducido que intentó mandar a alguien a buscar a Rancuneus… pero no lo hizo. ¿Tal vez la acusación de su “amigo” le pilló por sorpresa? ¿Estaba realmente enfrascado en sus estudios?

      4. Amén a tu último punto. Ni a Faustus ni a los Quaesitoris les gusta perder el tiempo con estas tonterías.

      ¡Gracias por la aportación!

       

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: