RSS

Noviembre hermético (XIV): El Oráculo de Periergus

19 Nov

De toda la Orden de Hermes, probablemente son los magi Criamon los que resultan más incomprensibles, incluso para sus propios sodales, por la sabiduría enigmática que impregna su casa. La Hipóstasis que buscan, marcados por las enseñanzas de Empédocles, les lleva a seguir caminos indescifrables para cualquier miembro ajeno a su Casa. En ocasiones también provoca fenómenos aún más extraños cuando algunos alumnos de la casa se desvían incluso de esos preceptos. Ese es el caso de Periergus, un Criamon del Tribunal de Tebas que desarrolló una teoría alternativa para alcanzar la Hipóstasis, y que pasaba por romper el Límite del Tiempo que tiene toda magia hermética, para así poder ver lo que fue, lo que es y lo que será, y también para poder intentar salir de ese ciclo cósmico.

Periergus había desarrollado esas teorías a partir de ciertas enseñanzas impartidas por su maestro, con el que vivía en una remota cueva en el norte de Épiros. Tras la trágica muerte de su maestro tras un Crepúsculo especialmente complicado, Periergus decidió quedarse en la cueva y continuar sus estudios, desarrollando y depurando las teorías que había desarrollado como aprendiz. Pronto empezó a realizar cambios en su laboratorio, pero el cambio más importante llegaría cuando, en un viaje por las montañas cercanas, encontró un antiguo templo en ruinas donde descubrió un enorme orbe en el que detectó una energía mágica latente. Tras llevarlo de vuelta a la cueva, descubrió que el orbe, de origen no hermético, parecía tener poderosas cualidad cognitivas, y decidió intentar amoldarlo a sus estudios y aprovechar su magia para romper ese Límite hermético. Bautizándolo como el Oráculo por el lugar donde lo había descubierto, convirtió el enorme orbe, de más de dos metros de diámetro, en el elemento principal de su laboratorio, situándolo sobre un enorme pedestal de roca y rodeándolo de equipamiento arcano para poder desentrañar su poder. Durante años, Periergus se dedicó íntegramente a su estudio, convencido de que el orbe albergaba los secretos que le permitirían alcanzar su objetivo. Entonces empezó a experimentar extrañas visiones en la superficie del orbe, imágenes de su propio pasado, pero también escenas de lo que podía ser el futuro, o incluso de lugares remotos y desconocidos que no lograba identificar. Muchas de las visiones eran de una intensidad tal que le provocaban dolor físico, y en más de una ocasión sufrió pequeños accidentes en el laboratorio por su causa. En un caso incluso entró en un breve Crepúsculo del que casi no recuerda nada. Pero nada de eso importa: Periergus está seguro de que está en el buen camino.

Por desgracia, eso no es cierto. Las visiones y el resto de fenómenos inexplicables que han rodeado el Oráculo durante los últimos años no proceden realmente del orbe. En realidad están siendo provocados por el espíritu del antiguo maestro del Criamon, que ha sobrevivido convertido en una adulteración menor (ver Houses of Hermes: Mystery Cults), una criatura etérea completamente irracional que apenas es capaz de comunicarse con el mundo material pero que detecta en su antiguo alumno un vínculo con el mundo en el que en tiempos habitó, y al mismo tiempo un posible conducto para continuar la búsqueda de la Hipóstais. Las visiones que experimenta Periergus en el orbe son en realidad los mensajes inconexos de su antiguo maestro, antiguos recuerdos medio borrados combinados con visiones del mundo espiritual y atisbos de un futuro que podría ser, o no. Pero a diferencia de lo que piensa el Criamon, esas visiones son imposibles de descifrar, porque en realidad no significan nada. El fantasma que mora en la misma cueva que él no piensa de forma racional, ni tiene ningún propósito. Lo mejor que podría hacer Periergus cuando descubra la existencia de la adulteración (si es que lo hace) sería eliminarla para darle descanso… pero ni siquiera eso es seguro, tratándose de un Criamon. Podría perfectamente decidir convivir con él e intentar desarrollar aún más su teoría. Los Criamon viven en una eterna contradicción.

El laboratorio de Periergus es una espaciosa caverna subterránea dominada por el Oráculo, cuyo pedestal se eleva en el centro de la sala, rodeado de las diferentes herramientas que Periergus usa para estudiarlo. Apenas hay otra decoración en el resto del laboratorio, que tiene los ingredientes y equipo justos para poder cumplir sus objetivos, eso sí, pulcramente organizados y ordenados. Ante esa organización, para una mirada experta como la de cualquier magus hermético resultará de lo más insólito cualquier relato por parte de Periergus de los pequeños accidentes menores que sufre a menudo en el laboratorio. Es casi como si algún espíritu travieso intentara decirle algo…

  • Características: Tamaño 0, Calidad General -1, Seguridad -1, Salubridad -1, Perfeccionamiento 0, Mantenimiento +1, Informidad +2, Estética 0
  • Especializaciones: Experimentación 1, Imaginem 1, Intellego 6, Mentem 2, Terram 1
  • Virtudes y Defectos: Distintivo Mayor (orbe), Sumamente Organizado; Embrujado, Gran Foco (orbe), Predecesor, Subterráneo
  • Rasgos de Personalidad: Irracional +2
 
Deja un comentario

Publicado por en 19 noviembre, 2019 en Miscelánea

 

Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

 
A %d blogueros les gusta esto: