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Taller de personajes: Otros magos de Mons Perditus, año 1250

grimorio

Tras narrar las últimas peripecias de Viatorius (y las de Constans), quedaba pendiente comentar, aunque sea de forma más breve, lo que han hecho el resto de magos de Mons Perditus en estos últimos diez años. Ha habido muchas idas y venidas durante la década, así que antes de pasar directamente al grano, hago un pequeño resumen de lo que ha ocurrido a nivel general.

Lo más importante es sin duda la marcha, en el Tribunal de 1241, de Faustus. El Guernicus ansiaba tener un puesto en Duresca, y tras años de trabajo para convencer a los superiores de su Casa, por fin lo consigue y se queda en Duresca después del Tribunal. Ante esa marcha, Tempestus reacciona de inmediato y ofrece refugio en la alianza a una joven maga Verditius recién licenciada que busca un lugar donde ocultarse de ciertos problemas mundanos. Se llama Florence y llegará a Mons Perditus en 1243. Por último, habrá otra recién llegada a la alianza, mucho más joven, cuya incorporación es cosa de Implacidus, pero sobre ella podréis leer algo más a continuación…

Ahora sí, vamos allá:

Faustus de Guernicus

El Guernicus pasa poco más de un año en Mons Perditus antes de aprovechar el Tribunal de 1241, precisamente en Duresca, para quedarse en su nueva alianza. Durante ese año apenas tiene tiempo de estudiar un poco, copiar un último libro para que la alianza pueda comerciar con él y despedirse de los que han sido sus compañeros durante veinte años. Al perfeccionista Quaesitoris siempre se le había quedado un poco pequeña una alianza remota y apartada, así que por ahora sale de nuestra historia y, si el tiempo me lo permite, puede que vuelva a reaparecer dentro de unos meses convertido en un Sherlock Holmes hermético que vaya desentrañando casos de todos los tipos y colores…

Implacidus de Bonisagus

Habíamos dejado a nuestro amigo Bonisagus en pleno parón creativo hermético. Su gran proyecto de integración de la magia de las brujas se había visto frenado al no tener ninguna fuente nueva de la que seguir investigando. Pero la marcha de Faustus y las constantes idas y venidas de Viatorius y Constans durante la década son el empujón definitivo que le lleva a tomar la decisión de aparcar ese proyecto y plantear esta década de forma radicalmente diferente a las anteriores. Dos son los focos principales para él en estos años:

  • Decide tomar un aprendiz y, para mejorar sus Artes al nivel necesario, se pasa la primera mitad de la década metido en la biblioteca de Mons Perditus y reforzando las Artes más débiles de su repertorio hermético. Una vez tiene todas las Artes a 5, Implacidus le pide a Viatorius, recién regresado de Estancia-es-Karida, que le acompañe en un pequeño viaje por las poblaciones cercanas a Mons Perditus para que use su sensibilidad mágica y algunos de sus hechizos de Intellego para ayudarle detectar el Don. La suerte acompaña a los dos magos herméticos y, en una granja apartada al sur de las montañas, Implacidus encuentra a una familia cuya hija pequeña vive recluida en unos establos, en un estado deplorable que roza la malnutrición y el abandono. Sus padres rehúyen a la niña, de nombre Jimena, por su extraño comportamiento y por los extraños fenómenos que se producen de vez en cuando a su alrededor. Un hechizo rápido de Viatorius permite confirmar que efectivamente Jimena tiene el Don, y tras una negociación, Implacidus “libra” al matrimonio de la carga de su hija y se lleva a Jimena dispuesto a convertirla en su aprendiz.

Jimena

  • Tras llevarse a Jimena, Implacidus centra sus actividades de la segunda mitad de la década en dos cuestiones: por un lado abre las Artes de Jimena y empieza a enseñarle la magia hermética y, por otro, de cara a recuperar su proyecto de integración hermética, potencia sus estudios de Corpus a partir de su fuente de vis personal, dado que hace ya tiempo que los libros que hay en la biblioteca de la alianza no pueden ofrecerle nada nuevo. También tiene tiempo para mejorar un poco más su laboratorio, que a esas alturas empieza a ser el más sofisticado (y caro) de la alianza.

En 1249, con Jimena a mitad de su aprendizaje y tras el regreso de Viatorius y de Constans, Implacidus decide llevarse a su discípula (y a un par de custos, claro) en un viaje que realiza para ver a su vieja amiga Antzia, la sorginak a la que conoció hace unos cuantos años. Aunque Antzia tampoco puede transmitirle nuevos conocimientos, ante la insistencia del Bonisagus, sí que le habla de un viejo lugar sagrado en lo más profundo de un bosque cercano donde según las viejas leyendas, algunas brujas se reunían en aquelarres hace siglos. Siguiendo sus consignas, y tras varias semanas de búsqueda, Implacidus encuentra una cueva abandonada y protegida por el espectro de una vieja bruja a la que logra frenar el tiempo suficiente para encontrar antiguos restos de los aquelarres. En concreto encuentra lo que parece una varita zahorí y un par de extraños brazaletes en los que detecta magia, así que decide recogerlos y salir huyendo del furioso fantasma. (Sin duda, la pobre Jimena descubre en primera persona que la vida de un mago hermético puede llegar a ser muy azarosa…).

De regreso a su laboratorio, y con más tranquilidad, Implacidus descubre que efectivamente, esos objetos podrían haber sido propiedad de alguna bruja muerta, y que podría investigarlos para aprender cosas de ellos. Parece que ha llegado el momento de reemprender su gran proyecto…

Podéis encontrar la ficha actualizada de Implacidus aquí (la de Jimena por ahora no la pongo…).

Planes inmediatos (1250-1259)

  • Integración hermética: Con un poco de suerte, la varita zahorí o los brazaletes podrían ayudar a Implacidus a reemprender su proyecto de integración, pero hay muchas posibilidades de que no le sirvan específicamente para los efectos de curación de fatiga que quiere integrar. ¿Debe invertir el considerable tiempo que haría falta en investigar los objetos aun a riesgo de que sea en vano?
  • Jimena: La pequeña muchacha resulta tener una inteligencia privilegiada y es una esponja que aprovecha hasta el último minuto que pasa con Implacidus en el laboratorio (el resto lo pasa en la biblioteca, leyendo libro tras libro, después de que uno de los maestros de la alianza le haya enseñado a leer). Implacidus está tentado de moldear a Jimena a su imagen y semejanza, intentando transmitirle sus propias virtudes, ¿o tal vez debe dejar que sea el propio Don de la muchacha el que se manifieste de forma libre y natural? ¿Debe hacer de Jimena una pequeña réplica de Implacidus?
  • Durenmar: Una década más, Implacidus no ha visitado su domus magna, Durenmar. Los valiosos hechizos que creó en décadas anteriores a partir de la magia de las sorginak siguen sin haber sido compartidos con su Casa y con la Orden en general. Pero Durenmar está lejos, y un viaje allí implica sin duda varios años de ausencia. ¿Debe hacerlo en este momento, llevándose a Jimena consigo?

¿Qué decís? ¿Qué debe hacer Implacidus?

florence

Florence de Verditius

Florence (cuyo planteamiento inicial podéis encontrar aquí) llega a Mons Perditus en 1243, y se incorpora a la alianza como miembro de pleno derecho, con las mismas obligaciones y deberes que los demás. En su caso, la temporada de servicio a la alianza constará en muchos casos de la creación de algún objeto menor, aunque ahora mismo su potencial mágico no le permite hacer grandes cosas. Por lo tanto, se pasa buena parte de la década estudiando libros, pero también mejorando sus habilidades como orfebre. Algunos de los objetos menores que hace para la alianza durante estos años incluyen:

  • Un cuchillo que permite reunir el vis de una criatura en un cuerpo muy pequeño de la misma, que luego puede ser extirpado sin problemas.
  • Un ligero arado que permite cultivar de forma más eficaz las pocas tierras fértiles que hay cerca de la alianza.
  • Un cincel, semejante al que tiene Constans, que permite extraer bloques de piedra forma rápida y precisa, y que aumenta de forma espectacular el rendimiento de las minas que forman la principal fuente de ingresos de la alianza.
  • Una serie de sencillos colgantes de plata (son objetos con cargas) que permiten a su portador alterar su apariencia hasta que el sol salga o se ponga. (Sin duda una manifestación de ciertas inseguridades que tiene ahora mismo Florence…).

Durante toda la década, parece que Florence ha logrado despistar a su ex marido y no tiene noticias de él. Sin embargo, en los últimos meses llegan rumores a la alianza de extraños viajeros a los que se ha visto en alguna población cercana preguntando por una “mujer fugitiva” a la que describían como muy parecida a Florence, llegando incluso a consultar con las autoridades. Parece que el cerco se estrecha, pero por ahora las montañas de Mons Perditus protegen a nuestra amiga Verditius…

Podéis encontrar la ficha actualizada de Florence aquí.

 Proyectos inmediatos (1250-1259)

De todos los magos de Mons Perditus, Florence es tal vez la que tiene por ahora el concepto menos definido. Diría que su prioridad es mantener el anonimato para evitar que su marido la localice, pero el personaje podría avanzar en otras direcciones, así que a continuación pongo las opciones que se me ocurren para los años venideros, aunque estoy abierto a sugerencias de todo tipo:

  • Mantener el anonimato: Aunque no es su especialidad, Florence conoce algún hechizo para alterar su apariencia y evitar ser localizada por su esposo. Pero tal vez eso no sea suficiente, y deba diversificar aún más su grimorio para ahuyentarle definitivamente… o eliminarle. Esa sería la única forma de librarse de su amenaza.
  • Preparativos armamentísticos: El conflicto con los gigantes de las montañas tiene muchos números de empeorar en los próximos años. El armamento de los grogs de Mons Perditus no es especialmente bueno, y salvo el talismán de Tempestus, no hay casi ningún objeto mágico en la alianza con capacidad ofensiva. ¿Debe Florence contribuir al arsenal de Mons Perditus en previsión de una posible batalla? Su foco mágico con los metales la convierte en la persona idónea para, como mínimo, mejorar el armamento. Y en combinación con alguien como Tempestus, podría crear un objeto realmente poderoso…
  • Poder político: Suena raro en una Verditius, pero por su carácter, Florence está harta de ser ninguneada en un mundo de hombres. En Mons Perditus encuentra algo más que un refugio, encuentra una comunidad en la que por ahora nadie la cuestiona por su sexo, pero que al mismo tiempo carece de un líder firme (lo más parecido es un viejo Flambeau cada vez más achacoso y encerrado en su laboratorio). Aún es una recién llegada, pero considera que ni Implacidus ni Viatorius tienen ni el carácter ni la predisposición necesarias para ser líderes. ¿Y si ella se perfilara como “heredera” de Tempestus? ¿Y si se intentara ganar al viejo Flambeau y demostrara tener el mismo compromiso que tiene él por la alianza?

Tempestus de Flambeau

No suelo hablar de Tempestus cuando hablo de los otros magos de Mons Perditus, pero el líder de la alianza tiene una década turbulenta a todos los niveles. Viatorius ve cómo el secreto que más celosamente ha guardado durante años, el motivo por el cual la alianza fue atacada y casi destruida hace décadas, empieza a salir a la luz. El asunto de los gigantes ya es vox populi, y el viejo magus Flambeau debe resolverlo, pero al mismo tiempo no quiere echar a perder lo que lleva casi treinta años reconstruyendo. Por otro lado, su físico empieza a sufrir los estragos de la edad. Pasado sobradamente el centenar de años, su cuerpo se vuelve más lento y torpe durante esta década, y casi al final, su ritual de longevidad falla definitivamente, sumiéndole en una crisis que está a punto de acabar con su vida. Solo la providencial intervención de Implacidus, que lanza un complejo ritual que salva a Tempestus, impide que Mons Perditus se quede sin líder. Sin embargo, el fallo del ritual deja a Tempestus en una situación enormemente delicada: a su edad, ni siquiera Implacidus es capaz de renovar su ritual con solvencia, y sin un ritual de longevidad que le proteja, el viejo Flambeau tiene los días contados. ¿Pero cuándo se ha visto a un Flambeau que haya muerto postrado en su cama? No, mientras le quede un hálito de vida, Tempestus morirá luchando por defender la obra de su vida, Mons Perditus. Y si eso significa volver a subir a lo más alto de las montañas para enfrentarse a sus peores enemigos… ¡que así sea!

Sin duda, se avecina una década de lo más movidita para Mons Perditus, cuya ficha a fecha de 1250 podéis encontrar aquí. ¿Qué les deparará a todos el futuro? ¡De vosotros depende decidirlo!

 
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Publicado por en 28 junio, 2016 en Miscelánea

 

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Taller de personajes: Viatorius, año 1250

capilla

Retomamos nuestro taller de personajes tras una larga pausa (más de lo esperado, motivo por el cual pido disculpas), y recuperando a nuestro amigo Viatorius, cuyas últimas aventuras le habían transformado profundamente. Libre de los estragos provocados por el Don, imbuido de una profunda espiritualidad pan-religiosa, pero al mismo tiempo pendiente de su evolución mágica y de otros asuntos más mundanos que le acucian, son muchas las tareas que se amontonan para nuestro sufrido Criamon. Tras recordar que también podéis seguir las nuevas aventuras de Constans en La Frikoteca, vamos sin más preámbulos a continuar con su evolución, en una década que podría suponer un punto de inflexión en su vida:

1240

  • Primavera: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Creo)
  • Verano: Habla con lugareños para construir capilla en pueblo cercano (4 PX Práctica a Don de Gentes)
  • Otoño: Organiza su laboratorio (2 PX Exposición a Teoría Mágica, gana Spotless y 1 punto de Virtud)
  • Invierno: Estudia De Intellectus (12 PX a Mentem)

El año 1240 empieza como casi siempre para Viatorius, con la habitual extracción de vis del aura de la alianza. Una tarea que no resulta tan acuciante, habida cuenta de que las arcas de la alianza tienen buenas reservas de vis, pero que no se puede abandonar para mantener el Aegis de la Alianza. Cuando empieza a llegar el buen tiempo, Viatorius baja de las montañas acompañado de su buen amigo Álvaro hasta los pueblos más cercanos a Mons Perditus, en la falda de la montaña, y se dedica a hablar con los lugareños, muchos de los cuales lo toman por un santo ermitaño bajado de las montañas. Viatorius busca un lugar donde emplazar una capilla a la que puedan acudir los habitantes de la alianza, pero que al mismo tiempo esté lo bastante alejada como para no interferir en el aura mágica de Mons Perditus. Tras encontrar un lugar adecuado en una zona accesible a medio camino entre la alianza y los pueblos, habla con Constans para que él y su cuadrilla levanten la capilla, y luego regresa a las montañas y se encierra en su laboratorio, que ordena escrupulosamente, en un intento de reflejar la armonía interior de la que goza en estos momentos. (Obtiene la mejora Spotless de Covenants además de mejorar en 1 su Refinement; su laboratorio es un lugar enormemente ordenado, que transmite una paz y una tranquilidad espiritual bastante inusual en un laboratorio hermético). Viatorius termina el año estudiando meticulosamente De Intellectus, el único tractatus de Mentem que hay en Mons Perditus, en un intento por pulir una de sus Formas herméticas menos avanzadas.

1241

  • Primavera: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Creo)
  • Verano: Tribunal de Iberia (2 PX Exposición a Conocimiento de Organización: Orden de Hermes)
  • Otoño: Negociaciones en Huesca para consagrar la capilla (4 PX Práctica a Regatear)
  • Invierno: Aventura en Miniata Sophia: La Adulteración (5 PX de Aventura a Perdo, Parma Magica y Penetración; 3 puntos de Informidad por Crepúsculo, nueva cicatriz de Crepúsculo y hechizo Destruir la Creación de Mentem)

Tras la consabida extracción de vis, en verano toca asistir al Tribunal de Iberia, el primero para Viatorius. Para él resulta algo nuevo, alejado de la protección que le proporcionaban los magos de Miniata Sophia en Provenza. Sin embargo, aprovecha su estancia en el Tribunal para entablar contacto con los magos de la alianza de Estancia-es-Karida, situada cerca de Granada, y habitada por varios magi Criamon. A nuestro magus le parece un punto de inicio ideal para el viaje que tiene previsto emprender en su búsqueda por ampliar sus conocimientos religiosos y filosóficos y, especialmente, conocer mejor la ideología sufi. Viatorius negocia con los magi andalusíes y acuerda intercambiar conocimientos con ellos como “pago” por su estancia en la alianza, que espera visitar el año siguiente. El Tribunal también confirma una noticia triste para los habitantes de Mons Perditus: Faustus, el Quaesitor, anuncia formalmente que deja de pertenecer a la alianza para ser aceptado como miembro junior de Duresca, en el extremo occidental de Iberia (más información al respecto en una próxima entrada del taller). De esta forma el Guernicus, que nunca se había acabado de sentir del todo a gusto en Mons Perditus, ve hecho realidad su sueño. De hecho, ni siquiera regresa a Mons Perditus a recoger su laboratorio, pues ya ha traído sus libros y enseres de escritura consigo y se quedará en Duresca. Hay otra despedida sorprendente en Duresca esos días: Constans anuncia que quiere dejar de formar parte de la alianza temporalmente para emprender proyectos personales. Pese a incurrir en las iras de un Tempestus que no quiere perder ni al Jerbiton ni tampoco los ingresos que ofrece su cuadrilla para la alianza, el Tribunal no ve inconveniente en aceptar esa situación. Viatorius entiende perfectamente que su amigo debe buscar también su propio camino y se despide afectuosamente de él, esperando volver a verle pronto.

De vuelta en una alianza cada vez más deshabitada, y antes de que llegue el mal tiempo, Viatorius acude a la sede de la diócesis más cercana, en la ciudad de Huesca. Allí, en la iglesia de Santa María de los Gozos, negocia con el obispo de la ciudad para convencerle de que acuda a consagrar la capilla construida por Constans el año anterior. No le cuesta mucho conseguirlo: no hay ninguna otra capilla en las cercanías, de manera que las gentes de los pueblos cercanos a Mons Perditus están desprotegidos espiritualmente desde el punto de vista de la diócesis. Por si eso fuera poco, una generosa limosna acaba de convencer al obispo.

Los últimos tres meses de 1241, Viatorius hace la que será su última visita a Miniata Sophia en unos años, para ver a su mentora, Leonarda. Sin embargo, una visita a priori tranquila da un giro de 180 grados cuando Viatorius encuentra Miniata Sophia en una gran estado de alteración. Según le cuenta Leonarda, hay una adulteración suelta en la alianza. Las adulteraciones son manifestaciones físicas que dejan tras de sí los magos Criamon en su camino hacia la iluminación final, y pueden tomar las formas más insólitas. En este caso se trata de una horrenda criatura, un gigantesco gusano negro y ponzoñoso con extraños poderes psíquicos que se ha manifestado en las cavernas más recónditas de la alianza. Viatorius ayuda a Leonarda y a los demás magos a derrotar a la bestia, pero en el transcurso del enfrentamiento sufre un inesperado Crepúsculo que le mantiene un par de horas sumido en un trance durante el cual parece contemplar la batalla contra el gusano desde un punto de vista metafísico. La experiencia otorga a Viatorius una nueva cicatriz que hace que los gusanos y demás criaturas que se arrastran se alejen de él. Además, Viatorius obtiene instintivamente el aprendizaje de un nuevo hechizo, Destruir la Creación de Mentem (PeVi 15). Una vez más, la visita a Miniata Sophia hace que Viatorius regrese a Mons Perditus sumido en profundas meditaciones sobre lo experimentado allí.

(Nótese que la frecuencia de los Crepúsculos de Viatorius no es la normal en un mago hermético, pero su Defecto Propenso al Crepúsculo propicia esta situación; sin duda a medida que se haga más mayor deberá usar su magia con mucha más prudencia).

1242

  • Primavera: Vaga por los alrededores de Mons Perditus y consagración de la capilla (5 PX Práctica a Conocimiento de Área: Ordesa)
  • Verano: Viaje hacia Estancia-es-Karida (8 PX Práctica a Castellano)
  • Otoño: Estudios en Estancia-es-Karida (7 PX Enseñanza a Sabiduría Enigmática)
  • Invierno: Estudios en Estancia-es-Karida (13 PX Enseñanza a Teología: Islam)

Viatorius se pasa las primeras semanas de 1242 recuperándose de su traumática experiencia en Miniata Sophia, para lo cual busca la paz espiritual paseando por la región cercana a Mons Perditus, visitando sobre todo la zona de la capilla y los pueblos cercanos. Durante esas fechas el obispio de Huesca manda a uno de sus diáconos a consagrar la capilla, que finalmente estará dedicada a San Lorenzo, un santo local muy popular tanto en la península como en Roma. Transcurridos esos meses, por fin pone rumbo hacia Estancia-es-Karida, partiendo en compañía de un custos que se lleva como protección. El viaje es largo pero el tiempo les acompaña, y Viatorius llega a Granada poco antes de junio.

Allí descubre una ciudad totalmente diferente a lo que ha visto jamás, gobernada por Ibn Alahmar, el primero de los reyes nazaríes de la ciudad, que está sufriendo el duro acoso de los reinos cristianos. La alianza, situada a unos 60 kilómetros de Granada, ocupa lo que en tiempos antiguos fuera una villa romana, que ha sido reacondicionada por los magi. En aquel remanso alejado de los conflictos de la ciudad, Viatorius es bien recibido por sus habitantes, y pronto conoce a Alvar Dawla, un anciano Criamon con tendencia a tener visiones proféticas y a caer en Crepúsculos con tanta frecuencia como Viatorius. También conoce a Yusuf Abdul-Qadir, un mago no hermético, seguidor del famoso maestro sufi, Ibn Arabi, con el que Viatorius pronto entabla una buena amistad. Esos dos personajes marcarán la estancia de Viatorius en la alianza granadina. El Criamon se pasa todo el otoño debatiendo con Alvar y conociendo un poco mejor los secretos de la Sabiduría Enigmática desde el punto de vista, en ocasiones incomprensible, del Criamon. Más tarde pasa los últimos meses del año haciendo lo propio con Yusuf, del que aprende la ideología de los sufi, y en especial los preceptos del maestro Ibn Arabi, del que descubre que unía religión con filosofía de forma armónica, uniendo ambos conceptos en un todo que resulta insólito en la época. Concluida la temporada y el año, Viatorius promete al venerable musulmán pagarle en el futuro sus enseñanzas como él considere. (Y sí, a quienes tengan el manual de Iberia de 3ª edición, estos dos personajes les resultarán familiares, aunque me he tomado alguna licencia con ellos…).

1243

  • Primavera: Colabora con Alvar Dawla (2 PX Exposición a Sabiduría Enigmática)
  • Verano: Estudia tractatus Genus Magicus (10 PX Estudio a Conocimiento Mágico)
  • Otoño: Escribe textos de laboratorio para la biblioteca de Estancia-es-Karida (2 PX Exposición a Latín)
  • Invierno: Aventura en Granada (5 PX Aventura a Penetración, Sensibilidad Mágica)

Viatorius empieza el año “pagando” las enseñanzas de Alvar Dawla al colaborar con él en sus investigaciones relacionadas con la Sabiduría Enigmática. A diferencia de Viatorius, Dawla sigue un Camino diferente, el Camino de la Apariencia, que busca los secretos del Enigma en los detalles menos llamativos del mundo. A Viatorius la experiencia le sirve para ver las diferentes formas que tiene su Casa de alcanzar un mismo objetivo. Tras ello, decide pasar una temporada estudiando en la biblioteca de Estancia-es-Karida, donde encuentra un interesante tractatus escrito en latín del que aprende más detalles sobre las misteriosas criaturas conocidas como djinni, los “genios” de las leyendas orientales. En otoño, paga su acceso a la biblioteca poniendo por escrito varios de los textos de laboratorio de sus hechizos.

Para finalizar el año, Viatorius se ve envuelto en una curiosa situación cuando un emisario del rey Alahmar de Granada visita Estancia-es-Karida con una petición de ayuda del sultán frente a las cada vez más insistentes tropas cristianas que están atacando el reino. Tras la caída de Jaén, el monarca granadino empieza a estar acorralado y, conocedor de los “brujos” que viven en la antigua villa romana, les pide ayuda a cambio de abundantes cantidades de plata y, lo más importante, ofreciendo acceso a ciertos antiguos pergaminos que se encuentran en la biblioteca de la ciudad y que podrían contener información interesante sobre auras mágicas o fuentes de vis para los magos de la alianza. Los magi aceptan, y aunque Viatorius es ajeno en un principio a todas esas maquinaciones (y delitos herméticos), cuando Yusuf le pide ayuda en pago a las enseñanzas que ha compartido con él, no puede negarse. Los magos de la alianza necesitan de su habilidad para detectar auras y fronteras entre regiones para investigar algunos de los parajes descritos en los viejos pergaminos, pero la cosa se complica cuando visitan una regio que podría tener un acceso al Reino Mágico. Allí se tropiezan con una poderosa criatura, probablemente un djinn sobre los que ha leído recientemente Viatorius, y acaban escapando de su furia por los pelos, perdiendo varios custos de la alianza por el caminio.

djinn

1244

  • Primavera: Estudios en Estancia-es-Karida (13 PX Enseñanza a Teología: Islam)
  • Verano: Aprende hechizo Alimentar la Fuente de la Alianza (2 PX Exposición a Creo)
  • Otoño: Regreso a Mons Perditus (8 PX Práctica a Castellano)
  • Invierno: Estudia summa de Creo (16 PX a Creo)

Viatorius pasa sus últimos meses en Estancia-es-Karida de nuevo bajo los preceptos de Yusuf. Parece que ahora mismo le interesa más la relación entre ideología sufi, filosofía y magia que la mera sabiduría enigmática de su Casa… ¿o tal vez sea lo mismo? Sea como sea, sabe menos de lo primero que de lo segundo, así que diserta con su compañero árabe profundizando más en las ideas de Ibn Arabi. Cuando está a punto de partir de vuelta hacia Mons Perditus, descubre en la biblioteca de Estancia-es-Karida un texto de laboratorio que se le había pasado por alto, y decide estudiarlo. El texto describe el hechizo Alimentar la Fuente de la Alianza, un ritual de Creo Vim que Viatorius no había visto nunca, y que potencia un aura mágica aumentando las posibilidades de que aumente de un año para otro (según las reglas de Realms of Power: Magic). Viatorius no tiene previsto experimentar con el aura de Mons Perditus a corto plazo, pero la oportunidad le parece única y decide inventar el hechizo (de sexta magnitud) empleando uno de los laboratorios vacíos de Estancia-es-Karida.

Como Viatorius quiere aprovechar los meses de verano para viajar de vuelta a Mons Perditus, paga esos últimos meses de estudio en especias (es decir, algunos peones de vis) y, tras despedirse de sus amigos de la alianza granadina, emprende el camino de vuelta hacia casa. Al llegar se encuentra su hogar con varias novedades: la capilla de San Lorenzo ya empieza a tener una afluencia más o menos constante de feligreses, y además la alianza cuenta con una nueva habitante, Florence de Verditius, una joven maga cuya incorporación ha negociado personalmente Tempestus. Viatorius también se entera, apesadumbrado, de la muerte del Maestro Mateo, uno de los dos profesores que vivían en la alianza, y con el que había compartido largas charlas en las frías noches de invierno. Tras ponerse al día de los últimos acontecimientos y explicar sus viajes a sus sodales, Viatorius decide recuperar sus estudios herméticos, bastante abandonados últimamente, y estudia la summa de Creo que hay en la alianza.

1245

  • Primavera: Estudia los registros antiguos de Mons Perditus (“recupera” 10 BP, 2 PX Exposición a Conocimiento Mágico)
  • Verano: Inventa Detectar a la Progenie de Vim (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Otoño: Inventa Detectar a la Progenie de Vim (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Invierno: Extrae vis (2 PX Exposición a Creo)

Varios son los frentes que tiene abiertos Viatorius a su regreso a Mons Perditus: tiene pendiente seguir avanzando por su Camino dentro de la Casa Criamon, pero tampoco puede obviar la presencia de alguna criatura sobrenatural en las montañas. Decidido a abordar el tema desde una perspectiva diferente, se pasa los primeros meses del año rescatando del olvido algunos de los registros más antiguos que aún quedaban por organizar en Mons Perditus. Durante ese tiempo descubre varias cosas interesantes: en primer lugar, comentarios sobre una fuente de vis perdida de la alianza, un viejo osario de antiquísimo origen donde ocasionalmente los magos de la alianza lograban encontrar viejos huesos de criaturas sobrenaturales que aún tenían algo de vis, por lo general de Animal. Esa fuente está en lo más alto de las montañas, pero por algún motivo Tempestus nunca la ha mencionado, y parece medio eliminada de los registros. Apenas se mencionan algunas escaramuzas ocasionales con algún tipo de criatura sobrenatural que parecía proteger esa fuente. ¿Por qué? Viatorius tiene una conversación tensa con el viejo Flambeau, que le prohíbe que siga investigando esa cuestión. Por primera vez, Viatorius empieza a hacerse una idea de quiénes fueron los auténticos responsables del ataque que sufrió la alianza décadas atrás.

Sin embargo, por ahora hace caso de la orden del mago, y vuelve a centrarse en sus estudios, aunque decide que si Tempestus no quiere explicarle la verdad, tendrá que averiguarla él mismo. Se encierra en su laboratorio durante dos temporadas e inventa un hechizo experimental recurriendo a los conocimientos sobre djinni y entidades espirituales sobre las que leyó en Granada. Detectar a la Progenie de Vim (InVi 25) le permitirá detectar criaturas asociadas con la forma de Vim, y además de permitirle ver espíritus que habitualmente podrían ser invisibles para él, también es una primera piedra para crear versiones similares del mismo efecto pero sobre diferentes Formas en el futuro. Viatorius termina el año extrayendo vis para la alianza.

1246

  • Primavera: Estudia summa Intellego (10 PX Estudio a Intellego)
  • Verano: Departiendo con Fray Esteban (7 PX Entrenamiento a Teología)
  • Otoño: Estudia los registros antiguos de Mons Perditus (“recupera” 10 BP, 2 PX a Conocimiento mágico)
  • Invierno: Extrae vis (2 PX de Exposición a Creo)

Consciente de que sus conocimientos de Intellego siguen siendo insuficientes, Viatorius empieza el año 1246 estudiando esa Técnica. Tras eso, baja a visitar la capilla de San Lorenzo, donde traba amistad con el párroco, Fray Esteban. Sus visitas se hacen bastante asiduas durante los meses veraniegos, y además de departir sobre cuestiones filosóficas y religiosas, también habla con él y con algunos de los parroquianos más ancianos, a través de los cuales descubre una leyenda local que habla de una tribu ancestral de gigantes de los montañas que vivirían en lo más alto del macizo donde se eleva Mons Perditus. Los gigantes tendrían vestigios animales y su morada estaría cerca de un antiguo “lugar sagrado” situado en algún punto de muy difícil acceso. Viatorius se siente intrigado por la revelación, y vuelve a sumergirse en los registros más antiguos y dañados de la biblioteca de Mons Perditus. Allí no solo determina definitivamente el paradero de ese misterioso osario, sino que también encuentra varias menciones de pasada a los gigantes en cuestión, escondidas en registros de carácter mundano: ataques a viajeros perdidos, avistamientos por patrullas de grogs… Viatorius no puede evitar estremecerse al notar un evidente aumento de incidentes entre el momento en que Mons Perditus descubrió esa fuente de vis Animal y el día en que sufrió el tremendo ataque que estuvo a punto de destruir la alianza. Sin confiar a nadie sus descubrimientos, Viatorius aborda a Tempestus quien, ante las evidentes pruebas en su contra, por fin confiesa la verdad: ese osario era en realidad un lugar sagrado para esa tribu de gigantes, pero los magos de Mons Perditus no dudaron en “obtener” ese vis igualmente. La respuesta de los gigantes fue contundente, planteando constantes emboscadas y ataques puntuales hasta lanzar un ataque definitivo en el que casi destruyeron la alianza. Solo Tempestus sobrevivió tras una brutal batalla que diezmó ambos bandos, tras lo cual los gigantes desaparecieron por un tiempo, sobre todo porque los magos también dejaron de explotar el osario. Pero ahora, vuelve a haber avistamientos de gigantes… ¿deben prepararse para otro ataque?

Viatorius piensa mucho en ello, y también en si debe comunicar sus descubrimientos a los demás, mientras pasa los últimos meses del año extrayendo vis para la alianza. Pero en el fondo sabe que no hay ninguna duda: el pasado en común entre los gigantes y Tempestus es una herida abierta, una herida que podría empezar a supurar y volver a amenazar todo lo que ha luchado por construir. Es un problema de toda la alianza, y deben afrontarlo en común para solucionarlo, lo quiera Tempestus o no. Pero para ello, antes deberá dar un paso más en su formación personal que le permitirá afrontar los peligros que se avecinan con mayor seguridad…

1247

  • Primavera: Visita a Miniata Sophia (11 PX Enseñanza a Conocimiento de la Casa Criamon)
  • Verano: Iniciación: La Avenida de la Curación y la Estación del Arroz y la Miel (gana Virtud Restaurar Integridad, Defectos No Combatiente y Voto: Ayudar a los Heridos)
  • Otoño: Estudia Summa Creo (16 PX Estudio a Creo)
  • Invierno: Extrae vis (2 PX Exposición a Vim)

Viatorius parte hacia Miniata Sophia en cuanto empieza el año 1247. Durante demasiado tiempo ha ignorado su avance espiritual en el Camino que Desanda lo Andado, pero ahora se da cuenta de que debe seguir avanzando por él si quiere poder ayudar a Mons Perditus en lo que cree que puede ser una inminente y dura prueba. La alianza provenzal está mucho más tranquila que la última vez que la visitó, y Leonarda le da una cálida bienvenida. Durante esos primeros meses, ambos ponen en común sus últimas vivencias, y Viatorius se da cuenta de que sus estudios en Granada le han permitido en realidad desandar más su Camino, ver las cosas desde una perspectiva más lejana, más colectiva y más universal. Casi puede sentir, mientras habla con Leonarda, cómo su espíritu se aleja en cierta medida de lo mundano y trata de avanzar hacia la unidad primordial. Leonarda también se da cuenta de ello, y tras impartir a Viatorius los últimos conocimientos sobre los rituales de la Casa que le faltan para afrontar ese nuevo paso, inicia a Viatorius en la siguiente Avenida de su Camino, la de la Curación, que le lleva hasta la Estación del Arroz y la Miel. Desde ese momento, Viatorius desarrolla la capacidad ultraterrena de devolver las cosas a su estado más completo, es decir, curarlas. Su habilidad puede aplicarse a casi cualquier cosa, viva o no viva, de tamaño no demasiado grande, y depende de sus conocimientos en Sabiduría Enigmática. La iniciación convierte a Viatorius en un pacifista convencido, que jura ayudar a todo herido con el que se cruce en su camino. A consecuencia de esta iniciación sufre un nuevo estigma en su cuerpo, representado en forma de una gran marca circular que le aparece de forma espontánea en el pecho, cubriéndole gran parte del mismo. La marca parece ser un pliegue de la piel de un centímetro de grosor, pero es demasiado perfecta como para parecer casual.

Antes de despedirse de Leonarda, Viatorius acuerda con ella realizar un nuevo viaje a la Caverna de las Sombras Retorcidas, la domus magna de su casa, para averiguar juntos qué otras avenidas les esperan en su Camino, pues a estas alturas poco nuevo puede enseñar ya Leonarda a su protegido. Viatorius espera volver a hablar con el fantasma de Verderis, el autor de Los Viajes de Fedoso. Tras volver a Mons Perditus, Viatorius decide profundizar sus ya considerables conocimientos de Creo y estudia la summa de esa Técnica que hay en la alianza, antes de terminar el año extrayendo vis. Justo entonces llegan noticias a la alianza de que se han encontrado los cuerpos de un grupo de peregrinos que se había perdido en las montañas unos días atrás. Las huellas que hay cerca de los cuerpos medio descuartizados parecen indicar la presencia de criaturas de tamaño gigantesco… Viatorius considera que ha llegado el momento de que el problema de los gigantes se debata abiertamente con todos los magos de la alianza y se decida ponerle algún tipo de solución.

1248

  • Primavera: Extrae vis (2 PX Exposición a Vim)
  • Verano: Tribunal de Iberia (2 PX Exposición a Conocimiento de Organización: Orden de Hermes)
  • Otoño: Aventura: El Osario de los Gigantes (5 PX Aventura a Intellego y Conocimiento Mágico)
  • Invierno: Estudia vis Intellego (15 PX Estudio a Intellego)

Viatorius pasa los primeros meses extrayendo vis, tras lo cual acude junto con Tempestus y Florence al Tribunal de Iberia. Allí se reencuentra tanto con Faustus como con Constans, regresando este último con ellos a Mons Perditus para gran alegría del Criamon. Viatorius nota además un cambio evidente en su amigo, algo más desmejorado físicamente pero imbuido de lo que cree que es una nueva espiritualidad. El Tribunal tiene como uno de sus principales temas la amenaza que supone la Reconquista cristiana para alguna de las alianzas que existen en Al-Andalus, y Viatorius ve cómo los actos de Estancia-es-Karida apoyando al rey de Granada son castigados por el propio Faustus. Después del verano, Tempestus manda una expedición al osario de la antigua fuente de vis. El viejo Flambeau se queda en su torre y manda a Viatorius y a Implacidus a la cabeza de un nutrido grupo de grogs que tras un ascenso difícil, encuentran el antiguo cementerio de huesos. Allí se encuentran también con un grupo de extraños gigantes de rasgos animales con los que se entabla una pequeña escaramuza antes de que Viatorius logre parlamentar con su líder. Según parece durante los últimos años llevan sufriendo nuevos robos en su lugar sagrado, y por eso sus incursiones fuera de la regio en la que viven se han hecho más frecuentes y agresivas. Viatorius trata de convencer a los gigantes de que Mons Perditus no tiene nada que ver, y se compromete a tratar de averiguar quién es el responsable de los robos.

Sin embargo, sus investigaciones deben retrasarse a causa de un invierno especialmente helado que le impide realizar ninguna investigación de campo durante los últimos meses del año, y que le confina en su laboratorio estudiando vis de Intellego de su reserva personal. También aprovecha para prepararse para su viaje acordado con Leonarda al Tribunal de los Grandes Alpes, a principios del año siguiente. Una vez más, Viatorius está dividido: el viaje no podría ser más inoportuno, con un misterio como el de los gigantes sin resolver en Mons Perditus, pero por otra parte considera que durante los últimos años ha dejado demasiado de lado de su formación espiritual, que para él es muy importante. Lleno de remordimientos, decide partir hacia el norte en cuanto empiece el año y regresar lo antes posible, cruzando los dedos para que no ocurra nada grave para la alianza en su ausencia.

spirit

1249

  • Primavera: Viaje a la Caverna de las Sombras Retorcidas (8 PX Práctica a Provenzal)
  • Verano: Con los Criamon de la Caverna de las Sombras Retorcidas (4 PX Práctica a Conocimiento de Casa Criamon)
  • Otoño: Aprendizaje con Verderis (9 PX a Sabiduría Enigmática) y Crepúsculo (11 Puntos de Informidad, 22 PX a Vim, nueva cicatriz de Crepúsculo: pierde todo el vello corporal)
  • Invierno: Crisis de identidad y regreso a Mons Perditus (5 PX Práctica a Supervivencia)

Recién comenzado el año, Viatorius parte acompañado por un custos hacia Miniata Sophia, donde se reúne con Leonarda, y de nuevo los dos parten de viaje hacia la domus magna de los Criamon. Aunque su propósito es aprender nuevas cosas sobre el Camino que Desanda lo Andado, otra cuestión acucia la mente de nuestro Criamon: la desconcertante respuesta que recibió del espectro de Verderis cuando visitó la última vez las cuevas. Viatorius quiere volver a establecer contacto con él para tratar de desentrañar ese misterio.

Sin embargo, tras llegar allí, los primeros meses los pasa con los magos vivos de la alianza. Junto con Leonarda, y liderados por Muscaria, aprende más sobre los ritos y la escatología de los Criamon. Tras eso, en otoño, por fin consigue contactar con el fantasma de Verderis, al que de nuevo empieza a plantearle todas las dudas que aún le quedan sobre los mensajes y metáforas de Los Viajes de Fedoso. Una vez más, a lo largo de las semanas las respuestas que obtiene Viatorius del fantasma no parecen coincidir del todo con lo que él ha deducido del libro. ¿Qué se le está escapando? Después de tres meses de estudio, en un momento de debilidad, decide usar su sensibilidad mágica combinada con un hechizo de Intellego Vim para saber más sobre el espectro de Verderis. La maniobra resulta ser un desastre, y Viatorius se sume en un terrible Crepúsculo durante el cual tiene una visión que le resulta aterradora: en un viaje espiritual de una intensidad brutal, ve cómo el espíritu que él ha tomado por Verderis no es en realidad Verderis, sino parte de una mente-colmena que habita en las profundidades del domus magna Criamon. Una mente, un espíritu de un poder enorme, formado por diferentes partes que pretenden ser cada uno de los primi espectrales Criamon, y en el que Viatorius siente una serie de conflictos internos que lo hacen impredecible.

Viatorius despierta del Crepúsculo convencido de la veracidad de su visión, lo que para él tiene ramificaciones terribles: si los primi espectrales no son en realidad fantasmas de personas sino partes de una criatura sobrenatural, ¿qué validez tienen sus enseñanzas y, por tanto, las enseñanzas de la Casa Criamon? ¿Ha dedicado Viatorius toda su vida a una mentira? ¿Qué fue entonces del auténtico escritor de Los Viajes de Fedoso? Todos esos interrogantes le acucian en el apresurado viaje de regreso que emprende hacia Mons Perditus, dejando a una desconcertada Leonarda en los Alpes. Por primera vez desde que fue recogido por Concitatus en las calles de Barcelona hace casi cincuenta años, Viatorius contempla muy seriamente abandonar la Casa, desencantado por los caminos a los que le ha llevado su ideología.

Así se llega al año 1250, donde nos encontramos a un Viatorius en las antípodas del que era hace diez años. Sus creencias más firmes se tambalean a causa de una visión con connotaciones demoledoras para lo que él siempre ha creído. Pese a la espiritualidad acumulada durante los años, pese a su poder mágico, que asciende de forma lenta pero constante, Viatorius está a punto de renunciar a su Casa al no poder seguir compartiendo una creencia que para él empieza a ser una falacia. ¿Tal vez deba quedarse en Mons Perditus y dedicarse a buscar el bienestar de quienes le rodean, sin buscar nada más allá? ¿Sirve realmente el comportamiento apto para algo, o es otra mentira? Solo el futuro lo dirá.

Esta es la ficha de Viatorius en el año 1250:

Viatorius de Criamon

Características: Int +3, Per +1, Com 0, Pre -1, Fue 0, Vit +2, Des +1, Rap 0

Edad: 55 (38) Tamaño: Confianza: 1 (3) Informidad: 3 (10)

Cicatrices de Crepúsculo: Camina unos milímetros por encima del suelo, como si flotara; los gusanos y alimañas se alejan de él; ha perdido todo su vello corporal

Virtudes y Defectos: El Don, El Don Silencioso**, Magus Hermético, El Enigma*, Afinidad (Vim), Bono de Estudio, Características Mejoradas, Estímulo Vital, Maña en Vim, Sensibilidad a la Magia, Restaurar Integridad**; Pío**, Compasivo, Formación Defectuosa, Mentor (Leonarda de Miniata Sophia), Obsesionado (descifrar Los Viajes de Fedoso), Propenso al Crepúsculo, Pacifista**, Voto (Ayudar a los heridos)**

(*Virtud gratuita de la Casa Criamon)

(**Virtud o defecto obtenido mediante iniciación)

Rasgos de personalidad: Compasivo +2, Piadoso +2, Meditabundo +1, Metódico +2

Combate: Esquiva Ini 0, Ata n/a, Def +2 Aguante: +2

Habilidades: Atención 2 (buscar), Artes Liberales 2 (retórica), Atletismo 1 (carreras), Castellano 2 (prosa), Catalán 5 (jerga callejera), Concentración 1 (hechizos), Conocimiento de Área: Barcelona 2 (personalidades), Conocimiento de Área: Ordesa 1 (personalidades), Conocimiento de la Casa Criamon 3 (objetivos), Conocimiento de la Orden de Hermes 2 (historia), Conocimiento Mágico 2 (regiones), Cultura Feérica 1 (duendes subterráneos), Don de Gentes 2 (gente de ciudad), Latín 4 (uso hermético), Parma Magica 2 (Corpus), Pelea 1 (Esquiva), Penetración 1 (Vim), Philosophiae 2 (filosofía moral), Precisión 1 (Vim), Provenzal (jerga) 2, Regatear 1 (vis), Sabiduría Enigmática 4 (interpretar señales), Sensibilidad a la Magia 3 (hechizos activos), Supervivencia 1 (montañas), Teología 2 (historia), Teología Islam 2 (sufis), Teoría Mágica 5 (Muto)

Artes: Creo 14, Intellego 11, Muto 12, Perdo 2, Rego 7, Animal 1, Aquam 1, Auram 1, Corpus 4, Herbam 1, Ignem 0, Imaginem 4, Mentem 5, Terram 6, Vim 14+3

Hechizos:

  • Aura de Líder (Muto Imaginem 10)
  • Percibir las Emociones Enfrentadas (Rego Mentem 15)
  • La Llamada de Morfeo (Rego Mentem 10)
  • El Falso Don (Creo Vim 15)
  • Alimentar la Fuente de la Alianza (Creo Vim 30)
  • Atravesar el Velo Mágico (Intellego Vim 20)
  • Atravesar el Velo Feérico (Intellego Vim 20)
  • Detectar a la Progenie de Vim (Intellego Vim 25)
  • El Cincel de la Magia (Muto Vim 20)
  • La Superación de la Magia de Vim (Muto Vim 20)
  • Destruir la Creación de Mentem (Perdo Vim 15)
  • Concentración Mágica (Rego Vim 15)
  • El Cauce de la Magia (Rego Vim 15)
  • El Descanso del Hechizo (Rego Vim 15)

Notas de hechizos: Viatorius ha ampliado su repertorio de hechizos con sortilegios bastante inusuales, casi siempre basados en Vim, y que podría usar en el futuro para experimentar con el aura mágica de Mons Perditus. Sigue con hechizos muy especializados, y curiosamente cada vez los utiliza menos ante su propensión a entrar en Crepúsculo.

Aspecto: Viatorius es un hombre fornido de estatura media y aspecto tranquilo, con una cara totalmente lampiña. De hecho, no tiene un solo cabello en todo su cuerpo después del Crepúsculo sufrido en la Caverna de las Sombras Retorcidas. Suele vestir con unos ropajes discretos y holgados, de tela marrón claro, y últimamente acostumbra a cubrirse la cabeza con su capucha para no llamar la atención por su inusual aspecto. Su mirada es algo menos serena y tranquila que hace unos años, y el conflicto interior que se había calmado durante un tiempo ahora ha vuelto a la superficie. Sin embargo, sigue hablando de forma pausada, y siempre se toma su tiempo para hacerlo, como si lo observara todo atentamente antes de expresar su opinión. Aunque intenta ocultarlo, en la parte interior de su muñeca izquierda tiene una curiosa marca en la piel, una especie de lazo doble apaisado semejante al símbolo del infinito, que le apareció de forma espontánea cuando concluyó su aprendizaje. En el interior del brazo derecho, desde el codo hasta cerca de la muñeca, tiene un estigma en forma de vena marcada casi en sangre, formando una especie de camino sinuoso en rojo. En la espalda, cubiertas por sus ropas, tiene unas escoriaciones fruto de una flagelación ritual a la que se sometió en el pasado, y que vistas desde la distancia parecen formar una especie de laberinto dibujado sobre la espalda de Viatorius. Por último, en el pecho tiene una enorme marca circular que lo cubre casi por completo que podría pasar por un pliegue de la piel si no fuese porque tiene un recorrido demasiado perfecto.

Podéis ver la ficha detallada de Viatorius en 1250 aquí.

Planes inmediatos (1250-1259)

La década ha sido difícil, y las incógnitas que se presentan ante Viatorius, muchas y muy difíciles de solucionar. ¿Cuáles deben ser sus objetivos prioritarios de ahora en adelante?

  • La vía Gorgiástica: Viatorius está pensando en Renunciar a la Casa Criamon, lo que supone convertirse en un Gorgiástico, alguien que para la Casa ha dejado de creer en sus preceptos y buscar la Hipóstasis. Eso supone también renunciar a todo lo que ha obtenido durante su larga andadura por el Camino que Desanda lo Andado, pero tal vez sea el precio a pagar por lo que él considera el engaño en el que ha vivido durante toda su vida. Por otro lado, recuerda que en alguno de sus viajes a Provenza se ha cruzado con los Cátaros Gorgiásticos, un pequeño grupo de Ex Miscellanea a los que ahora ve con otros ojos. ¿Debe abandonar Viatorius la Casa? Si es así, ¿debe unirse a los Gorgiásticos de Provenza, o debe seguir andando su camino en otra Casa?
  • La amenaza de los gigantes: ¿Quién está robando el vis del osario de los gigantes? Ese conflicto amenaza con extenderse por todo el valle de Ordesa, y alguien debería ponerle freno. Si quiere que la armonía regrese a la región, Viatorius deberá intentar resolver ese tema personalmente.
  • Todo es verdad: Viatorius recapacita y considera que su visión es falsa, que el espectro de Verderis es quien dice ser, y que en realidad son sus limitaciones espirituales las que le impiden entenderle de manera adecuada. ¿Debe seguir creyendo en las doctrinas de los Criamon?
  • Auras: El hechizo que aprendió Viatorius en Estancia-es-Karida permite manipular o incluso potenciar auras mágicas. Es un tema que al principio de sus estudios le interesaba mucho pero que con su búsqueda espiritual ha dejado olvidado. ¿Tal vez sea el momento de retomarlo?

¿Qué decís? ¿Qué debe hacer Viatorius a partir de ahora?

 
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Publicado por en 22 junio, 2016 en Miscelánea

 

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Taller de personajes: Florence de Verditius

Sigo alejado de mi sanctum, de mi ordenador, de mi Metacreator y, por tanto, de cualquier atisbo de retomar el desarrollo de los personajes del taller. Sin embargo, como ya os avancé, la marcha de Faustus de Mons Perditus está confirmada, y tendrá lugar durante la próxima década, la que va de 1240 a 1249. Durante esos años llegará también a la alianza un nuevo miembro, una maga Verditius que dado que ya está generada, voy a aprovechar para presentaros en esta entrada a caballo entre una década y otra.

Su nombre es Florence, y es una curiosa maga con un pasado aún más curioso. Nacida en el seno de una familia noble menor del sur de Provenza, fue desde el principio el patito feo de la familia: poco agraciada, provocaba además cierta incomodidad entre quienes trataban con ella por su Don, incomodidad que todos se guardaban mucho de comentar abiertamente, claro, tratándose de alguien de alta cuna. Poco se imaginaban que la niña era el fruto de un “desliz” que había tenido su madre con un enano de las montañas que había usado su glamour para seducirla con la esperanza de llevarse el fruto de la relación cuando la niña naciera. Por desgracia para el enano, sus planes se vieron frustrados por la inoportuna presencia de una serie de símbolos religiosos presentes en el parto, que le ahuyentaron del lugar.

La pequeña Florence creció encerrada mucho tiempo en su cuarto, donde empezó a desarrollar un gusto por las gemas y las joyas familiares. Los pocos ratos que pasaba fuera de sus aposentos visitaba al orfebre de la familia y aprendía de él su arte, con especial rapidez gracias a una destreza innata que sin duda era herencia de su progenitor. Sus padres permitían ese extraño capricho con tal de perderla de vista un tiempo. En esos primeros años Florence también desarrolló un fuerte carácter impropio de una doncella normal, lo que le provocó no pocos enfrentamientos con su familia, sus sirvientes y, en general, todos los que la rodeaban. Florence solo quería ser tratada como una persona normal, ni como una apestada por su escaso atractivo físico (y su Don), ni como una “frágil damisela” por su noble cuna, ni como un ser inferior por ser mujer. Su ideal igualitario, revolucionario para su época, podría haberla llevado a la hoguera de ser de clase humilde. Por suerte, su alta alcurnia la protegió y simplemente se volvió aún menos popular.

Sus padres, ansiosos por librarse lo antes posible de Florence, concertaron un matrimonio de conveniencia siendo ella casi una niña con un noble que la doblaba en edad. Ella nunca lo aceptó, y en la noche de bodas la muchacha estalló, literalmente. Los nervios de la situación, su carácter conflictivo y su Don formaron un cóctel explosivo que acabó con el tálamo nupcial en llamas, el novio medio enterrado en metal fundido y Florence con la cara marcada por un hierro al vivo. Sus padres, desesperados por evitar el oprobio, echaron tierra sobre el asunto y decidieron mandar a su hija a un convento. Sin embargo, las noticias de las “hazañas” de Florence llegaron a oídos de Callidus, un mago Verditius que sabía de la familia gracias a un contacto común: el orfebre que le había enseñado su oficio a Florence. El orfebre se ofreció a la familia para llevar personalmente a Florence al convento, pero en su lugar la llevó a la alianza de Callidus, donde este explicó a la joven que tenía un Don único y le habló de la Orden de Hermes, donde podría dejar atrás su antigua vida y empezar una totalmente nueva y con un futuro brillante.

Como sospechaba Callidus, Florence tenía todo lo necesario para convertirse en una Verditius: inteligencia, destreza y una comprensión y apreciación innata de la magia. A eso se añadió el sorprendente descubrimiento de que tenía una gran afinidad para manipular los metales con su magia. Sin embargo, el hecho de que iniciara su aprendizaje de forma tan tardía tuvo serias consecuencias, y es que nunca llegó a controlar bien la magia espontánea, y solo llegó a controlar la magia formulaica gracias a una serie de herramientas de lanzamiento que le permitían concentrar su poder. Por lo tanto, se volcó por completo en su faceta de creadora de objetos mágicos y, más concretamente, de joyas y anillos. Su intuición innata, su sangre feérica y los conocimientos astronómicos que le impartió su mentor hicieron de ella una orfebre arcana sobresaliente.

Lo que tampoco perdió Florence durante todo su aprendizaje fue su carácter conflictivo. Sigue sin tolerar cualquier comentario peyorativo, cualquier muestra de cortesía fingida, hasta un extremo que llama la atención incluso en la Orden de Hermes, que es mucho más “progresista” que el resto de instituciones de la época. Por otro lado, Florence sigue teniendo un pequeño complejo por su aspecto, sobre todo después de obtener su cicatriz, y eso hace que en ocasiones pueda mostrarse bastante tímida en algunas situaciones sociales (donde su Don tampoco ayuda, claro). De hecho ha llegado incluso a aprender algunos hechizos de Imaginem para alterar su aspecto físico.

Tuvo oportunidad de probar esos hechizos cuando, a mitad de su aprendizaje, descubrió horrorizada que su ex marido no solo había sobrevivido a su aciaga noche de bodas sino que, convertido en un tullido desfigurado y rencoroso, la buscaba para vengarse. No tardó en descubrir su paradero, y pronto se convirtió en una espina en el costado de la alianza donde vivía Florence, que ha sufrido las consecuencias de tener a un noble como enemigo, y que ha agradecido “librarse” de su conflictiva alumna recientemente.

Tras quince años de duro trabajo, Florence terminó su aprendizaje creando la que es hasta ahora su “obra maestra”, un bonito anillo de plata que permite lanzar una versión mejorada de Porteador Invisible, con mayor alcance y sin necesidad de mantener la concentración. No es un objeto precisamente portentoso, pero sí lo bastante llamativo en alguien tan joven como para que su maestro tenga grandes esperanzas en la joven.

La llegada de Florence a Mons Perditus se produce después de que los magos de la alianza donde estudió la “invitaran” a abandonarla en cuanto terminó su aprendizaje, para librarse también de la amenaza de su irritante ex marido. Florence acude desesperada a Callidus en busca de un sitio donde su némesis no pueda encontrarla. Callidus, que conoció en tiempos a Tempestus, recuerda que Mons Perditus ha salido recientemente del invierno en el que estaba sumida. La remota alianza podría ser un buen lugar para que su filia pueda crecer como maga sin sentirse perseguida, y donde pueda prepararse para el que es uno de sus grandes desafíos: presentar una nueva obra maestra en el certamen de objetos que se celebra en Verdi, domus magna de la Casa Verditius, cada dieciocho años. Pero los detalles de esta llegada son una historia que se narrará en otro momento…

Físicamente, Florence es una mujer flaca, de cabello y ojos castaños y rasgos ordinarios. Luce una llamativa cicatriz que le atraviesa toda la mejilla izquierda. Aunque aún conserva algunos de los vestidos y ropajes de su anterior vida como noble, su timidez se refleja tanto en sus movimientos como en su leve tartamudez en muchas situaciones sociales. Sin embargo, esa torpeza desaparece de inmediato ante cualquier tarea manual, momento en el cual Florence demuestra una destreza y una creatividad enormes. Igualmente, la muchacha tímida se transforma cuando se siente ninguneada, infravalorada o tratada como una simple decoración. En esos casos se convierte en una feroz mujer de armas tomar…

Principales Virtudes y Defectos: Maña con Teoría Mágica, Foco Mágico Mayor (metales), Afinidad con Manufactura: Orfebrería, Magia Planetaria*, Sangre Feérica (enano), Magica Caótica, Hándicap Social (rebelde en un mundo de hombres), Desfigurada, Enemigos (ex marido)

*Magia Planetaria es una Virtud menor que aparece en el suplemento The Mysteries y que permite a un mago obtener un bono especial en su Total de Laboratorio a la hora de encantar objetos gracias a cálculos y observaciones astronómicas. El bono puede ser de +1 a +5, y para obtenerlo debe superar una tirada de Inteligencia + Artes Liberales contra un factor de dificultad de (bono x 3).

Artes y Habilidades: Teoría Mágica, Manufactura: Orfebrería, Artes Liberales, Terram

Y esta es, a grandes rasgos, la amiga Florence. Como todo lo demás en este taller, estoy abierto a sugerencias para acabar de ajustar el personaje. Tenéis de tiempo hasta que pueda resolver la siguiente década, así que no hay prisa…

 
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Publicado por en 27 abril, 2016 en Miscelánea

 

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Taller de personajes: Implacidus y Faustus, año 1240

Tras ver las ascéticas aventuras de Viatorius y las arquitectónicas andanzas de Constans, vamos a ver qué han hecho los otros dos magi de Mons Perditus, Implacidus y Faustus, entre los años 1230 y 1239. Recordad que tenéis los planteamientos iniciales de ambos personajes aquí, así como los resultados de su primera década aquí. Y ahora, al lío.

Implacidus de Bonisagus

La prioridad de nuestro Bonisagus ha sido seguir investigando su proyecto para integrar la Magia de la Energía de las sorginak dentro de la Teoría Hermética. Sin embargo, no ha sido una década demasiado productiva a ese nivel. Para empezar, Antzia la Bruja, con la que había estado trabajando hasta ahora, solo le pudo explicar un efecto más, un círculo que impide la recuperación de fatiga. Sin embargo, al tratarse de un hechizo de Perdo, a Implacidus le costó horrores reproducirlo, e invirtió casi un año de trabajo de laboratorio para conseguirlo. Más tarde acompañó en un par de ocasiones a Constans en sus viajes por el Camino de Santiago en busca de un nuevo aquelarre de sorginak. Estar rodeado por tantos mundanos fue casi tan incómodo para Implacidus como para los propios mundanos, pero la ayuda de Constans a ese nivel fue vital. Le costó un tiempo, pero al final logró su objetivo, no muy lejos de Zugarramurdi. El grupo estaba liderado por una mujer llamada Hilari, bastante hosca y malcarada. Implacidus las abordó, pero se mostraron mucho más herméticas que Antzia y sus discípulas. Tuvo que cumplir algunas de sus peticiones, invertir mucho tiempo, pagar vis de su propia cosecha y usar incluso algo de magia de Mentem para convencer a Hilari de que compartiera con él algunos de sus conocimientos.

Hilari

Tras escuchar sus explicaciones, Implacidus trató de adaptarlas a un efecto hermético que creyó que podría reproducir, un ritual que permitía restaurar fatiga, algo que podría ser un paso adelante importante en su investigación. Sin embargo, algo fue mal durante la experimentación en su laboratorio. Más tarde, al hacer algunas pruebas con el hechizo, Implacidus comprobó horrorizado que el conjuro tenía como inesperado efecto secundario la creación de una leve y fugaz aura infernal. Temeroso de que alguien pudiera acusarle de diabolismo si le veía usar el hechizo, Implacidus decidió esconder en lo más profundo de su laboratorio las notas sobre el encantamiento y luego habló con Faustus para explicarle el tema y conocer las posibles consecuencias desde un punto de vista legal. El Guernicus confirmó que lo mejor que podía hacer era olvidar ese hechizo, así como a Hilari y a sus discípulas. Zugarramurdi pasó a ser un lugar a evitar… salvo que las brujas se convirtieran en una molestia para la Orden.

Todos estos quebraderos de cabeza se traducen en dos nuevos efectos para el proyecto de integración de Implacidus:

  • Círculo de Letargo (Perdo Corpus 30, A: Toque, D: Anillo, O: Círculo): Los objetivos dentro del círculo no recuperan niveles de fatiga al descansar. A efectos prácticos esto puede hacer que un personaje se mantenga inconsciente indefinidamente, salvo que alguien rompa el círculo o le saque de su interior. 6 Puntos de Avance
  • El Descanso del Viajero (Creo Corpus 30, A: Toque, D: Mom, O: Grupo, Ritual) Este ritual restaura un nivel de Fatiga Duradera a un máximo de 10 individuos. Tratándose de un ritual, el lanzador perderá al menos un nivel de Fatiga Duradera, o tal vez más si el total de lanzamiento es bajo. Esta versión del hechizo tiene una mácula infernal que crea una fugaz aura infernal de nivel 1 que dura 1d10 horas o hasta que salga el sol (pero no hasta que se ponga). 6 Puntos de Avance

Implacidus decide no dar a conocer el segundo hechizo a sus hermanos Bonisagi por motivos obvios, pero pese a eso su nombre empieza a ganar algo de fama en su Casa. Su Prestigio (ver Castas, pág. 24) está a punto de granjearle el rango de cannophorus, lo que le convertiría automáticamente en candidato a ser elegido como uno de los Colentes Arcanorum (de nuevo, ver Castas, pág. 12), el grupo que se encarga de recopilar los descubrimientos de la Casa Bonisagus en tramos de siete años. Algo que no apetece especialmente a Implacidus, así que se alegra doblemente no de haber dado a conocer El Descanso del Viajero.

Por el lado bueno, durante el resto de la década Implacidus se ha dedicado a un puñado de proyectos menores bastante interesantes o, como mínimo, útiles. Ha creado no solo su propio ritual de longevidad, sino también el de Constans, Faustus y Viatorius, e incluso ha creado algún objeto mágico para la alianza, como una capa que potencia la recuperación de heridas. También ha ampliado su grimorio con un hechizo de curación que es una evidente mejora de la versión canónica que circula en la Orden: El Gentil Círculo de Asclepio (Creo Corpus 30) permite mejorar las heridas de todos los ocupantes del círculo en un grado, lo que lo convierte en un ritual enormemente útil, aunque infligirá algo de Informidad a sus objetivos. También ha seguido mejorando su laboratorio, instalando una camilla para poder practicar mejor sus artes curativas. En el año 1240 su laboratorio ltiene las siguientes características:

  • Calidad General +1 (+1 a todas las actividades de laboratorio), Seguridad +2, Salud +1, Refinamiento +2, Estética +3. Además, el laboratorio tiene una bonificación +2 a cualquier actividad de Creo y un +1 a cualquier Experimentación.

Podéis encontrar la ficha completa de Implacidus en 1240 aquí.

Planes inmediatos (1240-1249)

  • Continuar con la integración: Ahora mismo Implacidus se ha quedado sin opciones claras para continuar su proyecto. No conoce a más brujas en las cercanías, pero eso no es óbice para que él siga a lo suyo. Sus prioridades ahora mismo son buscar reliquias antiguas o textos escritos de la tradición sorginak, algo que puede ser bastante complicado, o bien plantearse algún desplazamiento más largo a otros Tribunales donde la presencia de brujas sea manifiesta, lo cual le fastidiaría un poco por la pérdida de tiempo que representaría. Aunque tal vez haya una alternativa, que sería…
  • Tomar un aprendiz: Durante los últimos años, Implacidus ha ido madurando la idea de tener un aprendiz. No solo es casi su obligación como mago Bonisagus, sino que le vendría muy bien como ayudante dentro y fuera del laboratorio: podría mandar al chico acompañado de algún grog a buscar aquelarres de brujas sin tener que perder el tiempo, o fijar conexiones arcanas que le sean especialmente útiles. El problema es que ahora mismo Implacidus tiene serias limitaciones en sus artes (tiene 5 de ellas por debajo del preceptivo 5), y debería mejorarlas…
  • Viajar a Durenmar: Implacidus tiene pendiente poner por escrito sus hechizos nuevos de forma que todo el mundo los pueda entender, y está pensando en visitar Durenmar para “donarlos” a la Casa en lugar de esperar a que los Colentes Arcanorum acudan a él. En caso de hacerlo, tal vez antes se tome su tiempo para escribir una buena summa de Teoría Mágica, ahora que sus puntuaciones empiezan a ser respetables. Tal vez a cambio podría consultar la Gran Biblioteca y buscar más información sobre la tradición mágica de las brujas…
  • Talismán: Ver a Constans con un talismán le ha metido el gusanillo a Implacidus de imitarle y crear un objeto personal en el que pueda imbuir diferentes efectos. Más que por los efectos propiamente dichos, lo que le interesa es poder abrir el objeto con bonificaciones que le permitan lanzar con más comodidad su magia curativa. Por otro lado, crear un talismán es un enorme gasto de vis…

¿Qué decis, cuáles deben ser las prioridades de Implacidus en los próximos años? Como siempre, se aceptan sugerencias…

arcanebook

Faustus de Guernicus

Faustus ha centrado una buena parte de la última década (al menos el tiempo libre que le dejaba su cargo como copista “oficial” de la alianza) en dos aspectos concretos de sus estudios:

  • Por un lado ha puesto por escrito algunos de sus conocimientos sobre Derecho Hermético, para lo cual también se ha encargado de contratar a un iluminador y a un encuadernador que mejoren todas las obras que se crean en Mons Perditus. Convertido en un escriba consumado, por ahora será él quien se encargue de las labores de escritura de los textos, aunque tampoco vendría mal conseguir en el futuro alguien que conozca mejor ese arte que él para mejorar la Calidad de los libros, tal y como se explica en Covenants. Una vez reunido el equipo, ha escrito un par de tractatus sobre los precedentes legislativos herméticos en Iberia, los llamados Ius Ibericum, de los que hasta ahora ha escrito dos volúmenes. Tiene pendiente empezar una summa sobre Derecho Hermético, pero para eso le gustaría contar con un escriba mejor, y aun así su limitada Comunicación no ayuda demasiado…
  • Por otro lado, tras participar en un par de investigaciones con los magos de Duresca que han acabado siendo más arriesgadas de lo que esperaba, Faustus ha practicado su dominio sobre muchos de los hechizos que conoce, aprovechando su perfección formal a la hora de usar la magia. Su objetivo es obtener una resistencia adicional precisamente contra muchos de esos hechizos, ante la posibilidad de tener que acompañar en un futuro cercano a algún magus Guernicus en una Guerra o una Marcha de magi, una de las situaciones más peligrosas a las que se puede enfrentar un mago hermético.

Esta segunda actividad, combinada con el hastío causado tras pasarse tanto tiempo en su laboratorio o en la biblioteca, ha llevado a Faustus a diversificar su arsenal mágico, con la intención de convertirse en un especialista de campo. No soporta imaginarse como el clásico Quaesitoris endeble que debe ser protegido por un Hoplita. Para ello, ha aprendido varios hechizos básicos pero útiles de Vim como El Cauce de la Magia o, especialmente, Vientos del Mundano Silencio, además de algún otro hechizo, bien de defensa (La Resistencia de los Berserker), bien de ataque (La Ternura de la  Niñez) que le pueden venir bien si su vida empieza a ser algo más movida. Faustus también ha mejorado un poco sus Artes y ha seguido realizando puntuales viajes a Duresca para colaborar en todo lo posible con los Guernicus que allí viven, tratando de ganarse su apoyo.

Tras las importantes mejoras introducidas por Constans en los últimos años, Mons Perditus se ha convertido en un lugar un poco más agradable para Faustus, o por lo menos, un poco más cómodo. El hecho de que la alianza haya pasado a ser definitivamente parte del Tribunal de Iberia también es algo positivo para él. Sin embargo, tanto tiempo pasado entre libros y legajos le han servido para darse cuenta de que no puede hacer siempre lo mismo, y aunque ser un investigador de campo es más arriesgado, también le permite aprovechar mejor sus considerables cualidades (recordemos que Faustus tiene una elevada opinión de sí mismo y siempre quiere más, a todos los niveles). Además, ha llegado a sus oídos que pronto podría haber un hueco libre en Duresca para un Quaesitoris joven y con ambición. ¿Tal vez haya llegado su momento…?

Podéis encontrar la ficha de Faustus en 1240 aquí.

Planes inmediatos (1240-1249)

  • Cambio de aires/spin-off: Faustus necesita más libertad de la que le proporciona Mons Perditus. Ha enviado una petición oficial para ser admitido en Duresca como miembro de pleno derecho, y está esperando su respuesta. Metarólicamente, se me empiezan a agotar las ideas para Faustus, o más bien, creo que es un personaje que merece un espacio diferente para ver lo que da de sí la Casa Guernicus. Se me ha ocurrido que una forma de aprovechar más al personaje sería crear un “spin-off” del taller de personajes en el que pudiera explicar los casos y aventuras en los que va participando Faustus, y que podrían ayudar a los narradores y jugadors de Ars a conocer mejor la legislatura hermética y cómo incorporarla a sus sagas. Es algo que no sería inmediato (no doy abasto con todo lo que implica el taller), pero me gustaría explorar esa opción.. ¿Tal vez con un Noviembre Hermético dedicado a “Los casos de Faustus”?
  • Faustus, Malleus Magicarum: Las particularidades de la magia de Faustus hacen que sea enormemente versátil y flexible con hechizos generales. Tras aprender Vientos del Mundano Silencio, decide que tal vez podría convertir ese hechizo en una de sus señas de identidad, lo que le volvería doblemente útil para sus superiores y le podría permitir dar ese último paso que necesita para llamar su atención. Para hacerlo realmente útil necesitaría varias versiones del hechizo (añadiendo tal vez Desencantar a su repertorio), con diferentes parámetros, además de potenciar su Penetración y sus opciones de hechizos dominados, por no hablar de su Parma Magica, claro. Efectivamente, es un cambio radical respecto a lo que ha estado haciendo estos últimos años, pero Faustus es así, y sin duda es un proyecto a la altura de su ambición…
  • Legislador: Como decía, a Faustus le queda la espinita de no haber escrito una summa de Derecho Hermético digna de llevar su nombre, pero todavía no está preparado para hacerlo. Debe mejorar algo más su conocimiento legislativo, encontrar un escriba mejor… No quiere escribir algo que sea vulgar, y escribir una summa no es escribir un tractatus. ¿Cómo puede conseguir su objetivo?

¿Qué decís? ¿Debe “independizarse” por fin Faustus para tener su propio espacio? ¿Debe convertirse en el Martillo de la Magia, destruyendo todo tipo de efectos y objetos que se crucen en su camino? ¡Soy todo oídos!

 
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Publicado por en 7 abril, 2016 en Miscelánea

 

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Taller de personajes: Viatorius, año 1240

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Vamos con una nueva entrega del taller de personajes, que llevará a nuestro querido amigo Viatorius desde el año 1230 hasta 1239. Si queréis poneros en antecedentes, aquí podéis leer lo que ocurrió en la década anterior. Y cuando terminéis de leer esta entrada, os invito a que os paséis por La Frikoteca para leer las últimas andanzas del compañero de Viatorius, Constans, para saber cómo le ha ido al Jerbiton durante esta última década, porque también ha sido bastante interesante para él.

Pero vamos al tema. La década resulta bastante trascendental para el personaje, que toma un par de decisiones que marcarán su avance como magus en próximos años: decide seguir uno de los Caminos de los Criamon, al tiempo que trata de transmitir su filosofía del comportamiento apto a su hogar en Mons Perditus y a los que allí habitan con él, pero sin descuidar del todo sus artes mágicas. Al finalizar la década sus dudas han desaparecido en cierta medida, o más bien se han visto reemplazadas por otras nuevas después de lo que ha experimentado durante estos años. Como si de un reflejo metafórico se tratara, Mons Perditus también se ha visto profundamente transformado tanto a nivel físico como a nivel político. Todo ello queda debidamente explicado a continuación. Como siempre, cojan una taza de su brebaje favorito y prepárense para una larga lectura, porque allá vamos:

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  • Primavera: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Creo)
  • Verano: Ayuda a Implacidus con su ritual de longevidad (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Otoño: Ayuda a Implacidus con su propio ritual de longevidad (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Invierno: Estudia Summa de Creo (14 PX a Creo)

Habíamos dejado a Viatorius sumido aún en las dudas de hacia dónde encaminar sus pasos como magus. La opción de seguir uno de los Caminos de los Criamon le tira mucho, lo que le acercaría más a Miniata Sophia y a Leonarda, pero también cree que tiene un deber más inmediato y mundano con sus congéneres. Sus artes mágicas siguen siendo muy limitadas, como lo son sus hechizos. Sin embargo, todo esto pasa a un segundo plano porque en el año 1230 Viatorius cumple 35 años, y el inevitable envejecimiento de todo ser humano empezará a cobrarse un precio en él. Por eso, tras extraer como cada año un poco de vis para la alianza, le pide a Implacidus que le ayude a hacer un ritual de longevidad que le ayude a retrasar el máximo su envejecimiento. El inquieto Bonisagus, que ha recibido la misma petición de otros magos de la alianza al ser con diferencia el mejor mago de Creo Corpus de Mons Perditus, acepta con una condición: que Viatorius le ayude a la hora de crear su propio ritual de longevidad. El Criamon acepta sin ningún problema, y así se pasa seis meses seguidos en el inmaculado laboratorio de Implacidus ayudándole en su ritual y creando el suyo, que en su caso tiene la forma de unas sales cristalinas que deberá echar en un baño anual, con las cuales se purificará de cualquier contaminación que el paso del tiempo manifieste en su cuerpo. Viatorius le da vueltas a ese concepto y empieza a preguntarse qué relación hay entre los rituales de longevidad y el ciclo del tiempo, y si se podría aplicar la Sabiduría Enigmática a ese ritual; aunque las connotaciones de ese tema se le escapan, se pasa los últimos meses del año estudiando la summa de Creo de la alianza para mejorar esa Técnica.

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  • Primavera: Practica Conocimiento de la Casa Criamon (4 PX a Conocimiento de la Casa Criamon)
  • Verano: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Creo)
  • Otoño: Explora las ruinas de Mons Perditus y rescata un nuevo tractatus (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Invierno: Viaja a la Universidad de Toulouse (2 PX a Teología)

Resueltas (o retrasadas) sus preocupaciones por el envejecimiento, Viatorius puede por fin centrarse en los temas que más le importan. Por lo tanto, a principios de 1231 emprende un nuevo viaje a Miniata Sophia para pedir consejo a Leonarda sobre qué debe hacer en el futuro. Allí, Leonarda le explica algo más sobre los misterios de la Casa Criamon, y le revela el Camino que siguen ella y algunos magos de la alianza, y que se conoce como el Camino Que Desanda lo Andado. Un camino, dice la maga, ideal para Viatorius. Es sin duda el más armonioso y religioso de los caminos de los Criamon, con ideas cercanas al Islam, no en vano sus enseñanzas tienen influencias sufi. Sus seguidores buscan una comunión espiritual completa con el universo que, al culminarse, permite abrir una puerta que sale del ciclo del tiempo para regresar al Spharios, el estado de armonía original del ser humano. Sin embargo, muchos de sus seguidores deciden no salir del ciclo del tiempo y aprovechar su estado armónico para ayudar a los demás a seguir un comportamiento apto en este mundo. Esa armonía se obtiene mediante unas profundas meditaciones por laberintos mentales que en ocasiones adoptan la forma de danzas y coreografías físicas que demuestran el origen oriental de la filosofía. La explicación de Leonarda fascina a Viatorius pero al mismo tiempo le confunde más: ¿es realmente la armonía una manifestación de la divinidad única? ¿Es el Islam un camino no solo posible, sino recomendable para los Criamon? La idea le resulta extraña ante sus firmes convicciones cristianas, pero sin duda la cercanía de Al-Ándalus al sur hace que Viatorius vea de otra forma el cercano Tribunal de Iberia. Leonarda, al ver la confusión de Viatorius, le hace una propuesta que no puede rechazar: se ofrece a viajar con él hasta la domus magna de la Casa Criamon, la Caverna de las Sombras Retorcidas, donde podrá conocer mejor los entresijos de la casa y tomar una decisión sobre lo que quiere hacer en el futuro. Viatorius acepta y acuerda con Leonarda emprender el viaje a principios del año 1232.

Viatorius regresa de Miniata Sophia en un estado contemplativo, y durante los siguientes días habla con Tempestus, que sigue sumido en el complejo proceso de decidir a qué Tribunal sumarse. El Criamon expresa su apoyo y su voto para que Mons Perditus pase a formar parte del Tribunal de Iberia y luego cumple con su labor de extracción de vis. Pasado el verano, y para distraer un poco sus ideas, invierte unas semanas en explorar algunos de los sanctums que aún hay derruidos en Mons Perditus. Como ocurriera hace algunos años, Viatorius encuentra los restos de un viejo tractatus medio calcinado que se pasa el resto de la temporada restaurando. El libro se llama De Intellectus y es un tractatus de Mentem de Calidad 10 que vendrá muy bien a la alianza. Por último, en los últimos meses del año viaja a Toulouse. En su reciente visita a Miniata Sophia se enteró de que se acababa de abrir una universidad en Toulouse que por ahora imparte únicamente clases de teología, así que Viatorius decide hacer una visita a la institución recién abierta para descubrir cómo combinan la espiritualidad y el academicismo. Su experiencia no acaba de ser del todo positiva, al darse cuenta de que la universidad ha sido abierta simplemente como un arma con la que acabar de extirpar el catarismo de la región, y vuelve a Mons Perditus decidido a seguir buscando su propio camino espiritual.

1232

  • Primavera: De viaje hacia la Cueva de las Sombras Retorcidas (8 PX Práctica a Provenzal)
  • Verano: Aprende del fantasma de Verderis (9 PX Enseñanza a Conocimiento de la Casa Criamon, 1 punto de Informidad)
  • Otoño: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Creo)
  • Invierno: Estudia vis de Intellego (16 PX a Intellego)

En cuanto empieza el deshielo, Viatorius se despide de sus amigos de Mons Perditus y emprende un viaje que le mantendrá medio año fuera de la alianza. Primero viaja hasta Miniata Sophia y desde allí, acompañado por Leonarda y una pequeña escolta armada, emprende el camino hacia la Caverna de las Sombras Retorcidas. La domus magna, situada en el Tribunal de los Grandes Alpes, se encuentra en un recóndito valle de la cordillera. El viaje es largo y por momentos complicado, aunque tratan de seguir las antiguas calzadas romanas en todo momento. La ayuda de los Gorras Rojas alpinos les viene muy bien en el último tramo, en plena montaña, y finalmente llegan a la Caverna a principios de marzo.

La Caverna resulta ser el sitio más formidable que haya visto jamás Viatorius, una enorme regio que conduce desde el mundo mortal hasta, dicen, el refugio que encontró Criamon fuera del tiempo, donde espera a los seguidores más iluminados de su casa. Los habitantes de la alianza, que viven entre uno y otro extremo, lo llaman el Axis Magica, el gran polo en torno al cual giran las grandes energías mágicas del mundo. Como siempre, no todos los Criamon coinciden en las mismas teorías, y hay quienes dicen que en realidad el Axis Magica es el propio Criamon, convertido en un puente entre este mundo y el refugio que descubrió. Sea como sea, allí mora el grupo central de la Casa, con la Prima a la cabeza, y su tarea no es solo conservar la sabiduría de los Criamon, sino también apoyar a los diferentes magos y grupos que buscan las respuestas a los grandes interrogantes de la Casa.

Pero los vivos no son los únicos habitantes de ese lugar. Cientos de fantasmas moran en los interminables pasillos y recovecos de la Caverna. Fantasmas que lejos de ser las almas atormentadas de otros lugares, aquí son entidades espirituales que conservan la sabiduría que obtuvieron en vida y que, en el caso de los Primi fallecidos, están dispuestos a transmitirla a los vivos a la espera de encontrar la respuesta final que les permita entrar en el Spharios. Los vivos guardan las cenizas de esos muertos, conscientes de que son la mayor fuente de conocimientos de la Casa, mejor que cualquier posible biblioteca.

Durante los meses que pasa allí, Viatorius tiene la oportunidad de conocer a Muscaria, la actual Prima de la Casa, una joven maga que le parece excepcionalmente despreocupada y alejada de las inquietudes que aquejan a otros Criamon, incluso a él mismo. Sin embargo, la experiencia más trascendental que tiene Viatorius es conocer al fantasma de Verderis, el Primus que escribió Los Viajes de Fedoso. Gracias a la intercesión de Leonarda y de la propia Muscaria, Viatorius tiene el privilegio de ser adiestrado por Verderis durante unos meses en los cuales intenta comprender mejor los significados detrás de su libro de cabecera. La experiencia le transforma: Verderis confirma en parte sus teorías sobre el sentido de los Viajes como metáfora visionaria del futuro de la Casa, pero al mismo tiempo algunas de las enseñanzas del fantasma parecen contradecirse con su propio libro. El espíritu parece creer que todo está prestablecido y no hay lugar a la libre búsqueda de la sabiduría, lo que choca de frente con lo que cree Viatorius. Una de las paradojas básicas para Viatorius es que Criamon encontró una salida del ciclo del tiempo pero al mismo tiempo los Criamon buscan la solución completa. Si todo está escrito, ¿qué sentido tiene que los Criamon sigan investigando el Enigma? ¿Y por qué ve Viatorius similitudes tan obvias entre el libro y su propia vida? ¿Está aún más perdido el espíritu de Verderis que cuando estaba vivo, o al contrario, sabe algo que Viatorius no puede entender? El Criamon sigue un poco desconcertado, pero toma la decisión de seguir el Camino que le ofrece Leonarda, aunque le pide a la maga un tiempo para atender su formación hermética antes de empezarlo. Tras el Tribunal de 1234, volverá a Miniata Sophia para ponerse a su disposición.

Viatorius vuelve a Mons Perditus (con un punto de más de Informidad tras su exposición prolongada a los Primi espectrales) tras el verano, lacónico e introspectivo. Cumple con sus deberes de extracción de vis y se pasa los últimos meses del año estudiando la summa de Intellego de la alianza, convencido de que tal vez mejorar sus conocimientos de esa Técnica le sirva para entender mejor las paradojas de su Casa.

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  • Primavera: Aventura con la Mora de Ordesa (5 PX por Aventura a Cultura Feérica y a Sensibilidad a la Magia)
  • Verano: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Vim)
  • Otoño: Lee tractatus de Parma Magica (8 PX a Parma Magica)
  • Invierno: Estudia Los Viajes de Fedoso (8 PX a Sabiduría Enigmática)

Viatorius empieza el año aquejado por extraños sueños. En ellos, se ve a sí mismo viajando por caminos subterráneos y cavernas desconocidas, en lo que él interpreta como una manifestación onírica de sus inquietudes. Sin embargo, en casi todos esos sueños nota la presencia de la Mora de Ordesa, la criatura feérica que mora en las profundidades de la montaña cercana. Viatorius decide hacer una visita a la criatura, cosa que le resulta harto difícil cuando descubre que el camino que lleva hasta el río donde habita ha cambiado, aunque parezca imposible. Una vez más, Viatorius vuelve a plantearse la simbología del camino y el destino, pero debe posponer esas meditaciones cuando encuentra a la Mora en un estado lastimero, casi cadavérico, y el curso de agua junto al que vive, su principal fuente de vitalidad, casi agotado. Decidido a ayudar a la criatura, Viatorius sigue el curso del arroyo en sentido contrario, atravesando cavernas desconocidas y de aspecto cada vez más sobrenatural. Llegado un momento se encuentra con una barricada hecha de rocas que desvía el curso de agua. Sobre las rocas hay grabado un extraño símbolo que no reconoce, pero gracias a su capacidad para detectar de forma innata la magia, determina que es de origen mágico. Un hechizo de Perdo Vim improvisado y unas horas de trabajo físico le permiten devolver el arroyo a su curso normal. Mientras se afana en liberar el río, Viatorius siente una presencia en un oscuro e insondable pozo cercano. De alguna manera, la identifica con la entidad cthónica que sintió cuando experimentó un Crepúsculo aquí hace años y, aterrorizado, abandona la zona en cuanto puede. La Mora se ve revitalizada de inmediato al recuperar el agua su cauce normal, le da las gracias a Viatorius y le promete que le pagará el favor en el futuro. Por su parte, el Criamon vuelve a la alianza convencido de que hay algo más siniestro viviendo en las profundidades de las montañas, y preguntándose qué poder tenía el extraño símbolo sobre la Mora para impedirle eliminar la barricada de rocas ella misma…

De vuelta a Mons Perditus, Viatorius extrae vis y, después del verano, decide leerse el tractatus de Parma Magica que hay en la alianza, inquieto por esa presencia que ahora está seguro de que mora en las montañas cercanas. Tras ello, termina el año leyendo Los Viajes de Fedoso, mientras piensa en su encuentro del año pasado con Verderis e intenta encontrar algún sentido a sus diálogos con el Primus espectral. El año termina con un pequeño sobresalto cuando Tempestus comete un error inesperado al lanzar el Aegis de la Alianza. Aunque el mago tiene dominado el hechizo, algo sale mal en el lanzamiento y por un momento sufre un desvanecimiento que deja la alianza sin defensas hasta que despierta al día siguiente. Por suerte el Flambeau vuelve a lanzar el ritual por segunda vez, en esta ocasión con éxito, lamentándose del gasto inoportuno de vis y prometiéndose perfeccionar su dominio del hechizo para próximas ocasiones…

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  • Primavera: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Verano: En el Tribunal de Provenza (2 PX Exposición a Conocimiento de la Orden de Hermes, 3 BP con Miniata Sophia)
  • Otoño: Inventa Percibir las Emociones Enfrentadas (2 PX Exposición a Mentem)
  • Invierno: Estudia summa de Muto (16 PX a Muto)

Durante la primera temporada del año, en la que Viatorius extrae vis del aura de la alianza, Tempestus reúne a todos los magi de Mons Perditus para comunicarles algo importante. Tras meditarlo mucho, hacer rápidos viajes hacia el sur y hacia el norte, y tras escuchar las opiniones de todos los magi de la alianza, por fin ha tomado una decisión sobre la pertenencia a un Tribunal de Mons Perditus. La decisión ha sido difícil, pero finalmente el Flambeau ha decidido que Mons Perditus debe pertenecer al Tribunal de Iberia. Es una decisión en la que antepone claramente el presente y el futuro de la alianza por delante del suyo propio, pues había recibido tentadoras ofertas de Aedes Mercurii para formar una alianza con ellos, pero los evidentes lazos de Constans con el Camino de Santiago, de Faustus con Duresca y, ahora, la inclinación de Viatorius por viajar al sur de Iberia, han pesado más. (A Implacidus le da un poco lo mismo todo, mientras pueda seguir con sus proyectos). Por eso, este año Tempestus viajará con Faustus y Constans a Duresca para oficializar el movimiento, mientras que Viatorius e Implacidus viajan por última vez a Provenza. Para el Criamon es un momento difícil: le gusta mucho Provenza, y sus visitas a Miniata Sophia eran casi una costumbre. Sin embargo, prefiere mirar el futuro con optimismo, y nada le impide viajar a ver a Leonarda siempre que quiera. Cuando viaja al Tribunal, comunica la noticia a los magos asistentes, provocando una cierta indignación entre las alianzas más poderosas de Provenza. (A efectos de juego, Mons Perditus pierde su desventaja “Tribunal Border”).

A su regreso, Viatorius se lleva una grata sorpresa al ver que Constans ha obtenido una jugosa summa de Muto en su visita a Iberia. Muto es su técnica favorita junto con Intellego, pero la ha relegado al olvido por la escasez de tomos o vis de los que estudiar. Con un volumen tan importante en la biblioteca de Mons Perditus, Viatorius se dispone a devorar sus páginas. Antes de ello, sin embargo, consulta los textos de laboratorio disponibles en Mons Perditus con intención de diversificar un poco su reducido arsenal mágico. Allí encuentra el hechizo Percibir las Emociones Enfrentadas, que cree que le puede resultar útil en el futuro, e invierte unos meses en inventarlo. Pasa los tres últimos y fríos meses estudiando la summa de Muto y escuchando las narraciones de Constans, que por fin se ha convertido en el líder de su propia compañía de canteros, lo que repercutirá positivamente en las arcas de la alianza…

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  • Primavera: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Verano: Emprende la Avenida de la Entrega y el Servicio a la Armonía (obtiene El Don Silencioso, Pío, 12 PX de Enseñanza a Teología en Miniata Sophia)
  • Otoño: Estudia summa de Muto (16 PX a Muto)
  • Invierno: Mejora laboratorio (2 PX Exposición a Teoría Mágica)

Viatorius ha decidido emprender el Camino que Desanda lo Andado, siguiendo la guía de Leonarda, que hará las veces de mistagoga (“la que enseña los misterios”). Los recientes acontecimientos le inquietan un poco, pero sabe que no puede vivir sumido en las dudas como lleva haciendo tanto tiempo, así que aun a riesgo de equivocarse, acude a Miniata Sophia para que Leonarda le instruya en los primeros pasos en ese camino. Allí, ella le explica que cada fase del Camino, las llamadas “Avenidas”, tiene diferentes requisitos y exige diferentes sacrificios al Iniciado. Ni siquiera Leonarda conoce todas las Avenidas de su Camino, pero sí que conoce las primeras, y no solo eso sino que ha integrado las pinturas primitivas que hay en Miniata Sophia dentro del proceso de iniciación. La primera Avenida, la Avenida de la Entrega y el Servicio a la Armonía, requiere que el Iniciado renuncie a todo aspecto destructivo y codicioso de su pasado. Para ello debe someterse a una purificación ritual, a un ayuno físico, a flagelaciones y a otros tipos de castigos espirituales y corporales. Todo ello deberá hacerlo tras peregrinar a un lugar espiritualmente importante para él en el momento adecuado, donde la mistagoga le impartirá los conocimientos necesarios sobre la armonía universal para continuar el camino. Por suerte para Viatorius, el lugar es obvio: Miniata Sophia, lo más parecido a un refugio espiritual que conoce el Criamon. Sin embargo, el momento no es propicio, como le comunica Leonarda, y deberá esperar aún unos meses. Inquieto, Viatorius aprovecha para saldar sus servicios a la alianza y, conforme se acerca el verano, parte hacia Miniata Sophia.

Una vez allí, Leonarda le lleva a las salas y túneles más sagrados de la alianza, donde Viatorius por fin puede ver las antiguas pinturas rupestres, repletas de elementos figurativos y simbólicos en las que reconoce un conocimiento afín al que él tiene. Durante semanas, meses, sigue todos los preceptos de Leonarda, renuncia a todos los conflictos de su pasado y se purga física y espiritualmente de cualquier impureza, acercándose un poco más a la comunión con el universo. Leonarda también le instruye en conocimientos cercanos a la teología cristiana, pero que también se pueden aplicar a la perspectiva vital del Camino. La experiencia transforma profundamente a Viatorius, que descubre una calma que jamás creyó posible. Dejando atrás nervios y conflictos internos, encuentra una profunda serenidad espiritual que sabe que solo es el primer paso de un largo viaje. Su mirada será a partir de ahora más tranquila y beatífica, menos nerviosa. Combinado con el efecto de su Crepúsculo anterior, que le hace flotar unos milímetros por encima de cualquier superficie, casi se le podría confundir con un hombre santo…

Tras agradecerle las enseñanzas a Leonarda, Viatorius regresa a Mons Perditus como un hombre transformado, pero eso no le hace perder de vista sus objetivos menos elevados. Ahora ve el estudio de la magia como otro paso en su camino, la recuperación de Mons Perditus como una metáfora de cómo lo roto puede volver a ser entero, el acercamiento entre mundanos y magi como un símbolo de amor universal. A efectos de juego, Viatorius ha ganado la virtud El Don Silencioso, el Defecto Mayor Pío y ha perdido su rasgo de personalidad Dubitativo, que ha sido reemplazado por Piadoso a +2. También ha mejorado sus conocimientos de Teología. Curiosamente, las flagelaciones a las que se somete durante los ritos de purificación le dejan unas marcas permanentes, una especie de escoriaciones donde el látigo ha golpeado la piel que vistas desde una cierta distancia dan la sensación de formar un complejo laberinto sobre la piel de la espalda de Viatorius.

Viatorius dedica la segunda mitad del año a estudios mágicos. Vuelve a estudiar la summa de Muto, y a continuación termina unas mejoras que tenía pendientes en su laboratorio, donde instala una esfera armilar, un artefacto astronómico que le ayudará en sus estudios.

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  • Primavera: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Verano: Estudia Los Viajes de Fedoso (8 PX a Sabiduría Enigmática)
  • Otoño: Ayuda a Leonarda en Miniata Sophia (2 PX a Teoría Mágica)
  • Invierno: Explora las auras cercanas a Mons Perditus (4 PX en Sensibilidad a la Magia)

En paz consigo mismo y con el mundo por primera vez en mucho tiempo, Viatorius decide dedicar todo el año de 1236 a actividades algo menos pesadas y trascendentes que en los últimos años. Por eso, tras extraer vis como cada año, termina la lectura de Los Viajes de Fedoso, apurando las gotas de conocimiento que puede sacar de él. Sigue creyéndose más la versión de Verderis que dibuja el libro que no la que conoció en los Alpes. Tras el verano, Leonarda le reclama en Miniata Sophia para que haga de ayudante suyo en un proyecto relacionado con los misterios de la Casa, así que pasa unos meses allí. A su regreso, Viatorious se lleva una grata sorpresa al descubrir una alianza completamente cambiada: tras años de duro trabajo, Constans por fin ha conseguido reunir el dinero, el vis y la capacidad mágica necesaria para restaurar las murallas de Mons Perditus. Tras lanzar un par de rituales y poner a trabajar a su cuadrilla en la reconstrucción de murallas y estancias, la alianza parece un lugar nuevo, un hogar más reconfortante en lo profundo de las montañas. (A efectos de juego, Mons Perditus pierde su desventaja “Crumbling”). Pero Constans quiere más, y empieza ya a trabajar en futuras mejoras. Por su parte, Viatorius termina el año explorando las auras sobrenaturales cercanas a la alianza acompañado del guía local, Sebastián, que ya es un experimentado explorador. Durante su exploración avista unas enormes criaturas semejantes a gigantes que moran en lo alto de las montañas, pero decide evitar sabiamente cualquier encuentro con ellas.

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  • Primavera: Estudia summa de Muto (16 PX a Muto)
  • Verano: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Vim)
  • Otoño: Practica Don de Gentes (4 PX a Don de Gentes)
  • Invierno: Inventa El Cincel de la Magia (2 Exposición a Vim)

Viatorius sigue centrado en sus estudios mágicos durante este año: sigue aprovechando al máximo la summa de Muto que hay en la alianza, pero tras extraer vis como cada año, también dedica los meses de otoño a conversar con los diferentes miembros de la alianza y los lugareños. El efecto de contar con el Don Silencioso le resulta prodigioso: él sigue siendo el mismo de siempre (más o menos), pero la reacción de todos respecto a él es totalmente diferente, incluso más cordial que cuando compartía su Parma Magica con alguno de ellos. Durante esas semanas no solo departe con Fernando y Sebastián, sino también con los dos maestros de la alianza e incluso con algunos trabajadores de la mina, que le hablan de extraños sucesos que ocurren en túneles relativamente cercanos a la superficie, algo bastante inusual. Viatorius habla con el resto de magos sobre el tema, y deciden investigarlo en algún momento del futuro. Durante los últimos meses del año, Viatorius decide poner en práctica sus avances recientes en los estudios de Muto, e inventa un curioso hechizo, El Cincel de la Magia, que le permite duplicar cualquier hechizo que lance (o que vea lanzar). Viatorius se da cuenta entonces de que su arsenal mágico está demasiado limitado al arte de Vim, y decide que diversificará un poco más sus artes… en especial ante los nuevos libros que acaba de traer Constans de su reciente visita a Duresca.

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  • Primavera: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Creo)
  • Verano: Visita Miniata Sophia (2 BP, 2 PX Exposición a Conocimiento de la Casa Criamon)
  • Otoño: Practica Sensibilidad a la Magia (4 PX Práctica a Sensibilidad a la Magia)
  • Invierno: Aprende Corpus de Implacidus (5 PX Enseñanza a Corpus)

Tras solventar sus obligaciones con la alianza, Viatorius decide viajar de nuevo a Miniata Sophia para empezar a prepararse para su siguiente paso en el Camino que Desanda lo Andado. En la actualidad lleva una existencia armoniosa y mucho más tranquila que unos años atrás, y quiere saber qué otros misterios le aguardan en el futuro. Leonarda, que ya supera holgadamente el centenar de años, le explica que la siguiente fase del Camino es la Avenida de la Curación y la Estación del Arroz y la Miel, en la que la armonía del magus con el universo que le rodea le permite restaurar o reparar objetos, devolviéndolos a su estado de perfección original. Esas prodigiosas curaciones se realizan ejecutando danzas y complejos movimientos en torno al objeto a restaurar, y beben de la energía interna del mago, eliminando la necesidad de usar vis para la restauración. Las enseñanzas de Leonarda hacen pensar bastante a Viatorius, quien tras regresar a Mons Perditus se da cuenta de que sus conocimientos de Corpus son muy limitados y, como tal vez los necesite para el siguiente paso en el Camino, convence a Implacidus para que le enseñe Corpus en los últimos meses del año a cambio de un futuro favor. Antes, sin embargo, vuelve a internarse en las montañas acompañado de Sebastián, practicando su intuición mágica para detectar auras y criaturas mágicas. De nuevo vuelve a tener un encuentro con unas criaturas gigantescas que en este caso resulta más hostil: uno de los grogs que acompañaban a Viatorius muere en el encuentro, y el mago apenas logra escapar con vida acompañado de Sebastián. ¿Quiénes son esas criaturas, y por qué son tan hostiles? ¿Y por qué anuncia Tempestus al finalizar el año que ha mejorado el Aegis de la Alianza, subiéndolo a quinta magnitud? Para acabar de arreglar las cosas, las minas cada vez dan menos roca y los trabajadores tienen más miedo de adentrarse en ellas por los rumores sobre fenómenos sobrenaturales…

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  • Primavera: Extrae vis del aura de la alianza (2 PX Exposición a Creo)
  • Verano: Aprende Philosophiae con el Maestro Pablo (13 PX Enseñanza a Philosophiae)
  • Otoño: Estudia summa de Muto (16 PX a Muto)
  • Invierno: Escribe Comentario sobre Los Viajes de Fedoso (2 PX Exposición a Sabiduría Enigmática)

Viatorius sigue preparándose para su evolución en el Camino. Tras extraer vis, decide ampliar su perspectiva moral sobre el universo y convence al venerable Maestro Pablo de la alianza para departir con él sobre filosofía. Le acompaña en esas clases Implacidus, quien también está interesado por la materia, aunque por cuestiones diferentes y puramente prácticas. Tras el verano estudia la summa de Muto de la Alianza y antes de terminar el año, dedica los últimos meses a realizar una tarea que tenía pendiente: escribir su propio comentario sobre Los Viajes de Fedoso. Viatorius coge pluma y pergamino y vuelca en él todas sus teorías sobre el libro de Verderis, su opinión sobre las metáforas sobre la Casa Criamon, e incluso crea al “Viajero”, una metáfora de sí mismo, pero también de Fedoso, y que rodea de una simbología propia y personal. Para hacer que el libro sea más profundo, escribe sus textos siguiendo una forma libre, formando diferentes dibujos con las palabras, caminos que avanzan por las páginas y que forman figuras que también transmiten conocimiento a una mirada entrenada en Sabiduría Enigmática. También habla con Augusto, el encuadernador de Mons Perditus, para que el armazón del libro esté repujado con símbolos arcanos que también reflejan su laberinto interior. Al terminar y leer el resultado, Viatorius se considera sumamente satisfecho de su obra, pero al mismo tiempo tiene más claras que nunca las diferencias entre el texto de Los Viajes y los conocimientos que le transmitió el propio Verderis. La idea de volver a viajar a la Caverna de las Sombras Retorcidas vuelve a rondarle por la cabeza, mientras el año termina por todo lo alto, y no solo porque Tempestus celebre su centésimo cumpleaños: Constans ha terminado su nueva fase de remodelación y ampliación de Mons Perditus, añadiendo nuevas fortificaciones y murallas. La alianza empieza a tener un aspecto portentoso, una auténtica fortaleza en las montañas, lejos del hogar ruinoso que era hace no demasiado. (A efectos de juego Mons Peditus gana las ventajas “Curtain Walls and Mural Towers” y “Gatehouse Keep”).

Así se llega a 1240, donde nos encontramos con un Viatorius profundamente transformado a nivel espiritual. Ha dado un paso importante en su avance como mago Criamon, y gracias al Don Silencioso, se ha podido acercar más a los mundanos que le rodean, convirtiéndose casi en una referencia espiritual para los habitantes de la alianza, sin dejar de tener un punto “extraño”, claro. Ha avanzado un poco en sus estudios herméticos, pero no demasiado, y hay algunos asuntos relacionados con Mons Perditus que le gustaría seguir investigando. Sin embargo, está claro que es un hombre totalmente diferente al joven sumido en la dudas que terminó su aprendizaje hace 20 años…

Esta es la ficha de Viatorius en 1240:

Viatorius de Criamon

Características: Int +3, Per +1, Com 0, Pre -1, Fue 0, Vit +2, Des +1, Rap 0

Edad: 45 Tamaño: 0 Confianza: 1 (3) Informidad: 2 (1)

Cicatrices de Crepúsculo: Camina unos milímetros por encima del suelo, como si flotara.

Virtudes y Defectos: El Don, El Don Silencioso, Magus Hermético, El Enigma*, Afinidad (Vim), Bono de Estudio, Características Mejoradas, Estímulo Vital, Maña en Vim, Sensibilidad a la Magia; Pío, Compasivo, Formación Defectuosa, Mentor (Leonarda de Miniata Sophia), Obsesionado (descifrar Los Viajes de Fedoso), Propenso al Crepúsculo

(*Virtud gratuita de la Casa Criamon)

Rasgos de personalidad: Compasivo +2, Piadoso +2, Meditabundo +1, Metódico +2

Combate: Esquiva Ini 0, Ata n/a, Def +2 Aguante: +2

Habilidades: Atención 2 (buscar), Artes Liberales 2 (retórica), Atletismo 1 (carreras), Concentración 1 (hechizos), Conocimiento de Área: Barcelona 2 (personalidades), Conocimiento de la Casa Criamon 2 (objetivos), Conocimiento de la Orden de Hermes 1 (historia), Conocimiento Mágico 1 (regiones), Cultura Feérica 1 (duendes subterráneos), Don de Gentes 2 (gente de ciudad), Latín 4 (uso hermético), Parma Magica 1 (Corpus), Pelea 1 (Esquiva), Penetración 1 (Vim), Philosophiae 2 (filosofía moral), Precisión 1 (Vim), Catalán 5 (jerga callejera), Regatear 0 (vis), Sabiduría Enigmática 4 (interpretar señales), Sensibilidad a la Magia 3 (hechizos activos), Teoría Mágica 5 (Muto)

Artes: Creo 11, Intellego 8, Muto 12, Perdo 1, Rego 7, Animal 1, Aquam 1, Auram 1, Corpus 4, Herbam 1, Ignem 0, Imaginem 4, Mentem 3, Terram 6, Vim 11+3

Hechizos:

  • Aura de Líder (Muto Imaginem 10)
  • La Llamada de Morfeo (Rego Mentem 10)
  • Percibir las Emociones Enfrentadas (Rego Mentem 15)
  • El Falso Don (Creo Vim 15)
  • Atravesar el Velo Mágico (Intellego Vim 20)
  • Atravesar el Velo Feérico (Intellego Vim 20)
  • El Cincel de la Magia (Muto Vim 20)
  • La Superación de la Magia de Vim (Muto Vim 20)
  • Concentración Mágica (Rego Vim 15)
  • El Cauce de la Magia (Rego Vim 15)
  • El Descanso del Hechizo (Rego Vim 15)

Notas de hechizos: Viatorius ha ampliado muy ligeramente su repertorio con hechizos con un versátil hechizo de Vim como Cincelar la Magia y un hechizo de Mentem que le permite entender mejor las intenciones de quienes le rodean, pero sigue estando enormemente especializado en Vim. Nunca encuentra el momento para diversificar un poco más su arsenal, pero hasta ahora tampoco lo ha necesitado…

Aspecto: Viatorious es un hombre fornido de estatura media y aspecto tranquilo, de cabello castaño corto y una barba corta del mismo color. Suele vestir con unos ropajes discretos y holgados, de tela marrón claro, y entre eso y su mirada, serena y tranquila, hace que a menudo le confundan con un monje. Sin embargo, quienes le observen con atención podrían adivinar en lo más hondo de esa mirada una inquietud que recuerda a tiempos pasados, y que podría volver a la superficie en algún momento. Habla de forma pausada, y siempre se toma su tiempo para hacerlo, como si lo observara todo atentamente antes de expresar su opinión. Aunque intenta ocultarlo, en la parte interior de su muñeca izquierda tiene una curiosa marca en la piel, una especie de lazo doble apaisado semejante al símbolo del infinito, que le apareció de forma espontánea cuando concluyó su aprendizaje. En el interior del brazo derecho, desde el codo hasta cerca de la muñeca, tiene un estigma en forma de vena marcada casi en sangre, formando una especie de camino sinuoso en rojo. En la espalda, cubierto por sus ropas, tiene unas escoriaciones fruto de una flagelación ritual a la que se sometió en el pasado, y que vistas desde la distancia parecen formar una especie de laberinto dibujado sobre la espalda de Viatorius.

Podéis ver la ficha detallada de Viatorius en 1240 aquí, y la versión actual de Mons Perditus en 1240 aquí.

Planes inmediatos (1240-1249)

  • Seguir el Camino: Viatorius ha emprendido el Camino que Desanda lo Andado de la mano de Leonarda de Miniata Sophia, y espera poder seguirlo hasta el final mientras busca una respuesta a sus preocupaciones y una salida al eterno ciclo del tiempo que solo ven los Criamon. No es descartable que Leonarda le necesite para iniciar a otros magos Criamon si hace falta, además de intentar llegar a la siguiente Avenida.
  • Verderis y los Viajes: Tras exprimir hasta la última gota de conocimiento que había en Los Viajes de Fedoso, Viatorius tiene un claro conflicto entre lo que dice el libro y lo que le ha explicado el espíritu de Verderis, su autor, que aún mora en la Caverna de las Sombras Retorcidas. ¿Tal vez los conocimientos de Sabiduría Enigmática de Viatorius no son lo bastante profundos, y no alcanza el nivel de trascendencia de Verderis? ¿O hay algo más? ¿Debe Viatorius regresar a los Alpes y a la domus magna de su Casa?
  • El comportamiento apto: Viatorius no puede dejar de pensar que el Don Silencioso que le ha sido otorgado no es más que un precioso regalo para que redoble sus esfuerzos para transmitir el conocimiento apto a quienes le rodean. No hay prisa en seguir avanzando por el Camino, ¿por qué no aprovechar ese regalo para que quienes le rodeen vivan mejor? ¿Por qué no usarlo en combinación con sus poderes? ¿Hacer rituales de longevidad, objetos mágicos que hagan la vida más fácil a los mundanos? ¿O construir una capilla en las cercanías de la alianza, tal vez con la ayuda de Constans?
  • Explorar la montaña: Las visitas de Viatorius a las montañas cercanas a Mons Perditus han sido siempre muy extrañas. En la última ocasión tuvo que ayudar a la Mora de Ordesa, pero también siente que hay alguna otra entidad habitando allí. Además, le da la sensación de que los laberínticos túneles subterráneos son un reflejo del viaje existencial que realiza Viatorius. ¿Debe examinar con más detenimiento ese lugar, y descubrir definitivamente qué vive allí? ¿Y qué hay de esas criaturas que parecen gigantes de hielo con las que se ha cruzado alguna vez? ¿Quiénes son? ¿Suponen una amenaza para Mons Perditus?
  • La magia hermética: El Camino que sigue Viatorius podría hacer que se aleje demasiado de sus estudios herméticos, algo descuidados en los últimos años. Viatorius no puede olvidar ese otro lado de su personalidad que goza como un niño de una intuición mágica innata. ¿Tal vez deba hacer una pausa en su crecimiento espiritual para centrarse más en su crecimiento hermético?
  • Viajar a Al-Andalus: El Camino que Desanda lo Andado tiene evidentes influencias sufis. ¿Podría aprender algo Viatorius de la doctrina original sufi y su marcada espiritualidad? Nunca ha visitado Al-Andalus, pero tal vez un viaje hacia el sur en busca de algún sabio sufi le pueda ayudar a entender mejor su propio espíritu…

¿Habéis sobrevivido a este tocho? Si es así, ¿qué debe hacer Viatorius? Acepto sugerencias que no estén en la lista, naturalmente. Mientras escucho vuestras opiniones, voy a ir preparando la siguiente entrada con los avances de Implacidus y Fautus, que aun siendo menos “espirituales”, tampoco han estado nada mal…

 
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Publicado por en 6 abril, 2016 en Miscelánea

 

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Taller de personajes: Implacidus y Faustus, año 1230

Tras resolver los primeros diez años de Viatorius y de Constans, les toca el turno a sus dos colegas en Mons Perditus, Implacidus de Bonisagus y Faustus de Guernicus. Para evitar extenderme tanto como con la entrada principal, voy a intentar hacer un resumen de lo más destacado que ha hecho cada uno de ellos entre los años 1220 y 1229. Tenéis los planteamientos iniciales de ambos personajes aquí, así que sin más dilación, vamos al tema.

witches

Implacidus de Bonisagus

Como comenté en su momento, Implacidus es un mago bastante impaciente con su problemilla con la magia espontánea. Su objetivo principal al venir a Mons Perditus es buscar a las sorginak, las brujas que viven en la región, e intentar confirmar si realmente su magia es capaz de resolver ese problema. Esa es su principal misión durante estos diez años, a lo largo de los cuales busca un aquelarre de esas brujas y traba amistad con ellas. Las sorginak han tenido relaciones puntuales con la Orden de Hermes, y eso juega a favor de Implacidus, que aun así debe demostrar su buena voluntad ayudando a las brujas en varias aventuras. Tras hacer muchos viajes, invertir mucho tiempo e incluso darles algunos peones de vis de su propia fuente de Corpus, Implacidus consigue convencer a una de las líderes del aquelarre, Aintza, para que le explique un poco más sobre su magia no hermética y su capacidad para eliminar la fatiga, algo fuera del alcance de cualquier magus. Escuchándola atentamente y poniendo toda su prodigiosa inteligencia y conocimientos teóricos en la empresa, Implacidus traza una hipótesis, según la cual podría adaptar la magia sorginak para crear unas nuevas guías de Corpus que podrían revolucionar la Orden al permitir a los magi eliminar su fatiga mediante hechizos rituales.

Implacidus se embarca en un proyecto de integración hermética para realizar un Descubrimiento. Se puede encontrar más información al respecto de este tipo de proyectos en el inminente Castas, pero básicamente el proceso funciona de la siguiente forma:

  • Se establece el tipo de Descubrimiento que es (Menor, Mayor o Hermético, de menos a más trascendente) y se establecen los Puntos de Descubrimiento necesarios para conseguirlo. En este caso se trata de la Magia de la Energía (ver Hedge Magic Revised Edition, págs. 51-52), un Descubrimiento Mayor que requiere una cifra orientativa de 55 Puntos de Descubrimiento.
  • El mago debe obtener fuentes de información para investigar su proyecto. Cada fuente requiere un estudio de 2-3 temporadas, y puede ser de diferentes tipos: reliquias de la magia en cuestión, textos o, como en el caso de Implacidus, profesores, en su caso, Aintza la Bruja. Para comprender la fuente de información hace falta hacer una tirada bastante complicada (18+) de Int + Teoría Mágica, lo que hace que solo los Bonisagus puedan emprender estos proyectos con un mínimo de garantías. (En el caso de Implacidus, su alta Inteligencia y Teoría Mágica se han visto acompañadas de buenas tiradas, aunque no es ni mucho menos lo normal).
  • Una vez estudiada la fuente de información, el mago trata de crear un efecto hermético inspirado en lo que ha averiguado en sus estudios. Está obligado a experimentar al tratarse de una adaptación a ciegas. Si logra inventar el efecto (es decir, no hay ningún efecto negativo en la experimentación), acumulará un número de Puntos de Descubrimiento igual a la magnitud del efecto inventado.

Durante estos diez años, las relaciones de Implacidus con Aintza van mejorando (el Bonisagus se asegura de hablar siempre con ella a solas o con poca compañía, para así compartir su Parma Magica con ella y evitar los efectos más graves del Don), y el Bonisagus logra adaptar con éxito dos efectos en su trabajo de integración, para un total de 8 Puntos de Descubrimiento:

  • Crea la Poción Dulce del Descanso (CrCo 20, A: Toque, D: Solar), que al ser ingerida permite restaurar un nivel de Fatiga Breve, con la contrapartida de que al terminar su duración, el objetivo gana un nivel de Fatiga por Agotamiento. La experimentación de Implacidus tiene como efecto inesperado que elimina el asqueroso sabor que tenía la poción en su versión original, reemplazándolo por un agradable sabor a fresas. La poción es un objeto de cargas (crea 8 cargas).
  • Inventa Sentir la Energía (InCo(Me) 20, A: Voz), un hechizo que le permite detectar el nivel de cansancio de un objetivo. En este caso la experimentación no tiene efectos secundarios.

En el tiempo que le deja libre ese ambicioso proyecto, Implacidus también tiene tiempo de hacer otras cosas mientras está en Mons Perditus:

  • Para empezar trabaja constantemente en su laboratorio, reordenándolo y organizándolo para optimizar su rendimiento. Instala en él un enorme caldero que le permite imitar algo mejor las prácticas mágicas de las sorginak. Según las reglas de Covenants, en 1230 su laboratorio tiene Calidad General +1 (+1 a todas las actividades de laboratorio), además una bonificación +1 a Creo y a Experimentación. También es un laboratorio limpio, armónico y plácido (Estética +2, Seguridad +1, Higiene +1).
  • La especialización de Implacidus en Corpus le convierte en el “curador” oficial de Mons Perditus. No solo repone las existencias de los Vendajes de Batalla a medida que se van gastando, sino que además tiene tiempo para inventar un interesante hechizo, El Círculo Curativo del Cirujano (CrCo 25, A: Toque, O: Círculo), un ritual que cura inmediatamente una Herida Media (o inferior) a todos los objetivos que se encuentren dentro del círculo trazado por el mago.
  • Implacidus también mejora su repertorio de hechizos, casi siempre de Corpus: inventa La Resistencia de los Berserker (ReCo 15), por si alguna vez sufre algún aprieto en sus viajes con las sorginak, y también El Regalo del Vigor (ReCo 20), lo más parecido que ha logrado la magia hermética a eliminar la fatiga. Cree que le puede venir bien en su proyecto.

Las dos integraciones de Implacidus, así como su nuevo hechizo, pronto empiezan a ser conocidos entre los círculos de los Bonisagus de los Tribunales cercanos, lo que le granjea una Aclamación (una reputación especial que solo funciona entre Bonisagus y que también se describe en Castas) de nivel 2, que no está nada mal.

Por último, decir que los viajes de Implacidus para ver a las sorginak hacen de él un magus mucho más “aventurero” de lo habitual en su Casa, lo que tiene sus consecuencias: en 1228, tras pasar la última mitad del año con las brujas, a su regreso a Mons Perditus Implacidus se ve sorprendido por una terrible ventisca que está a punto de acabar con su vida. Solo la providencial intervención de Álvaro, el guía de la alianza, impide que muera bajo la nieve. Implacidus toma nota mental de mejorar su “magia de viaje” para evitar estas sorpresas.

Podéis ver la ficha de Implacidus en 1230 aquí.

Planes inmediatos (1230-1239)

  • Continuar con la integración: Evidentemente, Implacidus querrá seguir avanzando en su proyecto de integración de la magia sorginak. Por ahora ha tenido suerte en sus proyectos, pero pronto Aintza no podrá enseñarle muchas cosas más, y deberá buscar a alguna sorginak con más conocimientos. Es probable que eso le obligue a pasar más tiempo fuera de la alianza, lo que tal vez le lleve a diversificar algo más su magia, o a aprender un par de hechizos de defensa (o ataque) para evitar imprevistos.
  • Rituales de longevidad: La capacidad de Implacidus con la magia de Creo Corpus le convierte en el mago ideal para realizar rituales de longevidad, no solo para sí mismo, sino también para otros habitantes de la alianza cuyo valor les haga susceptibles de recibir ese gran beneficio. Esto plantea interesantes cuestiones: ¿hay que hacer rituales para el autócrata, los profesores, el guía local? ¿O hay que dejar que el ciclo natural de la vida siga su curso y renovar a los especialistas a medida que vayan falleciendo?
  • Viajar a Durenmar: Todo buen Bonisagus debe visitar Durenmar en alguna ocasión aunque solo sea para ver en persona la Gran Biblioteca y el lugar en el que nació la Orden de Hermes. Es un viaje largo hasta la Selva Negra, pero tal vez Implacidus podría aprovechar para llevar una copia de sus hechizos inventados y ofrecerlos como contribución al conocimiento dentro de la Orden, a cambio de lo cual tal vez le granjearían acceso a algunos de los contenidos más arcanos de la Gran Biblioteca. Podría pasar un par de años fuera de la alianza, pero valdría la pena…
  • Tomar un aprendiz: La Casa Bonisagus no ve el adiestramiento de aprendices como una obligación sino como un deber solemne, casi una forma de homenaje a Bonisagus y el resto de Fundadores. Aunque Implacidus es todavía muy joven, hace falta tener todas las Artes a un mínimo para poder tomar un aprendiz, así que tal vez podría ir completando su repertorio de Artes y adquiriendo el resto de habilidades que necesitará si en el futuro quiere tener un discípulo (que, por otra parte, no le vendría nada mal como ayudante en el laboratorio).

quaesitor

Faustus de Guernicus

La estancia de Faustus ha sido mucho menos fructífera que la de Implacidus. Desde el principio se le asignó la tarea de copiar los libros de la por entonces escasa biblioteca de Mons Perditus para que Constans pudiera comerciar con ellos y engrosar los tomos a disposición de los magi. Consciente de que su estancia en Mons Perditus era algo temporal, incluso algo por debajo de su capacidad, Faustus asumió resignado el encargo, como también asumió la tarea de supervisar que se cumplieran las leyes herméticas en zonas cercanas de Iberia y de Provenza. Sin embargo, sus escapadas a Duresca han sido constantes, y en las dos ocasiones en que ha asistido a los Tribunales de Iberia, no se ha separado de los magos de esa alianza para nada. Durante estos años, Faustus ha ayudado en varias ocasiones a los Quaesitoris de Duresca en diversos casos, y tiene una incipiente reputación positiva entre ellos. Entre otras cosas, les ha ayudado en casos relativos al acceso a fuentes de vis disputadas por más de una alianza, y en una emocionante ocasión participó en la investigación de un mago con un posible pasado Diedne que acabó en nada. También ha podido leer alguno de los tomos que hay en la biblioteca de Duresca. Todo ello ha contribuido a que sus conocimientos sobre Derecho Hermético sean bastante superiores a lo habitual en alguien tan joven como él.

Además de eso, Faustus ha diversificado un poco su arsenal mágico, aunque no demasiado. Entre otros ha aprendido Comunión entre Magi, Concentración Mágica y Aura de Autoridad, hechizos menores pero útiles. Gracias a su comprensión intuitiva de la magia, todos esos hechizos los ha aprendido automáticamente con una opción de hechizo dominado.

Sin embargo, Faustus no acaba de sentirse del todo cómodo en Mons Perditus. Hace mucho frío la mayor parte del año y encuentra poco solaz en sus compañeros: Tempestus e Implacidus no salen de su laboratorio, Viatorius parece deambular la mitad del tiempo con la mente perdida en quién sabe qué, y a Constans apenas le ve por sus viajes. Lo reducido de la biblioteca de Mons Perditus (al menos para lo que quiere Faustus) también le parece una frustrante limitación para su desarrollo, La agreste región que le rodea le complica bastante sus desplazamientos y, para ser sinceros, tiene que hacer muchos. Casi sería preferible que tuviera su residencia en alguna otra alianza más accesible por rutas normales, dado que ya tiene claro que la vida de un Guernicus está casi siempre en el camino. Su opción preferida sería Duresca, y está convencido de que pocos candidatos habrá tan prometedores como él a su edad, pero se conformaría con Castra Solis o incluso el propio Coenobium, en Provenza, donde sin duda sus servicios serían más reconocidos. Por si eso fuera poco, recientemente ha descubierto que el maestro de Implacidus tiene relación con el Bonisagus que quiso tomarlo como aprendiz hace unos años, y eso es algo que tampoco le hace mucha gracia…

Podéis ver la ficha de Faustus en 1230 aquí.

Planes inmediatos (1230-1239)

  • Cambio de aires: Mons Perditus no está hecho para Faustus, y viceversa. El Guernicus estaría mucho más a gusto en cualquier alianza algo menos agreste y más accesible al ancho mundo que tanto debe recorrer mientras investiga casos herméticos. Faustus siempre supo que su estancia en Mons Perditus sería temporal, así que si considera que ha llegado el momento, le dará las gracias a Tempestus por la hospitalidad y se marchará a otro sitio, para seguir creciendo como magus.
  • Los terrae: En una de sus visitas a la biblioteca de Duresca, Faustus tiene oportunidad de leer algo más sobre la historia de su casa, y descubre que Guernicus, el Fundador, era un experto en magia de Terram, y aún existe dentro de la Casa un linaje de magos que siguen esas doctrinas. En principio Faustus no está especialmente interesado en la magia de Terram, pero tal vez podría buscar a ese grupo, teniendo en cuenta las características de Mons Perditus. Los textos hablaban incluso de magos geomantes, capaces de adivinar cuestiones a través de las piedras o comunicarse con elementales de ese tipo. Y tal vez esos conocimientos le podrían venir bien incluso a Constans…
  • Tradición y transición: Faustus sabe que su Casa no es solo un grupo de investigadores y abogados. Como una de las Casas más influyentes de la Orden, está sumida en constantes pugnas de poder internas, y el conflicto entre Tradicionalistas y Transicionalistas solo complica (o hace más apasionante, según se mire) esa situación. Faustus podría dedicarse a conocer mejor las intrigas internas de su Casa de cara a ascender por el escalafón, sin que eso tenga necesariamente que ver con su capacidad mágica, sus dotes de deducción como investigador o sus contactos. O al menos, no del todo…
  • Legislador: Habida cuenta de su papel de escriba en la alianza y de sus conocimientos legislativos, tal vez Faustus decida que lo suyo no es viajar tanto por los caminos de la Europa Mítica, sino convertirse en un experto en leyes herméticas y poner por escrito sus conocimientos y los casos en los que participa. En ese caso, bien podría mantener su base en Mons Perditus, lugar al que regresaría para disfrutar de la (relativa) tranquilidad necesaria para poder escribir sus obras. Eso implicaría que tal vez tendría que contratar algunos especialistas como escribas, iluminadores o encuadernadores, pero tampoco le vendría nada mal a la alianza…

¿Qué decís? ¿Debe abandonar Faustus Mons Perditus, o debe pasar algunos años más allí? ¿Debe intentar convertirse en un terrae? A nivel interno, me he dado cuenta de que un Guernicus es uno de los magos más peliagudos para este taller de personajes, puesto que necesita mucho componente de “aventura” en forma de casos herméticos, y eso casi daría para otro tipo de entradas radicalmente diferentes (tomo nota mental…). Si la opinión generalizada es que salga de la ecuación, aprovecharé para meter al Verditius que se había propuesto, que en principio puede dar bastante más juego a nivel mecánico. Si preferís que siga con Faustus, sin duda habrá que darle alguna vuelta de tuerca al personaje, veremos hacia dónde va…

 
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Publicado por en 17 marzo, 2016 en Miscelánea

 

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Taller de personajes: Viatorius, año 1230

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El camino de Viatorius y de todos sus sodales en Mons Perditus por fin se ha puesto en marcha. Desde 1220 hasta 1229 han pasado muchas cosas. Han sido diez años de arduo trabajo para Viatorius. Ha desarrollado sus artes como mago, ha contribuido en la medida de lo posible a recuperar el fulgor de su alianza y también ha continuado con su viaje personal en busca de su auténtica identidad, que por momentos ha sido bastante accidentado. Mons Perditus también ha crecido, engrosando su biblioteca gracias a los viajes de Constans, recuperando algunos recursos perdidos y fortaleciendo en general su situación en la región. Sin embargo, sigue sin ocupar ningún Tribunal definido. Tempestus tiene su propia agenda, pero no la comparte con nadie, y los magi jóvenes por ahora han sido incapaces de descubrir qué hay detrás del misterioso ataque sufrido por la alianza años atrás. De hecho, alguno de ellos está a punto de cambiar de aires…

Esto es lo más destacado que ha hecho Viatorius durante esos primeros diez años como magus. Para no alargar demasiado la entrada (que ya de por sí es bastante larga), dejaré para una segunda entrada los avances del resto de magi de la alianza. Aquí podéis leer todos los detalles de Viatorius al iniciar su andadura como mago, y recordad que podéis seguir el avance paralelo de Constans Lucidem de Jerbiton en La Frikoteca…

1220

  • Primavera-verano: Montaje de laboratorio (2 PX Exposición a Teoría Mágica por temporada)
  • Otoño: Extracción de vis (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Invierno: Práctica (4 PX) en Don de Gentes

Viatorius pasa las dos primeras temporadas del año instalando su laboratorio en Mons Perditus. Luego desempeña su temporada de servicio a la alianza, extrayendo vis Vim (un total de 3 peones), que la alianza necesita anualmente para lanzar su Aegis de la Alianza. Esta será una tarea que desempeñará de forma periódica, junto con alguno de los otros magos. En los últimos meses del año sale por fin de su laboratorio y se dispone a conocer un poco mejor la alianza y sus alrededores. Habla con los lugareños sobre las costumbres locales y hace buenas migas con Fernando, el autócrata, con quien pasa muchas de las últimas noches del año charlando junto al fuego. El autócrata se muestra igual de hermético que el resto de habitantes originales respecto al ataque que sufrió Mons Perditus hace unos años, pero resulta una compañía mucho más agradable que Tempestus, con quien Viatorius apenas ha tenido oportunidad de hablar, pues apenas sale de su sanctum. Viatorius también tiene tiempo durante esa última temporada para hacer una escapada rápida a Miniata Sophia, la alianza de Criamon cercana a Foix. Allí habla con Leonarda, su líder, y le pide permiso para hacer una copia de Los viajes de Fedoso que tienen en la alianza. Leonarda no pone problema, y de hecho se ofrece a hacer la copia de forma gratuita… a cambio de un pequeño servicio que se cobrará en un futuro. Impresionado de nuevo por la comunión entre magi y mundanos de Miniata Sophia, al regresar del viaje Viatorius busca algo de tiempo para hablar con los dos maestros presentes en Mons Perditus para que aleccionen a los habitantes de la alianza y les enseñen a leer y escribir. Todas estas actividades se traducen en una temporada de Práctica en Don de Gentes.

Por último, como todos los años, en el solsticio de invierno, Tempestus lanza el Aegis de la Alianza y da gracias a Hermes por sobrevivido un año más sin sufrir ningún ataque. Un Tempestus, por cierto, que parece algo más achacoso que a principio de año… (Tempestus, que aparenta tener algo menos de sesenta años pero debe de tener unos cuantos más, hace tiempo que ha realizado su ritual de longevidad, y este año ha fallado su tirada de envejecimiento; el resultado ha sido un punto de envejecimiento en Rapidez).

1221

  • Primavera: Estudia Summa de Creo (14 PX a Creo)
  • Verano: Acude al Tribunal de Provenza (3 BP, 2 PX Exposición a Conocimiento de la Orden de Hermes)
  • Otoño: Exploración de las estancias derruidas de la alianza (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Invierno: Extracción de vis (2 PX Exposición a Creo)

La primera temporada del año, Viatorius por fin puede dedicarse a estudiar algo de artes mágicas, aprovechando la buena summa de Creo que hay en la alianza. Inmediatamente después, se une a la delegación de Mons Perditus que viajará al Tribunal de Provenza de 1221. Le acompañará en el viaje Implacidus, mientras que Constans y Faustus viajarán al Tribunal de Iberia. De esta forma Tempestus, que se queda en la alianza, quiere tantear ambos Tribunales con sendas delegaciones antes de decidir a cuál se unirá Mons Perditus. El Tribunal de Provenza se celebra en Glanum, donde antaño se levantara una antigua alianza y hoy considerado terreno neutral. El tema principal del Tribunal, como no puede ser de otra forma, es la Cruzada Cátara, y más concretamente los estragos que está causando en la comunidad hermética. Muchos magos afectados por ello reclaman libertad para poder defenderse de cualquier ataque, pero tras una apretada votación, es la facción más prudente la que se impone, abogando por la táctica seguida hasta ahora de tratar de pasar desapercibidos. Pero durante esos días se dirimen allí muchos otros temas. Para Viatorius es una experiencia extraña, intensa y casi estresante. Se pasa casi todo el Tribunal con los Criamon de Miniata Sophia, a los que apoya en casi todas sus decisiones y debates aunque no pueda votar legalmente por no pertenecer al Tribunal. (Hemos decidido que la asistencia de los magi a un Tribunal se traducirá en la ganancia de 3 Build Points, o Puntos de Construcción “ficticios” asociados a una o más alianzas, que con el paso de los años podrán convertirse en un beneficio más tangible; por ahora, Viatorius ha conseguido 3 BP con Miniata Sophia. -Los viajes “políticos” a otras alianzas como servicio a la alianza se saldarán con 2 BP). Durante el Tribunal, Viatorius e Implacidus son abordados por los representantes de Aedes Mercurii, una de las principales alianzas del Tribunal, autoproclamados herederos de Val-Negra, y que parecen muy interesados en ganar a Mons Perditus para el Tribunal. Los magos les hacen entrega de una carta dirigida a Tempestus que solo él puede leer.

Tras regresar a Mons Perditus, Viatorius entrega la carta e Tempestus y luego decide por fin explorar algunas de las derruidas estancias y laboratorios que todavía hay en la alianza, y que suponen un ominoso recuerdo del ataque sufrido años atrás. En uno de ellos, el Criamon descubre los restos medio calcinados del Volatiles Praestigiae, un tractatus de Imaginem que se pasa toda la temporada restaurando. Entre los restos de ese mismo laboratorio descubre también algunas notas medio ilegibles que hablan de una antigua fuente de vis Terram que poseía la alianza, y que hoy en día está medio olvidada. Al hablar con Tempestus del tema, el Flambeau refunfuña y comenta algo relativo a unos duentes de las montañas, pero no se extiende mucho sobre el tema, diciendo que puede ser un tema peligroso “ahora que ya no cumplen con el trato”. Viatorius toma nota de intentar recuperar esa fuente en el futuro, pero pasa los últimos tres meses del año extrayendo vis del aura de la alianza. Aunque ya ha cumplido su temporada de servicio, las arcas de la alianza no van demasiado boyantes y no está de más que haya algún peón de sobras.

Al final de un año en el que la biblioteca de la alianza es algo más grande (gracias también a Constans, que ha traído un nuevo volumen desde Iberia) y en el que la mina de la alianza ha dado más rendimiento del esperado, de nuevo un Tempestus algo más achacoso (no está teniendo suerte con las tiradas de envejecimiento, no señor) lanza de nuevo el Aegis de la Alianza. Luego, todos celebran el fin del año junto al fuego, bebiendo algo de licor para pasar mejor el terrible frío.

1222

  • Primavera: Extrae vis (2 PX Exposición a Creo)
  • Verano: Va a Miniata Sophia, habla con Leonarda, recoge la copia de Los Viajes de Fedoso (2 BP, 2 PX Exposición a Sabiduría Enigmática)
  • Otoño: Estudia Los Viajes de Fedoso (8 PX a Sabiduría Enigmática)
  • Invierno: Examina las cercanías de la alianza en busca de rastros de fuentes de vis (Práctica en Sensibilidad Mágica)

Viatorius empieza el año extrayendo vis del aura mágica de la alianza. Durante esos meses recibe un mensaje de Leonarda de Miniata Sophia, en el que le comunica que su copia de Los Viajes de Fedoso ya está lista. Ante la noticia, Viatorius acude de nuevo a Foix a recoger el libro, y se pasa allí los siguientes meses de visita, departiendo con los Criamon de la alianza sobre los misterios del Enigma y las costumbres de su casa. Leonarda, como siempre, pasa todo el tiempo que puede con él. La estancia le ayuda a aclarar un poco sus ideas, y Viatorius empieza a considerar seriamente la opción de mudarse allí, un lugar mucho más armónico con su personalidad de lo que le parece por ahora Mons Perditus. Sin embargo, por ahora se conforma con empezar a leer Los Viajes de Fedoso. Le fascina ese libro, está convencido de que las vivencias de Fedoso son metáforas muy importantes para la Casa Criamon, aunque no se atreve a establecer todavía su propia teoría. El texto es tan denso y complejo que aún debe aprender mucho de él. Los últimos meses del año, y en compañía de Álvaro, el guía local, Viatorius recorre las agrestes zonas cercanas a la alianza intentando aprovechar su capacidad innata para detectar la magia para hallar algún rastro de esa fuente de vis perdida. Por ahora no tiene éxito, aunque el terrible frío que hace en esta época le impide explorar la región como le habría gustado.

Tempestus se pasa buena parte del año de viaje, supuestamente de visita en Aedes Mercurii, tal vez atraído por los rumores que hablan sobre los poderosos rituales mercurianos que tiene esa alianza. Cuando vuelve tras el verano, luce algunas heridas como si hubiera sufrido algún encuentro mientras estaba fuera. También le acompaña un pequeño pájaro, un martín pescador, con el que se encierra en su sanctum, del que ya casi no sale salvo para lanzar el Aegis.

1223

  • Primavera: Estudia Summa Rego (8 PX a Rego)
  • Verano: Inventa El Cauce de la Magia (2 PX Exposición a Rego y Teoría Mágica)
  • Otoño: Extrae vis (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Invierno: Estudia Los Viajes de Fedoso (8 PX a Sabiduría Enigmática)

Olvidando por un tiempo la búsqueda de la fuente de vis, Viatorius empieza el año estudiando algo de Rego e inventando un hechizo que cree que le puede resultar útil en el futuro para usar magia a distancia, El Cauce de la Magia. Tras cumplir con sus responsabilidades extrayendo vis, continúa con su lectura de Los Viajes de Fedoso. Empieza a teorizar que algunos de los obstáculos que encuentra Fedoso en su camino son metáforas de las Adulteraciones, las poluciones espirituales que los magos Criamon van dejando atrás en el transcurso de sus vidas. El concepto intriga a Viatorius. ¿Tal vez él también debe dejar atrás partes de su espíritu para poder alcanzar el ideal Criamon? Pero él no se siente contaminado… ¿qué está haciendo mal? La idea de acudir a Leonarda y a los Criamon de Miniata Sophia para aclarar estos temas vuelve a asomar a su mente, y empieza a plantear un viaje para el siguiente año que bien podría ser permanente.

Después del verano, Tempestus sorprende al resto de habitantes de la alianza extrayendo de las arcas una sustanciosa cantidad de vis Auram, casi una torre. Parece que lo necesita para establecer un vínculo permanente con el martín pescador que le acompaña a todas partes, y que pronto se convertirá en su familiar. Además, las minas cercanas a la alianza parecen estar agotándose, y este año han empezado a dar menos beneficios de lo habitual. A este nivel aún pueden mantener los gastos de la alianza, pero cualquier nuevo bajón podría ser un duro golpe para las finanzas de Mons Perditus. Tempestus no está nada contento cuando renueva el Aegis

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  • Primavera: Estudia Tractatus de Teoría Mágica (8 PX)
  • Verano: Exploración de la fuente de vis (5 PX por Aventura en Conocimiento Mágico, Cultura Feérica) + Crepúsculo (6 PX en Terram)
  • Otoño: Extrae vis para uso personal (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Invierno: Estudia vis Vim (12 PX)

Viatorius empieza el año leyendo el tractatus de Teoría Mágica que hay en la alianza mientras sigue pensando en mudarse a Miniata Sophia. Sin embargo, una conversación con Fernando y Álvaro le hace recordar la fuente de vis perdida. Tal y como le dicen ambos, parece ser que en tiempos los magos tenían un acuerdo con unos duendes subterráneos que habitan en las profundidades de las mismas minas de donde se extrae la piedra que es el principal ingreso de la alianza. La vis se puede cosechar de una profunda cámara donde se forman unas estalactitas mágicas en cada equinoccio de otoño, pero para llegar a ellas parece que hay que atravesar un enloquecedor laberinto de pasillos y túneles donde ronda un duende de agrio carácter con el que al parecer la alianza llegó a algún tipo de acuerdo, hoy día olvidado.

Decidido, Viatorius prepara una expedición a las minas, acompañado de un par de grogs y de Álvaro. Durante semanas examina los registros antiguos de la alianza, habla con gente de la zona y traza sus planes. Lo ha decidido, ese será su último servicio para Mons Perditus antes de pedir a Leonarda que le acoja en Miniata Sophia. Pero no sabe que está a punto de vivir un acontecimiento traumático que cambiará todos sus planes. La expedición a las minas es ardua, y el grupo está a punto de perderse (o despeñarse) varias veces en los laberínticos túneles. En su intento por buscar una salida al laberinto con sus artes mágicas, Viatorius comete un error al lanzar un hechizo y su cuerpo se ve abrumado por una oleada de energía mágica. Viatorius entra un Crepúsculo fugaz pero muy intenso, quedando sumido en una especie de trance durante dos minutos en los que su cuerpo parece flotar unos milímetros por encima del suelo. Durante ese tiempo, sus acompañantes temen por su vida, pues el cuerpo del mago no parece responder a ningún estímulo; pero lo que para el mundo exterior son dos minutos, para Viatorius es un viaje metafísico en el que se ve convertido en una versión de Fedoso que viaja bajo tierra a lo largo de un laberinto habitado por entidades mágicas y ctónicas terribles y desconocidas. Aunque al principio identifica el viaje como una metáfora del camino hacia la Hipóstasis y se siente temeroso, el Viatorius-Fedoso (el “Viajero”, como le bautizó su maestro de forma preclara) gana seguridad poco a poco (es decir, comprende el Crepúsculo) hasta llegar al centro del laberinto, donde se encuentra una entidad ctónica abstracta a la que no logra identificar. Al despertar bruscamente de su trance, Viatorius parece haber ganado un conocimiento intuitivo de las cualidades sobrenaturales de ciertos laberintos subterráneos, lo que repercute en su conocimiento del arte de Terram. El Crepúsculo tiene otra consecuencia más palpable: Viatorius parece flotar ahora unos milímetros por encima de cualquier superficie cuando camina. Es algo apenas perceptible pero evidente si uno se fija un poco. Aunque no se lo enseña a nadie, el Crepúsculo también le deja una secuela en forma de estigma en el brazo derecho: una de sus venas aparece marcada en rojo, como si estuviera a punto de sangrar, desde el codo hasta cerca de su muñeca, formando una especie de camino o sendero. Viatorius tendrá que ser especialmente discreto de ahora en adelante.

mora_ordesa

Poco después del incidente, el grupo llega hasta un obstáculo aparentemente insalvable: un río subterráneo que corta cualquier posible avance por los túneles. Es allí donde habita el duende en cuestión, que resulta ser un hada. Se trata de la Mora de Ordesa, una criatura feérica que solo permite cruzar el río a quienes le hacen una ofrenda digna. Es una criatura terrible y hermosa, inhumana e imponente, capaz de manejar las aguas del río a su antojo para arrastrar a los desdichados que tratan de cruzarlo. Pero Viatorius se muestra firme en su trato con ella, y tras una larga negociación acuerda que el hada le franqueará el paso a cambio de, en palabras de la Mora, “la parte de mi esencia más inalcanzable, la que crece en lo alto en la hora entre horas”. Viatorius acepta el reto: está seguro de que la criatura se refiere al rocío de las montañas, el agua (la esencia de la Mora) que se forma en lo más alto del macizo cuando amanece. Encargará a un grog que recoja el rocío de las montañas durante todo el año y el año que viene lo traerá como ofrenda a la Mora. Solo así podrá llegar a la caverna con las estalagmitas mágicas.

Agotado, el mago sale de la mina profundamente afectado por la experiencia. Ahora está seguro de que debe seguir en Mons Perditus, hay algo aquí que le puede ayudar a encontrar su camino, literalmente. Tras descansar varios días en la alianza, extrae algo de vis para su uso personal, convencido de que debe estudiar la magia en estado puro para poder mejorar sus conocimientos y saber más sobre lo que le acaba de ocurrir. Viatorius se pasa los últimos meses del año estudiando ese vis y solo sale de su sanctum para participar en el ritual del Aegis.

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  • Primavera: Estudia Los Viajes de Fedoso (8 PX a Sabiduría Enigmática)
  • Verano: Cierra trato con la Mora de Ordesa (5 PX por Aventura a Cultura Feérica y Regatear)
  • Otoño: Estudia vis de Intellego (16 PX)
  • Invierno: Inventa Atravesar el Velo Feérico (2 PX Exposición a Teoría Mágica) – Evento especial

Viatorius empieza el año tan alterado como lo terminó, El Crepúsculo sufrido en las minas no se le va de la cabeza, así que decide retomar sus estudios de Los Exposición Viajes de Fedoso. Poco a poco va entendiendo mejor el libro, al tiempo que su identificación con Fedoso va creciendo. Acto seguido prepara el rocío recogido por los grogs y, de nuevo acompañado por Álvaro, visita las minas y busca a la Mora de Ordesa para hacerle entrega de él. La Mora acepta la ofrenda de buen grado, y les franquea el paso. Mientras le traigan más rocío, más esencia, dice, podrán cruzar el río y acceder a la caverna de las estalactitas. (Mons Perditus tiene una nueva fuente de vis que le granjeará 4 puntos de vis Terram cada otoño). Satisfecho, Viatorius le comunica la novedad a Tempestus, que queda sorprendido por la capacidad del joven mago. De vuelta a su sanctum, Viatorius decide que necesita ampliar su capacidad de percibir la magia para seguir creciendo. Para ello, usa un poco del vis de Intellego que recibe como salario a cambio de sus servicios a la alianza y lo estudia, con un gran rendimiento.

En su última temporada Viatorius, que tras su contacto con la Mora de Ordesa también siente curiosidad por la relación entre el reino mágico y el feérico, inventa un hechizo, Atravesar el Velo Feérico, que le permitirá moverse mejor por regiones de este tipo. Como no es capaz de inventarlo de forma normal, decide experimentar en su laboratorio. Sabe que es arriesgado, y de hecho durante una de sus jornadas de experimentación la magia que maneja en su laboratorio parece estar a punto de írsele de nuevo de las manos. Logra controlarla, pero en toda la alianza se nota una especie de reverberación mágica fugaz que todos sus habitantes perciben. Esa misma noche, en medio de una terrible ventisca, varias figuras gigantescas parecen rondar los alrededores de la alianza. Los centinelas dan la alarma y el propio Tempestus sale de su sanctum para hacer frente a los invasores. Pero antes de que nadie logre siquiera distinguir de qué se trata, las figuras desaparecen entre la nieve y el viento. (Viatorius ha obtenido un resultado de “evento de historia” en su experimentación). Mientras Tempestus regresa cariacontecido a su sanctum, Viatorius no puede dejar de pensar que ha sido su magia desbocada la que ha atraído a esas criaturas, sean lo que sean…

1226

  • Primavera: Extrae vis (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Verano: Visita Miniata Sophia y es adiestrado por Leonarda (8 PX a Conocimiento de la Casa Criamon)
  • Otoño: Estudia Summa Rego (6 PX a Rego)
  • Invierno: Inventa El Descanso del Hechizo (2 PX Exposición a Teoría Mágica)

Mientras cumple con sus deberes para con la alianza, Viatorius recibe un mensaje de Leonarda para que acuda a Miniata Sophia para “avanzar en su camino”. El mago le debe un favor a Leonarda, así que al terminar la temporada, acude de nuevo a ver a su mentora. Aunque sigue admirándola, ahora se da cuenta de que ese armónico lugar no es para él. Sin embargo, cuando Leonarda le pide que asista a una reunión con otros magos de su Casa que va a celebrarse allí, Viatorius acepta. En la reunión descubre muchas cosas que no conocía sobre su casa, desde las doctrinas que siguen sus sodalis hasta los diferentes Caminos, o misterios que siguen diferentes grupos de Criamon para llegar a la Hipóstasis: hay quienes usan el cuerpo como vía para alcanzar su destino, otros que se abstraen del mundo para buscar la salida de él, aun otros que buscan el conflicto como modo de liberación de las ataduras mundanas… La reunión resulta muy iluminadora para Viatorius, que se pregunta si su futuro no estará en alguno de esos caminos.

Al regresar a Mons Perditus, Viatorius sigue sus estudios mágicos leyendo la summa de Rego que hay en la alianza, y durante los últimos meses del año inventa un nuevo conjuro, El Descanso del Hechizo, que le permite suprimir temporalmente su magia activa. Más que el hechizo, lo que le interesa es conocer mejor el funcionamiento y manipulación de la magia, un aspecto de sus estudios que no ha atendido mucho últimamente. Viatorius termina el año algo más tranquilo que el anterior. Poco a poco empieza a ver su futuro más claro.

1227

  • Primavera: Visita Stella Durus con Implacidus (2 BP, 2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Verano: Tribunal de Provenza con Implacidus (3 BP, 2 PX Exposición a Conocimiento de la Orden de Hermes)
  • Otoño: Ayuda a Leonarda en Miniata Sophia (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Invierno: Estudia Summa Terram (14 PX a Terram)

En 1227 se celebrará el Tribunal de Provenza, un año antes de lo normal a causa del Gran Tribunal de la Orden de Hermes que se celebrará en Durenmar en 1228. Tempestus ha decidido enviar de nuevo a Viatorius e Implacidus al evento, y el Bonisagus ha decidido adelantar su viaje para hacer una visita a Stella Durus, una alianza no muy lejana con la que mantiene contacto. Viatorius sabe que una de los magas de Stella Durus, Marcella de Bonisagus, está embarcada en un proyecto relacionado con los daimon, entidades nativas del reino mágico con las que en ocasiones los magi herméticos tratan o invocan. Pensando que tal vez lo que vio durante su Crepúsculo fuera una de esas criaturas que habita en las montañas (¿o tal vez era el auténtico aspecto de la Mora?), Viatorius acompaña a Implacidus para saber algo más de ese proyecto.

Tras la visita, acompañan a la comitiva de Stella Durus al Tribunal, cuyo tema principal es evidentemente el final de la Cruzada Albigense y el proceso de reconstrucción del Tribunal. Varias son las alianzas que abordan a los dos magos pidiéndoles que Mons Perditus se una a esos esfuerzos, en especial Aedes Mercurii, que empieza a exigir la presencia de Tempestus para que se decida de una vez. El Coenobium, el grupo de magos que controla todo el este del Tribunal, también insiste mucho. Los dos jóvenes magi tienen que recurrir a todas sus artes diplomáticas (que en el caso de Viatorius no son muchas) para echar balones fuera una vez más. De nuevo, Viatorius se pasa el Tribunal junto a los magos de Miniata Sophia, pero tamibén conoce a otro grupo que le llama mucho la atención: se trata de los Gorgiásticos Cataros, un grupo de ex Criamon, en la actualidad Ex Miscellanea, que abandonaron su Casa por cuestiones espirituales, y que ahora han formado una facción que trata de aunar las enseñanzas del Fundador con su perspectiva cristiana (y cátara) de la vida. Viatorius siente una gran curiosidad por ellos, y decide que tal vez algún día les visite para conocer mejor sus doctrinas.

Durante el Tribunal, Leonarda requiere una vez más la presencia de Viatorius en su alianza, en este caso como ayudante de laboratorio para uno de sus proyectos. Viatorius accede, dando así por pagado el favor que le debía a la maga. Al regresar a la alianza, decide mejorar sus conocimientos sobre el arte de Terram mientras plantea una nueva visita al laberinto de túneles que hay bajo las montañas cercanas a la alianza.

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1228

  • Primavera: Extrae vis (2 PX Exposición a Creo)
  • Verano: Estudia Summa Creo (14 PX a Creo)
  • Otoño: Refinamiento del laboratorio (2 PX Exposición a Teoría Mágica)
  • Invierno: Practica Don de Gentes (4 PX)

Viatorius dedica toda la primera mitad del año a extraer vis y mejorar sus conocimientos de Creo. Acto seguido, se pasa unos meses reordenando y organizando su laboratorio, al que no le ha prestado ninguna atención desde que lo creara hace casi 10 años atrás. Al terminar sus tareas, es un lugar mucho más ordenado y eficaz. (Usando las reglas de mejora de laboratorio que aparecen en Covenants, ahora el laboratorio de Viatorius tiene Calidad General +1, lo que le da una bonificación +1 a todos sus proyectos de laboratorio). Para terminar un año relativamente plácido, Viatorius se pasa los últimos meses del año hablando con los habitantes de la alianza, tratando de asegurar su bienestar físico y espiritual, y en especial pasa tiempo con Fernando y Álvaro, que se han convertido en sus principales confidentes. El autócrata parece estar a punto de revelarle algunos secretos sobre el pasado de la alianza en algunas ocasiones, pero por ahora no se atreve por no incurrir en la ira de Tempestus si lo descubre.

1229

  • Primavera: Extrae vis (2 PX Exposición a Creo)
  • Verano: Aprende Philosophiae (12 PX a Philosophiae)
  • Otoño: Estudia Summa Rego (8 PX a Rego)
  • Invierno: Practica Sensibilidad a la Magia (4 PX)

Tras su habitual destilación del vis del aura de la alianza, Viatorius habla con el Maestro Pablo para que le ayude a mejorar su conocimientos de filosofía moral. Tras el verano se dedica a estudiar Rego, y termina el año practicando su capacidad para detectar magia, explorando los alrededores de la alianza y sus auras mágicas cuando las inclemencias del tiempo se lo permiten.

Y así se llega al año 1230. Diez años después de empezar su andadura como mago, Viatorius ha cambiado muchos a todos los niveles. Ha mejorado su magia y ha aprendido varios hechizos menores que le ayudan a comprender mejor su relación con la magia. También ha profundizado en sus dilemas morales y ha experimentado en sus carnes un Crepúsculo que le ha provocado profundos cambios. Olvidadas ya algunas dudas previas, sabe que su sitio está por ahora en Mons Perditus. Todavía no sabe exactamente qué camino seguirá de ahora en adelante, pero si hay algo que tiene claro es que es, efectivamente, un Viajero, y que en su mano está tanto elegir su destino como la forma de llegar hasta él…

Esta es la ficha de Viatorius en 1230:

Viatorius de Criamon

Características: Int +3, Per +1, Com 0, Pre -1, Fue 0, Vit +2, Des +1, Rap 0

Tamaño: 0 Confianza: 1 (3) Informidad: 1 (1)

Cicatrices de Crepúsculo: Camina unos milímetros por encima del suelo, como si flotara.

Virtudes y Defectos: El Don, Magus Hermético, El Enigma*, Afinidad (Vim), Bono de Estudio, Características Mejoradas, Estímulo Vital, Maña en Vim, Sensibilidad a la Magia; Compasivo, Formación Defectuosa, Mentor (Leonarda de Miniata Sophia), Obsesionado (descifrar Los Viajes de Fedoso), Propenso al Crepúsculo

(*Virtud gratuita de la Casa Criamon)

Rasgos de personalidad: Compasivo +2, Dubitativo +1, Meditabundo +1, Metódico +2

Combate: Esquiva Ini 0, Ata n/a, Def +2 Aguante: +2

Habilidades: Atención 2 (buscar), Artes Liberales 2 (retórica), Atletismo 1 (carreras), Concentración 1 (hechizos), Conocimiento de Área: Barcelona 2 (personalidades), Conocimiento de la Casa Criamon 1 (objetivos), Conocimiento de la Orden de Hermes 1 (historia), Conocimiento Mágico 1 (regiones), Cultura Feérica 1 (duendes subterráneos), Don de Gentes 1 (gente de ciudad), Latín 4 (uso hermético), Parma Magica 1 (Corpus), Pelea 1 (Esquiva), Penetración 1 (Vim), Philosophiae 2 (filosofía moral), Precisión 1 (Vim), Catalán 5 (jerga callejera), Regatear 0 (vis), Sabiduría Enigmática 3 (interpretar señales), Sensibilidad a la Magia 2 (hechizos activos), Teoría Mágica 3 (Muto)

Artes: Creo 9, Intellego 6, Muto 6, Perdo 1, Rego 7, Animal 1, Aquam 1, Auram 1, Corpus 2, Herbam 1, Ignem 0, Imaginem 4, Mentem 3, Terram 6, Vim 10+3

Hechizos:

  • Aura de Líder (Muto Imaginem 10)
  • La Llamada de Morfeo (Rego Mentem 10)
  • El Falso Don (Creo Vim 15)
  • Atravesar el Velo Mágico (Intellego Vim 20)
  • Atravesar el Velo Feérico (Intellego Vim 20)
  • La Superación de la Magia de Vim (Muto Vim 20)
  • Concentración Mágica (Rego Vim 15)
  • El Cauce de la Magia (Rego Vim 15)
  • El Descanso del Hechizo (Rego Vim 15)

Notas de hechizos: Viatorius ha ampliado ligeramente su repertorio con hechizos de Vim que le permiten manipular otros hechizos, bien para usarlos a distancia (El Cauce de la Magia), bien para suspenderlos (El Descanso del Hechizo). Sigue sin tener casi ningún hechizo ofensivo, pero por ahora no los necesita

Aspecto: Viatorious es un hombre fornido de estatura media y aspecto tranquilo, de cabello castaño corto y una barba corta del mismo color. Suele vestir con unos ropajes discretos y holgados, de tela marrón claro, y casi se le podría confundir con un monje de no ser por su mirada, que parece serena pero al mismo tiempo cansada, efecto este último que se ve reforzado por las constantes ojeras que luce. Habla de forma pausada, y siempre se toma su tiempo para hacerlo, como si lo observara todo atentamente antes de expresar su opinión. Aunque intenta ocultarlo, en la parte interior de su muñeca izquierda tiene una curiosa marca en la piel, una especie de lazo doble apaisado semejante al símbolo del infinito, que le apareció de forma espontánea cuando concluyó su aprendizaje. En el interior del brazo derecho, desde el codo hasta cerca de la muñeca, tiene un estigma en forma de vena marcada casi en sangre, formando una especie de camino sinuoso en rojo.

Podéis ver la ficha detallada de Viatorius en 1230 aquí, y la versión actual de Mons Perditus en 1230 aquí.

Planes inmediatos (1230-1239)

Varias son las opciones que tiene ante sí Viatorius ante la siguiente década:

  • Mejorar sus artes mágicas: Los conflictos morales que ha tenido durante estos años no han permitido a Viatorius mejorar mucho sus artes. Tal vez deba dejarse de dilemas espirituales y especializarse definitivamente en ser un simple mago experto en Vim, dada su facilidad con esa Forma. ¿Por qué no explotar su afinidad innata con ella?
  • Buscar un camino: Leonarda de Miniata Sophia ha mostrado a Viatorius algunos de los posibles caminos o misterios que siguen los Criamon en su búsqueda de la Hipóstasis. Tal vez haya llegado el momento de que Viatorius elija uno de ellos y emprenda de verdad el camino hacia la perfección espiritual y el reposo eterno. Será complicado incluso buscar el inicio de ese camino, pero allí podría encontrar las respuestas a sus inquietudes.
  • Los Gorgiásticos: Conocer a los Gorgiásticos Cátaros ha permitido a Viatorius darse cuenta de que hay una tercera vía, una forma de buscar un comportamiento apto sin tener que seguir hasta el final las doctrinas de Criamon. ¿Tal vez su futuro está en otra Casa? ¿Es la creencia en lo Divino el camino hacia la perfección espiritual?
  • La reconstrucción de Mons Perditus: Los hallazgos en las ruinas de Mons Perditus han tenido un gran efecto en la vida de Viatorius. Tal vez podría centrarse en los próximos años en desenterrar todo lo que aún hay oculto bajo esas ruinas. ¿Qué podría encontrar allí? De hecho, no solo tiene que ser una reconstrucción física. ¿A qué está jugando Tempestus? ¿Debe tomar un papel más activo en la política de la alianza para que esta también siga un comportamiento apto?
  • La magia y los duendes: La relación con la Mora de Ordesa reconcome a Viatorius. ¿Qué correspondencia existe entre el reino mágico y el feérico? ¿Son los duendes una manifestación de la Hipóstasis? ¿Tal vez adulteraciones de algún tipo? ¿O simplemente son entidades que un ser humano no puede comprender del todo?

En vuestra mano está decidir qué hace en los próximos años Viatorius (aparte de crear su ritual de longevidad, claro). Mientras tanto lo dejo aquí, y pronto colgaré, de forma más resumida, el avance de Faustus e Implacidus, los otros dos magos de la alianza…

 
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Publicado por en 15 marzo, 2016 en Miscelánea

 

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