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Noviembre hermético (XXVI): Gastón, pastelero

26 Nov

Gastón lleva toda su vida viviendo en la alianza de Finestres, en la región gerundense del condado de Barcelona. Hijo de una autócrata y miembro de una larga estirpe de autócratas, desde muy pequeño dejó bien claro que las dotes de organización y administración no eran lo suyo. De niño lo que le gustaba era pasarse las horas muertas en la cocina de la alianza, chafardeando, probando y aprendiendo recetas de las diferentes cocineras y pinches. Al final tanto los magi como su familia renunciaron a que el chico heredara el cargo familiar, aunque le permitieron seguir viviendo en la alianza en honor a los servicios que había prestado la familia a los magi.

Gastón siguió cocinando durante esos años, demostrando que lo que había parecido un capricho baladí tenía visos de convertirse en un oficio, y pronto empezó a contribuir sus propios platos al menú habitual en la alianza. Concretamente con postres, y es que sus tartas pronto empezaron a hacerse muy populares en Finestres, gracias a sus brillantes y sabrosas combinaciones de sabores. Si otros tenían talento para componer, pintar o esculpir, Gastón parecía tener un talento único para mezclar diferentes ingredientes, por diferentes que fueran, para crear un plato único. Sus asados aderezados con castañas, manzanas u otras frutas y sus pasteles con coberturas crujientes o con bases hechas de galleta emborrachada de licores y espirituales se convirtieron en bienes muy preciados para los habitantes de la alianza. Nadie ha llegado a confirmarlo nunca, pero corre el rumor de que las mismísimas hadas de la zona han visitado en ocasiones Finestres y probado esos manjares, que han sido determinantes para decantar alguna negociación peliaguda en favor de los magi.

Mientras tanto, su madre, la hasta entonces adusta autócrata, asistía atónita a la evolución de su hijo, en el que tantas expectativas había depositado, hasta convertirse en un “simple” pastelero. La mujer dedicó los últimos años de su vida a intentar inculcar en su hijo los conocimientos y habilidades que consideraba el legado de la familia. Gastón, que hacía lo posible por ser un buen hijo, asistía a las enseñanzas de su madre cuando sus quehaceres en la cocina se lo permitían, pero nunca acabó de dar el paso. Su madre murió sin ver a su hijo quitarse el delantal, frustrada e indignada. Para entonces Gastón contaba con una educación tan refinada y un conocimiento de los entresijos de la alianza a la altura de muy pocos… pero él decidió seguir en la cocina.

Los años pasaron, y Gastón pasó a ser el cocinero jefe, adquiriendo una fama que se extendió por toda la región. Nobles cercanos y autoridades eclesiásticas acudieron a la alianza a probar sus viandas, y él mismo acompañó en ocasiones a los magi en sus visitas a otras tantas ilustres residencias para agasajar a sus anfitriones con sus habilidades. Entrado en una edad provecta, empezó a tomar aprendices en la cocina, a los que trató de inculcar todo lo que sabía, asegurándose así de que con él empezaba un nuevo linaje, no de autócratas, sino de refinados cocineros.

Hoy en día, Gastón supera con creces la cincuentena y los estragos de la edad empiezan a notarse en su cuerpo, cada vez más débil. Aunque su prodigioso sentido del olfato sigue intacto, sus manos empiezan a temblar demasiado y cada vez depende más de sus pinches, entre los que por desgracia no acaba de encontrar a alguien con su creatividad y su capacidad para crear platos realmente inspiradores. Eso es algo que le obsesiona, y de hecho, sin darse cuenta está haciendo exactamente lo mismo que hizo su madre con él.

Consejos de interpretación: Habla constantemente, sobre todo de dos temas: de los “buenos tiempos” de la alianza y de cómo preparar recetas de todo tipo. Expláyate a gusto tanto en uno como en otro, contando con todo lujo de detalles cómo era este o aquel habitante de la alianza que ya murió, cómo hay que hacer exactamente la picada de ajo, pimentón y almendra, con miga de pan, para el pollo a la gastoniana, o qué combinación de especias le da ese sabor único a la tarta de ruibarbo y boniato con cobertura crujiente glaseada con vino dulce. Cuando estés adiestrando a tus pinches, sé firme pero cercano, en el fondo son lo más parecido a unos hijos que tienes. Mantén las distancias con los magi. Sabes que te aprecian, pero pese a todos tus servicios para la alianza, en realidad nunca has dejado de ser más que un cocinero para ellos, y tienes la duda de si no siguen pensando lo mismo que tu madre, tantos años después.

Idea para historia: El actual autócrata de Finestres fallece de forma inesperada justo antes de que se vaya a celebrar en la alianza una importante reunión de magi, tal vez un Tribunal. Los magi están desesperados, no tienen a nadie que pueda ayudarles a gestionar el lado mundano de un evento así. ¿O tal vez sí? ¿Cómo se llamaba ese cocinero que hace esos pasteles tan ricos? ¿Su madre no fue la autócrata de la alianza hace muchos años? Dicen que sabe latín y se conoce al dedillo todos los rincones de Finestres, ¿por qué no probar con él? Gastón ya está viejo y él se contenta con vivir sus últimos días encerrado en la cocina y transmitiendo su conocimiento gastronómico, pero tal vez esta sea su última oportunidad de demostrarle a su madre, donde quiera que esté, que de haber querido, él habría sido un autócrata a la altura del linaje familiar…

Gastón, pastelero

Características: Inteligencia +2 (1), Percepción +1, Presencia +1, Comunicación 0, Fuerza 0, Vitalidad 0, Destreza 0, Rapidez -1
Tamaño: 0
Edad: 53 (53)
Decrepitud: 1 (6)
Informidad: 0 (0)
Virtudes y Defectos: Creatividad, Custos, Olfato Fino*; Constitución Frágil, Criada en la Alianza, Manos Temblorosas
Rasgos de personalidad: Parlanchín +3, Leal +1, Nostálgico +2
Combate: n/a
Aguante:
0
Niveles de fatiga: OK, 0, -1, -3, -5, Inconsciente
Penalizaciones por heridas: -1 (1-5), -3 (6-10), -5 (11-15), Incapacitado (16-20), Muerto (21+)
Habilidades: Atención 3 (errores de cocinado), Conocimiento de Alianza Finestres 4 (habitantes), Conocimiento de Área 4 (mercados), Conocimiento de la Orden de Hermes 3 (alianzas), Conocimiento Mágico 3 (criaturas), Cultura Feérica 2 (hadas de los bosques), Don de Gentes 3 (magi), Encanto 4 (buen humor), Enseñanza 5 (cocina), Latín 4 (recetarios clásicos), Lenguaje Materno 5 (términos culinarios), Liderazgo 5 (pinches), Manejo de Animales 3 (ganado), Pelea 2 (esquiva), Profesión: Autócrata 3 (provisiones), Profesión: Cocinero 7 (nuevas recetas), Regatear 4 (mercado),  Socializar 2 (licores)
Equipo: Utensilios de cocina, delantal, despensa llena de condimentos y especias de todo tipo
Carga: 0 (0)

*Virtud de cosecha propia que en realidad es una variante de Oído Fino, y que daría un +3 a todas las tiradas relacionadas con el olfato.

 
3 comentarios

Publicado por en 26 noviembre, 2020 en Miscelánea

 

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3 Respuestas a “Noviembre hermético (XXVI): Gastón, pastelero

  1. tadeln

    26 noviembre, 2020 at 11:13 am

    Un pastelero gerundense con gran habilidad y creatividad..¡diría Teotimus que te faltan por hacer las fichas de los otros dos hermanos Roca!

    https://cellercanroca.com/ca/els-germans-roca/

     
    • Teotimus

      26 noviembre, 2020 at 11:23 am

      Jajaja… ¡me troncho! No había caído en los Roca, si lo sé le cambio el nombre a Gastón por Jordi. 😀

       

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