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Noviembre hermético (XXIII): Sínigh, la comadreja espectral

23 Nov

La siguiente es una colaboración muy especial. Podríais pensar que es porque se trata nada menos que de un familiar Diedne, algo que sin duda se sale de la norma. Pero es que su creadora, la insigne Sylph, riza el rizo todavía más y no solo ha hecho un familiar de la Decimotercera Casa, sino que… ¡lo ha convertido en un familiar espiritual! La siguiente entrada toma como base una posible propuesta para la Casa Diedne publicada originalmente en Sub Rosa nº 13 (y recientemente traducida en las páginas de Aegis nº 2), por la cual los Diedne supervivientes a la Guerra del Cisma se habrían refugiado en un letargo arbóreo durante siglos de cara a un inevitable regreso, y la complementa con el tratamiento de familiares espirituales aparecido en The Mysteries para crear algo que solo se puede catalogar como único e irrepetible. Muchísimas gracias por esta comadreja tan especial, sodalis.

El niño llegó al claro y observó a la comadreja de Virtud. Sus ojos refulgieron, se habían reconocido mutuamente. Los vivarachos orbes del animal lo escrutaron con detenimiento desde la oquedad de un árbol cuya savia había dejado de discurrir en el mismo instante en el que el joven fuera alumbrado. La suya era un alma vieja destinada a morar en tres cuerpos; El primero conocería la plenitud de la magia y la caída de sus orígenes, el segundo sería un largo y profundo sueño custodiado por un mustélido alrededor de dos siglos, su ánima era como el muérdago que crece a expensas del roble, y que se enraíza en él con fuerza para alimentarse hasta dejar seco su interior. El tercer cuerpo sería su Despertar, y entonces recordaría.

Recordaría por qué escogió a aquella comadreja que tenía la habilidad de hacerse la muerta quedando postrada entre la maleza de forma rígida y con la boca abierta, desprendiendo un hedor nauseabundo y disuasorio cuando la amenaza era demasiado elevada, y cómo era capaz de hacer regresar la consciencia y el movimiento a sus miembros a voluntad para escapar con gracilidad hasta colarse por algún agujero, trepar a un lugar elevado o bucear para no ser alcanzada. La había visto dar caza a presas de todo tipo: roedores, aves, lagartijas, peces, serpientes venenosas e incluso presas de mayor envergadura que la suya habían acabado bajo sus pequeñas y afiladas fauces, a veces incluso las dejaba marcadas en el suelo antes de huir, a modo de advertencia para sus futuros depredadores.

La sagacidad del mustélido propiciaba que fuese capaz de anidar en las madrigueras ajenas, entre los huecos de las piedras o en las cortezas de los árboles. Su morada, por tanto, era temporal y no le pertenecía, lo mismo que el árbol que el magus había tomado como habitáculo durante tantas estaciones, lo mismo que otros árboles y animales en los que anidaban sus iguales, sus ánimas reposaban en un lugar que no les pertenecía y como la comadreja, fingirían su fallecimiento hasta su regreso.

Y fue precisamente la cercanía de la misma la que propiciaría el establecimiento del vínculo entre Aibhne de Diedne y la Bestia de Virtud que respondía al nombre de Sínigh («señal» en gaélico), y cuya vivacidad se había empezado a marchitar. Sería ella misma la que expresaría al magus su deseo de burlar un deceso que tantas veces había fingido, anhelaba prolongar su existencia más allá del exiguo tiempo de vida que su propia naturaleza le concedía. Así pues, Sínigh, cuya presencia era habitual en el robledal y con quien Aibhne había establecido cierta complicidad, se convirtió de forma natural en su familiar.

Su vínculo nunca se rompió. Se mantuvo como una promesa.

La comadreja se dirigió al niño, mas ningún sonido quebró el silencio del claro. Las palabras crepitaron directamente en su mente para avivar el fuego de la memoria, confirmándole que aquel espectro que tenía delante llevaba muerto la misma cantidad de Primaveras que el día en que su alma abandonó el cuerpo para imbuirse en un árbol.

—Presencié tu tránsito. El hilo de bronce se seccionó casi al mismo tiempo que el puñal de uno de tus hermanos se hundía en tu carne durante el sacrificio. Sentí tu dolor, ese que te empeñabas en enseñarme que era tan solo el recuerdo de lo que nos golpea. Velé tu ánima hasta que, extenuado, mi carne tomó el mismo camino que tu carne a la tercera caída del sol. Eithne no tardará en reclamarte para sí como aprendiz, y cuando llegue el momento, volverás a reforzar nuestros lazos.

Aibhne, sabedor de la amenaza que pendía sobre la Casa Diedne, decidió preparar a Sínigh para atravesar el trance de su pérdida. Al igual que el resto de los integrantes de su Casa, encaminó sus investigaciones y esfuerzos a evitar que su legado y su vinculación con la Bestia de Virtud expirase al realizar la migración. Tras la caída del primer lazo, los dos restantes se mantendrían incólumes hasta la llegada de su segundo óbito, que esperaba fuese de forma natural tras alcanzar el Crepúsculo Final. Pues si bien es sabido que un familiar puede prolongar su vida hasta que el magus perece, Sínigh mantendría su entidad al entrar Aibhne en un estado de latencia temporal. Fingió su muerte, al igual que ella fingía la suya cuando estaba viva para escapar de sus depredadores, por tanto, esa unión no se extinguiría, el Lazo de Oro y el Lazo de Plata la sostuvieron.

El espectro de Sínigh veló el sueño de su señor ejerciendo de centinela ante la presencia de posibles amenazas que pudieran despertarle antes del tiempo estipulado. Aprendió a leer el paso de la estaciones en la caída y el resurgimiento de sus hojas lobuladas, a apreciar el dulzor de sus diminutas flores y el amargor crujiente de las bellotas que se desprendían de sus ramas. Registró cada una de las grietas longitudinales que se extendían sobre su corteza grisácea, y se enredó en sus nudos, concavidades y sinuosidades, agudizando sus sentidos cada vez que la bóveda celeste se oscurecía sobre ambos. Sínigh le pidió prolongar su existencia y Aibhne había cumplido con su palabra de la manera más inusual que cabría esperar.

Durante los años previos al estallido de la Guerra del Cisma, y que ambos pasaron en compañía mutua tanto en su laboratorio como viajando incansablemente, Aibhne instruyó a Sínigh haciéndole partícipe de sus conocimientos y lugares de poder como si fuese un miembro más de la Casa Diedne, información que la comadreja asimilaba con creciente interés y curiosidad, para que llegado el día pudiera ayudarle a recordar aquello que las brumas del tiempo se encargarían de borrar. Ese día había llegado, Eithne estaba en camino.

Sínigh la comadreja espectral

Poder Mágico: 13 (Vim)
Características: Int +2, Per +2, Pre -2, Com -3, Fue n/a (-6), Vit n/a (+2), Des +1, Rap +4
Tamaño: -5
Virtudes y Defectos: Animal Mágico, Amigo Mágico, Amistad Verdadera, Querencia, Red de Redes de grutas subterráneas; Toque Curativo Mayor (venenos); Aire Mágico, Determinada
Cualidades e Inferioridades Mágicas: Don del Habla, Poder Focalizado (Moldeador de Vim), Poder Mayor x2 (El Guardián de los Árboles, Sentir los Pasos en la Tierra), Poder Personal (Letargo Inducido)
Rasgos de Personalidad: Comadreja +3, Leal (a Aibhne) +3, Perseverante +3, Territorial +2
Combate:
Esquivar: Ini +4, Ataq n/a, Def +6, Daño n/a
Mordisco: Ini +4, Ataq +6, Def +7, Daño -7
Aguante: +1
Niveles de Fatiga: OK, 0, -1, -3, -5, Incapacitada
Penalizaciones por Heridas: -1 (1), -3 (2), -5 (3), Incapacitado (4), Muerta (5)
Habilidades: Atención 4 (vigilar), Atletismo 4 (saltar), Cazar 3 (rastrear), Concentración 3 (Animal), Penetración 3 (Mentem), Conocimiento de Área 4 (bosques), Conocimiento de Organización: Casa Diedne 4 (lugares); Gaélico 4 (uso común); Latín 3 (uso común), Inglés 2 (uso común), Nadar 2 (bucear), Pelea 3 (mordisco), Sigilo 3 (esconderse)
Vis: 3 peones de vis de Vim, dos en cada uno de sus orejas y uno en el hocico

Poderes Mágicos: 

  • Letargo Inducido, 1 punto, Animal, Ini +2, A: Personal, D: Concentración, O: Individuo
    Sínigh puede hacer que su cuerpo (cuando usa su poder de Corporealidad) parezca, a todos los efectos, el de un animal muerto. No respira y no emite ningún tipo de señal de que haya vida en su interior.
  • El Guardián de los Árboles, 1 punto, Mentem, Ini +2, A: Voz, D: Lunar, O: Grupo
    Sínigh puede proteger pequeñas arboledas que contienen espíritus Diedne usando este poder, que equivale aproximadamente al hechizo El Paraje Perdido (pág. 228 del manual básico de Ars Magica), con los parámetros adaptados. Quienes no busquen específicamente esos árboles pasarán de largo, mientras que quienes los busquen activamente deberán superar una tirada de 12+ para localizarlo.
  • Moldeador de Vim, puntos variables, Vim, Ini -1
    Sínigh puede duplicar cualquier hechizo no ritual de Rego Vim a un coste de 1 punto de Poder por magnitud del efecto. El nivel del efecto no puede ser superior a 13.
  • Sentir los Pasos en la Tierra, 1 punto, Terram, Ini -1
    Sínigh puede sentir lo que se mueve por el suelo en un radio de hasta mil seiscientos metros a partir de su posición, pudiendo conocer su dirección, la distancia a la que se encuentra, peso, número y patrones de movimiento. Este poder equivale al hechizo homónimo de la página 230 del manual básico de Ars Magica.

Características como familiar

Total de Laboratorio mínimo para vincularla: 13

Fuerza de los lazos: Oro +3, Plata +2, Bronce +0

Poderes imbuidos: 

  • Asumir el Manto Corpóreo: Sínigh puede asumir forma física a voluntad para manifestarse en el plano mundano e interactuar con él. (Muto Mentem (Animal) base 25, +1 Toque, +1 Concentración, +5 porque el vínculo mantiene la concentración, +5 por 24 usos diarios, Nivel Final del efecto 45)
  • Otorgar la Forma Etérea: Sínigh puede hacer que su dueño asuma una forma incorpórea e insustancial. (Muto Corpus (Auram) base 30, +1 Toque, +1 Concentración, +5 porque el vínculo mantiene la concentración, +5 por 24 usos diarios, Nivel Final del efecto 50)

Apariencia: Cuando asume su forma corpórea, Sínigh posee una envergadura alargada y flexible. Su pelaje, de color pardo rojizo, cambia estacionalmente tal y como le sucede a las hojas del árbol que acogió el alma de Aibhne, siendo más denso y corto en invierno, y más ralo en verano. En cambio el vientre, la mandíbula y la cara interna de sus pequeñas y redondas extremidades es de color blanquecino. Tiene un hocico corto, sus ojos son prominentes, vivarachos y de color oscuro, presenta una dentadura muy potente y afilada, capaz de desgarrar tejidos de dureza elevada, y sus orejas son cortas, algo membranosas y redondeadas.

 
8 comentarios

Publicado por en 23 noviembre, 2021 en Miscelánea

 

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8 Respuestas a “Noviembre hermético (XXIII): Sínigh, la comadreja espectral

  1. Sylph

    23 noviembre, 2021 at 9:28 am

    En honor a la verdad, he de decir que el familiar se hubiera quedado en agua de borrajas de no ser por tu inestimable ayuda a la hora de resolver el apartado estadístico. Ha sido un honor y te agradezco enormemente el haber dado cabida a esta particular comadreja en un Noviembre que está siendo históricamente Hermético en muchos sentidos.

     
    • Teotimus

      23 noviembre, 2021 at 9:33 am

      Las mecánicas son siempre lo de menos, lo importante siempre es el trasfondo y la personalidad del personaje, y eso ya estaba hecho, así que el resto ha sido coser y cantar. Bueno, y hacerse el muerto, dentro de los árboles… o fuera. 😉

       
  2. Kuni Mizomura

    23 noviembre, 2021 at 2:06 pm

    A parte de la semilla de las destrucción de la Orden ¿Qué otra cosa podía salir si juntas a dos Diedne? 🤣🤣🤣

    Felicidades por esta impresionante fusión de historia Diedne y misterios varios (lo del familiar espectral-talismán tiene un recorrido muy preocupante para la Vexillation de la Bellota Ardiente)

     
    • Teotimus

      23 noviembre, 2021 at 3:08 pm

      Lo de la bellota le debe de sentar especialmente bien a la comadreja, teniendo en cuenta a quién se encarga de vigilar. El día que encuentre a un auténtico maestro Diedne con las cosas claras, ya hablaremos… 😉

       
  3. Mario Donaire

    23 noviembre, 2021 at 4:38 pm

    ¡Muy interesante! Este familiar es para estudiarlo durante un buen rato. Está quedando un noviembre de lujo… ya me da pena que solo queden siete días más.

     
    • Teotimus

      23 noviembre, 2021 at 4:39 pm

      A ti te dará pena. A mí (y me da que a un par más también) les va a dar una alegría que no veas llegar al día 30… 😀

      Pero sí, es un bichejo que mezcla muchas cosas… y con bastante tino, debo decir. Pero claro, yo no soy muy imparcial cuando aparece la palabra «Diedne»…

       
    • Sylph

      23 noviembre, 2021 at 7:41 pm

      Kuni, Mario, gracias por leer y comentar.
      El planteamiento es bastante experimental, le he dado no pocas vueltas a si se podría desarrollar esta vía de forma más concreta a nivel hermético. Aquí abro la posibilidad, pero paso de puntillas, como quien dice, no sé hasta qué punto se podría describir este proceso a nivel de mecánicas.

       

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