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Noviembre hermético (VI): El observatorio de Celestium

10 Nov

Madre mía qué forma de acumular retraso con el Noviembre hermético durante la primera semana… ¡esto es indigno de un magus! En fin, vamos a ver si recuperamos un poco el terreno perdido, hoy por lo pronto os traigo un simpático laboratorio en las alturas, ideal para especialistas en Auram…

Celestium es un magus Bonisagus especializado en el estudio de las esferas celestes que hasta hace poco residía en la zona norte del Tribunal del Rin. Tras conseguir un permiso especial de la Orden de Hermes (un poco al estilo de lo que hizo Heorot en Dinamarca hace no demasiados años), Celestium y los demás sodales de su joven alianza se instalaron en la costa sur de Escandinavia, una región apenas hollada por la Orden hasta hace muy poco, y que de hecho muchos tachan de peligrosa para cualquier magus. La parte principal de la alianza se encuentra dentro de una empalizada de madera donde hay varias estructuras alargadas, muy al estilo de los nativos nórdicos, pero Celestium decidió elevar su laboratorio en lo más alto de un pico cercano, para aprovechar las óptimas condiciones de altitud para continuar sus estudios. El pico era alto pero no lo suficiente como para hacer imposible la supervivencia de un ser humano, de manera que Celestium ordenó construir una curiosa estructura de perímetro pentagonal cuyas paredes formaran una estructura alineada con los astros. Dejó la estructura casi completamente al descubierto, reduciendo su sanctum a un pequeño cobertizo de paredes de piedra por donde aún se filtra el viento frío que corre por esa cumbre.

Una vez levantada la estructura física del laboratorio, Celestium empleó una buena parte de su fortuna personal en encargar la fabricación y traslado hasta Escandinavia de una gran cantidad de material de laboratorio que, tras recibir, convirtió en un sofisticado ingenio astronómico con el que podría calcular los movimientos de los cuerpos celestes, una especie de esfera armilar muchas veces más grande de lo habitual en estos ingenios. No contento con eso, viajó hasta el continente, buscando a algún colaborador que pudiera ayudarle en el laboratorio, pero sin que fuera un estudioso de la magia hermética. Por fin, en la germana ciudad de Lübeck encontró a Hans, un joven aprendiz de alquimista con ganas de ver mundo al que no tuvo que insistir mucho para convencer. Tras regresar con Hans a Escandinavia, por fin pudo dedicarse por entero a sus estudios. Sin embargo, pronto descubrió que, además de poder predecir el movimiento de las esferas y aplicar esos conocimientos al mundo que le rodeaba, el pico donde había levantado su laboratorio era un lugar especialmente idóneo para estudiar los fenómenos atmosféricos, en especial porque no muy lejos de allí descubrió la presencia de un genus loci de un marcado carácter invernal.

Desde que estableció su laboratorio, Celestium ha ido modificando poco a poco sus estudios, dejando de lado la astronomía para centrarse más y más en el arte de Auram, convencido además de que entre ambos campos tiene que haber algún vaso comunicante, y que el pico en el que vive es un lugar tan bueno como cualquier otro para descubrirlo. El magus lucha en cuerpo y alma, literalmente, por alcanzar sus objetivos, pues el laboratorio no es nada cómodo: buena parte de él está expuesto a la intemperie, y a menudo eso significa estar a varios grados bajo cero la mayor parte del día. Solo el pequeño cobertizo de piedra, calentado mágicamente, supone un refugio tanto para Celestium como para el pobre Hans, que ha visto cómo lo que parecía una oportunidad única para hacer realidad sus sueños se va convirtiendo poco a poco en una experiencia completamente diferente. Ahora mismo es él el único que todavía trata de seguir con los estudios con cuyo objetivo se erigió originalmente el laboratorio, mientras que Celestium pasa la mayor parte del tiempo observando los fenómenos climatológicos. Además el muchacho desconoce por completo casi cualquier cosa relativa a la teoría hermética, lo cual le desconcierta doblemente. ¡Y encima está el frío, claro!

Las cosas no pueden seguir así mucho tiempo. Hans pronto abandonará a Celestium si este no recapacita y decide centrarse de nuevo en sus estudios originales, pero el magus no parece para nada dispuesto a hacerlo, ni tampoco a modificar su laboratorio para protegerlo más contra los elementos o para proteger a su ayudante. En la alianza cercana también observan con preocupación a la cima de la montaña de la que el magus cada vez baja menos. ¿Pero habrá alguien capaz de hacerle recapacitar…?

  • Características: Tamaño +0 (50 metros cuadrados), Perfeccionamiento +1, Calidad General +0, Mantenimiento +2, Seguridad -2, Informidad +0, Salubridad -2, Estética +3
  • Especializaciones: Auram 3, Intellego 1, Mentem 1, Vim 1
  • Virtudes y Defectos: Cima Montañosa, Construcción Propicia, Distintivo Menor (Ingenio Astronómico), Sirviente; Expuesto, Mal Aislamiento 
  • Reputación: Sublime +2
 
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Publicado por en 10 noviembre, 2019 en Miscelánea

 

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