RSS

Archivo de la etiqueta: Finis Terrae

Mi resumen rolero de 2021

2021 llega a su fin y, como siempre en este blog, hago una última entrada en la que resumo lo más relevante que me ha pasado como rolero durante etos doce meses, a modo también de repaso de las cosillas que han ido apareciendo por aquí: partidas, manualidades, pruebas, lecturas que me han resultado más interesantes… en fin, todo se mezcla un poco en el siguiente listado:

12. Ars Rolica en números. 2021 ha sido el año con menos visitas en Ars Rolica. Probablemente eso se debe a que también ha habido un ligero descenso en la cantidad de entradas publicadas (72 con esta, por 77 de 2020), ya que como bien queda patente más adelante, he estado muy ocupado haciendo otras cosas. Curiosamente, ha sido el año que más «Me gusta» y comentarios ha habido, lo que interpreto como que ha habido menos lectores, pero más participativos, lo cual en el fondo es una buena noticia. Como no abrí esto para hacerme rico, en el fondo me resulta toda una alegría que después de siete años dando la barrila, siga habiendo gente que se pasa por aquí con regularidad y pierde un poquito de su tiempo leyendo e incluso escribiendo unas líneas. Así que muchas gracias a todos los que visitáis este blog, como siempre.

11. Partidas. El número de partidas que he jugado este año ha sido bastante parecido al de 2020: 47, o sea, casi una a la semana. Todas ellas han sido online, ya que lo de jugar en presencial todavía está un poco complicado (a ver si para 2022 podemos volver a las mesas…). Es una cifra que me parece más que satisfactoria habida cuenta del poco tiempo que tengo, y a la que hay que añadir alguna experiencia por escrito online que tampoco ha estado mal, como la partida de Ars Magica por Comunidad Umbría en la que participé hasta mediados de año. Aparte de mis juegos clásicos (de los que hablo más abajo), este año también he abierto miras (pero no demasiado) y me he asomado al sistema AGE y a Cepheus, la versión libre de Traveller, en ambos casos con resultados bastante satisfactorios, aunque breves. Incluso he recuperado una práctica pretérita y he intentando terminar (sin conseguirlo por ahora) uno de los libros para jugar en solitario de La Llamada de Cthulhu, el exigente Alone Against the Frost. Bueno, no jugaba en solitario sino que lo hacía con mi pareja, que es muy fan de todo lo tentacular, pero vamos, sirve. Debo confesar que sigo sintiendo ese inconfundible gustirrinín al ir saltando de una página a otra en un función de las decisiones que tomes. Ah, sí, y hace nada he hecho también mis pinitos con Forbidden Lands, del que por ahora no puedo emitir un juicio muy concreto…

10. Lecturas roleras. Si he publicado poco, también debo confesar que he leído bastante poco rol en los últimos doce meses. De esas lecturas, lo más destacado es probablemente ese Troubleshooters del que hablaba hace unas semanas y que parece ideal para partidas ligeras ambientadas en los cómics de aventuras más populares de mediados del siglo XX. Aunque confieso que todo lo que cae en mis manos de Lex Arcana es también una auténtica delicia, y no veo el momento de que el juego salga publicado aquí para ver qué respuesta obtiene. También me pareció destacable Vaesen, uno de los juegos de moda, por mucho que el sistema de Fria Ligan me despierte ciertas dudas…

9. Mecenazgos a la baja. En una maniobra que sin duda ha agradecido mi bolsillo, también me he metido en menos mecenazgos este año que en un 2020 que fue bastante de locos. Apenas he participado en media docena de proyectos, pero eso sí, han sido de lo más variopintos; manuales, mapas… e incluso algo de software de creación de mapas. En cuanto a manuales, lo más interesante han sido sin duda los dos nuevos libros para Lex Arcana, dedicados a Italia por un lado y a Dacia y Tracia por otro, que han llegado a los mecenas hace nada en digital, y que son una auténtica gozada. A destacar también Jovian Whispers, una campaña para Shadows Over Sol, un juego de ciencia ficción con toques de terror que llevo siguiendo desde hace varios años pero que nunca me atrevo a probar en mesa porque el sistema no me acaba de convencer. Y el último en el que he entrado ha sido en el suplemento Mythic Britain & Ireland para Vaesen, que lo petó bastante hace nada. Claro que para petarlo, Dungeon Alchemist, el software para hacer mapas en un santiamén que recaudó casi dos millones y medio de euros, y que pronto debería tener una versión más o menos utilizable. No veo el momento de hincarle el diente…

8. La «Factoría Shane». Ya he mencionado en entradas recientes mi opinión sobre la situación editorial de dos de mis juegos de cabecera, Savage Worlds y TORG Eternity. Desde mi muy subjetivo punto de vista, no creo que haya sido un buen año para ninguno de los dos a nivel de publicaciones. El panorama de ambientaciones salvajes para SWADE sigue siendo un páramo desolador: PEG vive encerrada en su círculo del Deadlandverso con veleidades como Savage Pathfinder Rifts que no me dicen nada, y los pocos aces que quedan no acaban de sacar nada que me apasione. 2022 podría ser más interesante a poco que la versión SWADE de Sakrynia, por ejemplo, se haga realidad. Con Torg la cosa es aún más desoladora. No tengo ninguna esperanza de que la línea en castellano vaya a continuar, y el mecenazgo en inglés del último Cosmos que queda, Pan Pacífica, lleva meses retrasado sine die. Lo que es peor, parece que está siendo reescrito total o parcialmente, con lo que podrían ser importantes cambios respecto a la configuración original del Cosmos. Menos mal que, tanto en el caso de Savage como en Torg, hay buen material a espuertas para jugar durante mucho tiempo sin demasiados problemas…

7. El mundo de los VTTs. Aunque sigo jugando a Savage Worlds por Fantasy Grounds, este 2021 he continuado mi progresiva inmersión en Foundry, que se me sigue atragantando un poco cuando me pongo detrás de la «pantalla», pero que me parece la mejor opción para sistemas mínimamente complejos que no están bien implementados en otros virtual tabletops. Tanto el sistema de Ars Magica como el de Torg Eternity han dado pasos de gigante durante todo el año (aunque el primero esté todavía un poco escondido para el aficionado), y creo que ambos ya permiten jugar bastante bien desde esa plataforma, lo cual es una gran noticia. Por otro lado, también tengo pendiente probar Role con algún sistema menos exigente a nivel de mecánicas, para ver qué tal furrula.

6. Bárbaros y bestias. De las 47 partidas que mencionaba más arriba, más de la mitad se las ha llevado Los nueve sellos de Jalizar, la campaña para Bestias y Bárbaros que estoy dirigiendo/playtesteando ahora mismo. La campaña está ambientada en Jalizar, la Ciudad de los Ladrones, y tengo la idea de liberarla cuando la termine, de manera que el playtest me está sirviendo de mucho para afinar los contenidos y el desarrollo, y eso que los jugadores se están empeñando en ir por vericuetos argumentales un poco inesperados. Sin embargo, creo que también está resultando una campaña muy divertida en la que he vuelto a confirmar que el mundo creado por Umberto Pignatelli es una auténtica maravilla. Estoy jugando la campaña con reglamento SWADE y, después de veintitantas sesiones, puedo decir con bastante seguridad lo que ya opinaba en un primer momento: no creo que mejore en nada a Deluxe, y no descarto volver a él cuando termine. O no, en el fondo son bastante intercambiables…

5. De nuevo tras la pantalla. Decía el año pasado que por primera vez en toda mi vida como rolero, había jugado mucho más como jugador que como DJ. Este año la cosa se ha equilibrado un poco más, sobre todo por esa campaña semanal, y para 2022 creo que la balanza volverá a inclinarse claramente hacia la dirección: no solo voy a continuar esa campaña bárbara (que veremos si termina durante el año), sino que tengo pendiente playtestear la continuación de Muerte en Katas Raj para Torg antes de publicarla dentro del Infiniverso. También hay en danza un proyecto de partida hermética en formato escrito que podría echar a andar en breve después de diversos avatares y… bueno, el resto de cosas que puedan colear, que seguro que serán unas cuantas. Y es que la cabra siempre tira al monte…

4. Noviembre Hermético. Como cada año, he acudido fiel a mi cita con el Noviembre Hermético (que últimamente ocupa casi el 50% de las entradas anuales de este blog), dedicado en esta ocasión a familiares. La iniciativa fue como siempre un éxito a nivel de colaboraciones, y aunque por ahora no me he puesto con su traslación a formato libro (y no sé si lo haré), la verdad es que es una gozada ver que, siete años después, está más viva que nunca, sobre todo porque este año no ha habido uno, sino dos blogs que también se han subido al carro, la Leprosería Tytalus (con maestros herméticos) y el Arcaneum (que ahora mismo está terminado sus treinta fuentes de ingresos). Así que como cada año, noviembre ha sido un mes un poco infernal, pero como cada año también, el esfuerzo se ha visto más que compensado por la satisfacción que genera.

3. «Manualidades» roleras. Y si no he tenido tiempo para leer, ni para colgar entradas, no ha sido porque me haya pasado todo el tiempo jugando, sino que también ha habido una buena dosis de «manualidades» dirigidas a diferentes juegos. Sin ir más lejos, por fin terminé la traducción de la Tetralogía de las Cuatro Estaciones con su última parte, El sueño de una noche de verano. Pero Ars Magica también contó con una aventura introductoria de mi propia cosecha, Una elección espinosa (que me consta que ya ha visto mesa en algún grupo, lo que me llena de alegría y un poquito de orgullo). Para Torg Eternity colgué hace nada las cartas de amenaza traducidas al castellano, y hace algunos meses, también las fichas de los personajes de las Día Uno para poder usarlos con más facilidad. También me he liado a hacer un podcast sobre el juego que ya lleva varias entregas (y que se puede encontrar, entre otros sitios, aquí). En el apartado de «miscelánea» también he sacado rato para traducir (aquí) el interesante artículo sobre narración compartida publicado hace ya unos añitos en la revista White Wolf, y qué más… ah, sí…

2. Revista Aegis. Tardó en llegar más de un año, pero por fin, los astros se alinearon para que el número 2 de la revista Aegis se hiciese realidad. Fue un trabajo titánico por diversos motivos, empezado por el hecho de que el equipo de coordinación, a excepción de un servidor, era completamente nuevo. Nuevo y, añado, terriblemente concienzudo y meticuloso, lo que unido a lo extenso de la revista, hizo que el proceso de creación se prolongara algo más de lo previsto. Sin embargo, creo que el fruto de tantos esfuerzos al final valió la pena, y el número 3 ya está empezando a mover lentamente sus engranajes. La intención es que sea un monográfico dedicado a ucronías históricas, de manera que puede ser bastante jugoso. En paralelo, se está trabajando en mejorar un poco más la calidad del producto con cosas como una pequeña web dedicada en exclusiva a él que permita dar un poco más de entidad al proyecto y también en una posible adaptación a formato impreso a través de Lulu. Uf, es leer estas últimas líneas y volver a ponerme a sudar, voy a volver a meter esto por ahora en el cajón…

1. Finis Terrae. Pero sin duda, un año más, y con más merecimiento que nunca, ha sido Finis Terrae el proyecto que más tiempo me ha quitado… y que me quitará en las próximas fechas. Tras una gestación que se prolongó mucho en el tiempo, el mecenazgo del libro del Tribunal de Iberia funcionó extremadamente bien, y ya ando escribiendo mi parte de las metas desbloqueadas (lo que, previsiblemente, me obligará a escribir menos por aquí en las próximas fechas, pero como se suele decir, es por una buena causa…). Creo que el proyecto ha demostrado que Ars sigue siendo un juego muy vivo en nuestro país y que hay una comunidad pequeña pero fiel que está dispuesta a empujar lo que haga falta. ¿Lo veremos reverdecer también al otro lado del charco? Solo el tiempo lo dirá.

Y eso es todo por este año, que no está nada mal. Para 2022 solo pido una cosa que igual parece sencilla pero no lo es tanto: poder volver a jugar en una mesa con tranquilidad y sin agobios. Jugar online está bien, pero echo de menos tirar dados de verdad, el contacto humano, la sinergia del grupo presencial… Quién sabe, a lo mejor tengo tanta suerte como este 2021, ya que el año pasado pedí poder dirigir la campaña de B&B y mantener el mismo ritmo de partidas, y parece que lo he conseguido en ambos casos. Cruzaremos los dedos. Mientras tanto, os deseo a todos y todas un feliz 2022, y que el nuevo año os traiga salud y mucho, mucho rol… ¡cuídense mucho!

 
4 comentarios

Publicado por en 31 diciembre, 2021 en Miscelánea, Opinión

 

Etiquetas: , , , ,

322 sodales (reflexiones sobre el mecenazgo de Finis Terrae)

(Esta entrada intenta ser imparcial pero como coautor del producto comentado, creo que es algo complicado; para una opinión más imparcial, visitar este otro artículo relacionado, mucho más clarividente).

Bueno, pues después de 30 días bastante frenéticos, acaba de terminar el mecenazgo para Finis Terrae: El Tribunal de Iberia para Ars Magica. Ha sido un mes bastante movidito, y al final de todo se han recaudado nada menos que 24265 euros para el libro, una cifra mareante si tenemos en cuenta que hablamos de un suplemento, y no de un manual básico. Es cierto que, como comento más abajo, y como ya ocurriera con Cultos Mistéricos, la cifra es un poco «engañosa» en el sentido de que el mecenazgo contaba con productos de apoyo que han dado un empujón importante al proyecto, pero se mire como se mire, el hecho irrefutable es que la comunidad de fans de Ars Magica ha estado una vez más a la altura y ha desembolsado esa desorbitada cantidad para apoyar el producto.

Y eso es, de hecho, lo primero que quiero destacar. Más allá del dinero, si nos fijamos en las aportaciones, vemos que al final ha habido 322 personas que han participado de una manera u otra en el proyecto. Si echamos la vista atrás y nos fijamos en Cultos Mistéricos, el total fue de 235. Con lo cual, se puede decir que la base de fans ha aumentado. No me atrevo a decir cuánto, porque en esas casi 100 aportaciones adicionales hay que contar a los varios aficionados no hispanoparlantes que han decidido apoyar el proyecto, o incluso casos (que me consta que los ha habido, y más de uno y de dos) de gente no especialmente aficionada al juego, o incluso no aficionada especialmente al rol, que también ha querido mostrar su apoyo. Sea como sea, todo ello nos indica que Ars Magica tiene una base de seguidores que no solo se mantiene estable sino que va poco a poco creciendo. (A título anecdótico, se hizo una porra entre varios miembros del equipo de creación del libro para saber cuántos mecenas habría; servidor dijo que entre 300 y 350, qué pena que acertar el número de la lotería no sea tan fácil…).

Pero aún quiero ir más allá. Si dividimos la cantidad recaudada entre el número de mecenas, nos sale un promedio de 75 € invertidos por persona. Para los despistados, Finis Terrae tiene un precio de 45 €. Eso quiere decir que la gente se ha rascado bastante más el bolsillo de lo que era la «aportación básica». De hecho, es una cifra brutal ya no solo para un suplemento, sino para un básico. Lo que permite expandir mi comentario anterior para decir que Ars tiene una (creciente) base inquebrantablemente leal, que ha respondido, como siempre lo ha hecho, no solo a la altura de las circunstancias, sino incluso por encima. La velocidad a la que se desbloqueó la meta básica, el constante goteo de las ediciones de lujo a lo largo de estos 30 días y la espectacular respuesta al mapa en PVC solo vienen a confirmar que probablemente Ars no sea D&D, pero sí que tiene gente dispuesta a poner toda la carne en el asador para que la línea siga viva en castellano. El nivel de agradecimiento que siente uno como coautor de este libro solo se ve superado por el nivel de alegría que siente como simple fan del juego al comprobar que Ars está muy, muy vivo.

Como decía al principio, los «añadidos» del mecenazgo podrían hacer dudar de la viabilidad de la línea. Más de 8500 de los euros recaudados, por ejemplo, vienen de esas ediciones de lujo, cosa que no hay que subestimar, sino analizar debidamente. También hay una cantidad procedente del espectacular mapa de Iberia en PVC disponible como add-on. Sin embargo, si quitamos tanto las ediciones de lujo como los mapas y hacemos una multiplicación sencilla, la conclusión es que el juego tiene la cantidad de aficionados necesaria (casi diría que holgada) para mantener la viabilidad de futuros proyectos. Holocubierta ya ha anunciado que el salto de Verkami a Kickstarter les ha salido bien, y que probablemente cualquier futuro mecenazgo salga también por ahí. Ellos también van aprendiendo a cada nuevo mecenazgo, salta a la vista. Así que como la lealtad de la comunidad parece garantizar (toco madera) la financiación básica los proyectos, de la creatividad y capacidad de la editorial para insuflar vida «adicional» a esos proyectos dependerá que estos sean de nuevo tan exitosos como Finis Terrae Cultos Mistéricos. Por de pronto ya han medio insinuado que para Societates (que llegará durante 2022) es posible que se haga realidad otro sueño húmedo de los magi más fetichistas: los juegos de dados herméticos. Veremos qué mas se saca Holocubierta de la boina roja…

No tengo duda de que Societates también será una realidad. A partir de ahí, el horizonte hermético es algo más incierto, principalmente porque como todos sabemos, este será el último manual en el que los materiales estén «compartidos» por Holo y Ludopathes, y a partir de aquí los costes de producción (con todo lo que ello significa en un manual de Ars en castellano) los asumirá íntegramente la editorial española. Por lo tanto, y esto es una valoración totalmente personal, es posible que hablemos de otras cifras mínimas para tirar adelante los proyectos, empezando por Guardians of the Forest, que sería el siguiente, pero que está por ver si mantiene su posición en la pole estando tan cerca de otro libro de Tribunal como es Finis Terrae. Y quiero creer que la producción de este último debería servir como buena piedra de toque para hacer manuales totalmente nuevos para todos los implicados. Tiene el doble de extensión que cualquier libro que se pueda traducir de Atlas, por fuerza tiene que serlo…

Dejo para el futuro la reflexión de cómo hacer crecer aún más esa base de aficionados. Sin embargo, sí que creo que ha llegado el momento de dejar de usar cierto adjetivo que acompaña mucho a Ars Magica desde sus inicios y es el de «nicho». Un juego nicho no arrastra a unos 300 compradores, que son capaces de soltar 75 euros por cabeza, después de haber hecho algo parecido con el suplemento anterior. Una vez puede ser casualidad, dos… sin duda es una tendencia. Y no sé cuántos juegos existen en castellano con una comunidad de ese tamaño y con esa fidelidad, pero sin duda, sean los que sean, no se pueden catalogar de «nicho».

Podría continuar este análisis, pero me limitaré a dar las gracias, de nuevo, a todos los que han contribuido a hacer de Finis Terrae una realidad. Y dicho eso, ahora mismo hay unas cadenas y unos grilletes con mi nombre que se pueden usar como conexión arcana conmigo para que empiece a escribir mi parte de las metas desbloqueadas para el proyecto. Metas bastante imponentes en algún caso, pero estoy tranquilo: todo parece más fácil con dos titanes herméticos como Mario Donaire y Ben McFarland a mi lado. Y lo estoy más todavía sabiendo que hay unos 322 sodales herméticos a mis espaldas, que ya han demostrado lo que están dispuestos a dar si no se les decepciona. Así que intentaremos no decepcionaros.

 
8 comentarios

Publicado por en 22 diciembre, 2021 en Opinión

 

Etiquetas: ,