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Noviembre hermético (III): Hilda la Beata

03 Nov

Hilda nació en una zona rural cerca de Coblenza, y durante toda su infancia se dedicó a la ganadería, como sus padres. Era una niña con un físico privilegiado, muy alta para lo habitual en su edad, estilizada y con una evidente destreza. Sin embargo, era un poco apocada de carácter, algo reforzado aún más con las creencias religiosas que le inculcaron sus padres, devotos creyentes en Dios, lo que la convirtió en una persona resignada y que aceptaba la vida tal y como le había venido dada. Hilda siempre hizo caso a pies juntillas de lo que decían sus padres, asumiendo una existencia anodina y esforzada cuyo único punto de luz, parecía, sería una boda acordada con un villano menor de las cercanías en lo que parecía que sería un salto social para la joven y para la familia.

Cuando Hilda apenas tenía dieciséis años, la boda se formalizó y la joven, ya casi convertida en un mujer larguirucha y tímida, fue a vivir con su esposo. Pronto descubrió que lo que parecía una nueva vida sería para ella un infierno. Su marido era un tirano maltratador, un hombre acostumbrado a mandar y ordenar, y a usar el látigo cuando no se le hacía caso. Los que la rodeaban sufrían por ella, pero para Hilda era todavía mucho peor: de alguna forma, ella notaba que su marido era literalmente un demonio, podía notar que había una maldad pura en su interior que no era de este mundo. Una maldad que solo ella podía percibir y que, al hablar de ella con otros, hacía que la tildaran de loca.

Un par de años después de casarse, con la enésima paliza, Hilda no pudo más e intentó degollar a su marido una noche mientras dormía. Por desgracia, fue sorprendida por unos vecinos antes de poder terminar su obra. La detuvieron y la juzgaron, y solo un milagro (además de una cuantiosa multa que supuso la ruina de su familia) evitó que fuera ejecutada. Sin embargo, le marcaron la cara al fuego para que todo el que la viera la reconociera como una criminal. Hilda huyó de la región antes de que su marido pudiera vengarse de su ataque.

Convertida en una paria social, Hilda buscó refugio en algún convento, sin suerte. Pronto oyó hablar de un lugar similar a un convento, donde los proscritos como ella podían refugiarse si podían demostrar que eran útiles. Acudió a aquel extraño lugar, habitado por lo que ella creía que sin duda eran brujos, y pronto aplicó su destreza natural al uso del arco, con el que demostró tener una maña innata. Pronto, se había convertido en una de las mejores arqueras de la turba. No era precisamente la más popular entre ellos por su carácter taciturno y hosco, pero sin duda podían confiar en ella en medio de una batalla; de hecho, se pasa todos los combates rezando y encomendándose a los santos, algo que tranquiliza a algunos lo bastante como para granjearle un sitio entre sus filas. Para los magi, además, su capacidad para detectar criaturas malignas es extremadamente valiosa, de manera que hasta la actualidad Hilda no ha tenido problemas para seguir viviendo en la alianza pese a esas peculiaridades en su personalidad.

Consejos de interpretación: Mantente casi siempre en silencio y obedece las órdenes sin rechistar. Intenta pasar desapercibida y deja bien claro que a menudo te molesta que los demás se dirijan a ti. Pásate la mayor parte del tiempo con el ceño fruncido y rehuyendo conversaciones. El miedo que aún tienes en tu interior se nota en algunas de tus reacciones. Habla en voz baja y a menudo mirando al suelo. Santíguate constantemente y masculla oraciones siempre que te cruces con algo mínimamente sobrenatural (que será muy a menudo).

Idea para historia: Un rufián con el que la alianza ha tenido tratos en el pasado descubre la historia personal de Hilda, que tal vez ni siquiera los propios magi conozcan. También se entera del paradero de su marido, que sigue queriendo vengarse después de todo este tiempo. Decidido a sacar tajada, acude a la alianza y les pide a los magi dinero a cambio de su silencio. De lo contrario, irá a hablar con ese canalla y le revelará el paradero de Hilda, lo que podría meterlos tanto a ella como a la alianza en problemas. ¿Accederán los magi al chantaje? El rufián ha sido un recurso útil en el pasado y eliminarlo no es tan sencillo, además de que tiene las espaldas bien guardadas y ha avisado a uno de sus contactos para que corra la voz si a él le pasara algo. 

Hilda la Beata

Características: Inteligencia 0, Percepción +2, Presencia 0, Comunicación -1, Fuerza +1, Vitalidad +1, Destreza +2, Rapidez 0
Tamaño: +1
Edad: 22 (22)
Decrepitud: 0
Informidad: 0 (0)
Virtudes y Defectos: Grande, Maña con Arcos, Sentir el Bien y el Mal; Criminal Marcada, Hándicap Social (taciturna), Pía
Rasgos de Personalidad: Piadosa +3, Taciturna +2, Valiente +1, Leal +2
Combate:
Esquiva: Ini 0, Ata  –, Def +3, Daño —
Espada corta: Ini 0, Ata +9, Def +5, Daño +6
Arco corto: Ini -2, Ata +13, Def n/a, Daño +7
Aguante: +2
Niveles de fatiga: OK, 0, -1, -3, -5, Inconsciente
Penalizaciones por heridas: -1 (1-6), -3 (7-12), -5 (13-18), Incapacitado (19-24), Muerta (25+)
Habilidades:  Arcos 5+2 (arco corto), Atención 3 (montar guardia), Atletismo 3 (acrobacias), Conocimiento de Área 2 (geografía), Conocimiento de la Iglesia 1 (liturgia), Don de Gentes 1 (campesinos), Lenguaje Materno 5 (términos eclesiásticos), Manejo de Animales 2 (ganado), Pelea 2 (esquivar), Socializar 1 (mantenerse sobria), Sentir el Bien y el Mal 4 (bien), Sigilo 2 (áreas urbanas), Supervivencia 2 (buscar refugio), Un Arma 3 (espada corta)
Equipo: Ropa acolchada (Protección 1), arco corto, espada corta, crucifijo
Carga: 1 (2)

 
2 comentarios

Publicado por en 3 noviembre, 2020 en Miscelánea

 

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2 Respuestas a “Noviembre hermético (III): Hilda la Beata

  1. tadeln

    5 noviembre, 2020 at 9:15 am

    Reconozco que este grog de momento (y aun queda mucho) de momento es mi favorita. Buen trasfondo , posibilidades como gancho de historias y en general ¡es badass!

     
    • Teotimus

      5 noviembre, 2020 at 9:18 am

      Bueno, queda mucha tela, pero sí, creo que Hilda tiene mucho potencial para historias, que es algo que es especialmente valioso en los grogs para que dejen de ser fríos números. De hecho es un personaje real de una partida que estoy empezando a jugar, veremos qué desarrollo tiene…

       

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