RSS

Noviembre hermético (XI): Jacobo el guardabosques

11 Nov

La de Jacobo era una humilde familia de cazadores que vivía en la linde de un denso bosque en la zona norte de León. El padre de Jacobo empezó a dar paseos por el bosque con él desde que era muy pequeño, para empezar a enseñarle el oficio familiar. El niño mostró tener una capacidad innata para desenvolverse en entornos naturales, haciendo gala de una soltura y una destreza envidiables, para sorpresa de su progenitor. El padre llevaba también en ocasiones a Jacobo a ver a los “señores”, los habitantes de una fortaleza que había en la parte más densa del bosque. La familia de Jacobo había servido desde tiempo inmemorial a esos señores, que no eran otra cosa que magi de una alianza, para los que trabajaban como guardabosques encargados de vigilar la foresta, evitar la presencia de cazadores furtivos y, por supuesto, avisar a los magi de cualquier evento extraño o sobrenatural que pudiese producirse allí.

Desde pequeño, Jacobo también se benefició del acuerdo con los “señores”. Pasaba largas tardes en el patio de armas de la fortaleza, empezando a practicar con el hacha y, sobre todo, con el arco, con el que se convirtió poco a poco en un aventajado cazador. Ya de adolescente acompañaba a alguna de las partidas enviadas por los magi hacia las zonas más oscuras del bosque, demostrando su capacidad como rastreador. En una de esas incursiones, donde viajaba también su padre, el grupo fue atacado por una manada de lobos negros que causaron estragos en sus miembros. Su propio padre murió y Jacobo perdió la lengua al mordérsela en un paroxismo provocado por los nervios. Sin embargo, fue él quien salvó al grupo abatiendo a uno de los lobos de un flechazo, lo que provocó la huida del resto de la manada, con la enorme bestia negra que había matado a su padre a la cabeza.

Esos dos hechos, la muerte de su padre y su desempeño en el bosque, aceleraron algo que tendría que haber llegado unos años más tarde: el nombramiento de Jacobo como nuevo guardabosques de la alianza cuando apenas contaba dieciséis primaveras. Sin embargo, Jacobo demostró estar a la altura de las circunstancias, haciendo gala no solo de una enorme capacidad para realizar el trabajo, sino también una lealtad absoluta hacia sus señores. Han pasado casi dos décadas desde entonces, y hoy en día sigue siendo igual de capaz que el primer día, pese a no poder hablar. No es de extrañar que se haya convertido en un recurso muy apreciado por los magi.

Jacobo es alto, fornido y luce una cabeza totalmente pelada. Aunque ya no tiene el vigor de su juventud, conoce el bosque mejor que nadie, y es el mejor guía que alguien podría querer en un sitio así, aun siendo mudo. Curiosamente, eso no le impide gruñir y emitir sonidos guturales que recuerdan a los ruidos que emiten algunos animales. Nunca se separa de su arco ni de su hacha, ni tampoco del pequeño cuchillo que usa para hacer unas bonitas tallas de madera.

Consejos de interpretación: Gesticula constantemente, con vehemencia e intensidad, aun cuando el asunto en cuestión no sea urgente. Demuestra tu frustración cuando alguien no entienda tus gestos, llevándote las manos a la cabeza, señalando con más intensidad las cosas o simplemente mirando al cielo con resignación. Cuando no tengas que “hablar”, limítate a mirar con atención a tus interlocutores, tratando de absorber todo lo que dicen. 

Idea para historia: Una noche de invierno en la que una terrible ventisca azota la alianza, acude hasta allí una mujer de un pueblo cercano a la que los magi conocen y aprecian. Dice que su marido y su hijo no han vuelto a casa tras adentrarse en el bosque para cazar a primera hora del alba. También dice que ha oído aullidos y le ha parecido ver algunas figuras lupinas rondando por la linde del bosque. Jacobo no duda en levantarse de inmediato e ir a buscar a los viajeros perdidos. Lo hará aunque tenga que hacerlo solo, pero… ¿qué harán los magi? La ventisca es terrible y el bosque es un lugar peligrosísimo en estas condiciones, pero por otro lado, no hay mejor compañía que Jacobo para hacer ese viaje. ¿Es ese el mismo lobo que mató a su padre? ¿Y si no es una criatura totalmente mundana? Tal vez valga la pena enfundarse la capa y salir a la tormenta…

Jacobo el guardabosques

Características: Inteligencia 0, Percepción +2, Presencia -1, Comunicación -1, Fuerza +1, Vitalidad +1, Destreza +2, Rapidez +1
Tamaño: 0
Edad: 34 (34)
Decrepitud: 0
Informidad: 0
Virtudes y Defectos: Conexión con la Naturaleza, Guerrero, Maña en Supervivencia; Mudo
Rasgos de personalidad: Práctico +2, Leal +3, Valiente +2
Combate:
Arco corto: Ini: -1, Ata +11, Def +7, Daño +7
Hacha: Ini: +1, Ata +11, Def +6, Daño +7
Aguante: +2
Niveles de fatiga: OK, 0, -1, -3, -5, Inconsciente
Penalizaciones por heridas: -1 (1-5), -3 (6-10), -5 (11-15), Incapacitado (16-20), Muerto (21+)
Habilidades:   Arcos 5 (arco corto), Atención 3 (montar guardia), Atletismo 3 (carreras), Cazar 3 (rastrear), Conexión con la Naturaleza 5 (peligros), Conocimiento de Área 3 (geografía), Lenguaje Materno 5 (naturaleza), Manejo de Animales 3 (pájaros), Manufactura: Tallar Madera 3 (tallas), Nadar 3 (largas distancias), Pelea 2 (puñetazo), Sigilo 3 (zonas naturales), Socializar 1 (canciones de borrachos), Supervivencia 5+2 (bosques), Un Arma 4 (hacha)
Equipo: Arco corto, hacha, ropa acolchada (Protección 1), cuchillo de talla
Carga: 1 (2)

 
Deja un comentario

Publicado por en 11 noviembre, 2020 en Miscelánea

 

Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

 
A %d blogueros les gusta esto: