RSS

Los casos de Faustus (VIII): ¿El regreso de los Diedne?

29 Nov

Caso: La presunta reaparición de los Diedne en Hibernia provoca la violación de un ancestral pacto de acuerdo entre la Orden de Hermes y otros magos hibernios no herméticos.

Escenario: Tribunal de Hibernia

Faustus termina su investigación sobre el halcón abatido con el ánimo por los suelos. Los actos de Rancuneus son reprobables pero casi comprensibles ante su pérdida. La traición sibilina y meditada de Cauleon es mucho más difícil de entender, y le hace plantear a nuestro amigo Guernicus hasta dónde puede llegar el rencor acumulado por el Jerbiton. Tras regresar a Duresca con sus noticias, un rápido debate con sus superiores les permite alcanzar un veredicto sencillo: los Quaesitoris consideran que aunque hay evidentes atenuantes para el comportamiento de Rancuneus, es necesaria una sanción para evitar que repita comportamientos así en el futuro. Se le imponen cuatro temporadas de servicio al Tribunal de Iberia como castigo. También se le invita a hacer todo lo posible por restituir la buena relación de la alianza con el Conde de Sotomayor, a la espera de una reevaluación de la situación en el siguiente Tribunal.

La misericordia de los Quaesitoris no está presente en su castigo a Cauleon: aunque están tentados de dejar sin familiar al magus Jerbiton, son conscientes de que el pobre animal, un gato de pelaje tornasolado, no tiene la culpa del comportamiento rayano en lo sociópata de su dueño, así que deciden el peor castigo imaginable: una Marcha de Magi contra Cauleon, notificada a través de un mensaje oficial que llevará un Gorra Roja a la alianza. Para cuando llega el Gorra Roja, sin embargo, Cauleon (y su familiar) están en paradero desconocido… y Rancuneus también. Y es que tener como enemigo a un Flambeau Hoplita no es una buena elección, no señor.

Faustus acaba agotado tras el caso y decide tomarse un respiro antes de seguir desempeñando sus deberes. Decide pasar los siguientes días en Duresca haciendo de cicerone de Cormac, un Guernicus que ha venido de visita procedente de la lejana Hibernia. Durante su estancia, Cormac relata un reciente caso acaecido en la Isla Esmeralda, y protagonizado por uno de los magos de origen inglés que han empezado a establecerse recientemente allí. El magus, un Tremere de nombre Lucius Glaucus, pertenecía a la Vexillation de la Bellota Ardiente, el grupo Tremere encargado de mantenerse en constante vigilancia ante el posible regreso de los magi Diedne. Según parece, Lucius halló constancia de que podría existir en Hibernia algún mago descendiente de la tradición Diedne, concretamente un supuesto druida llamado Bran Baclamhach (“el Manco”).

Lucius decidió actuar de inmediato y se adentró en los territorios donde habitaba Bran, en la provincia de Connacht. Por desgracia, los magi no herméticos que viven esa región forman una alianza conocida como el Coill Trí y están protegidos de intrusiones y ataques por el pacto de Cnoc Maol Réidh, firmado con la Orden de Hermes en tiempos ancestrales. Lucius ignoró por completo el tratado y persiguió incansablemente a Bran hasta darle muerte, tras lo cual regresó a sus tierras en el este de la isla.

Representantes del Coill Trí asistieron al siguiente Tribunal para presentar una queja por la actuación de Lucius. El Tremere proclamó no tener conocimiento del pacto (y también que de haberlo conocido, lo habría ignorado, por pensar que la amenaza Diedne era más importante que cualquier pacto con magos no herméticos). En otras palabras, no se arrepentía para nada de sus actos, para el estupor generalizado de los presentes, tanto magi como hechiceros no herméticos.

Lucius lo tenía todo en contra. Había estado más de tres días en terreno de Connacht, el máximo que permitía el tratado, y además había atacado a un aliado oficial de la Orden de Hermes. Por si eso fuera poco, su desconocimiento del statu quo en Hibernia (exhibido de forma casi jactanciosa) ofendió sobremanera a los magi nativos de la isla, que por ahora son todavía mayoría en el Tribunal. La decisión fue unánime: Lucius sería expulsado del Tribunal con efecto inmediato, y además debería pagar al Coill Trí una compensación por la pérdida de Bran: dos torres de vis.

El castigo fue aceptado con entereza por Lucius, no en vano para él eran más importantes sus deberes para con su casa que ese pacto con “magos inferiores”. La multa fue asumida íntegramente por la Casa Tremere (aunque ese detalle no trascendió demasiado) y, al regresar al continente, Lucius fue ascendido al rango de Maestro por la jerarquía Tremere.

Veredicto: Expulsión del Tribunal y pago de una multa de 10 peones de vis por la muerte de Bran más otros 10 peones adicionales, 2 por cada día que pasó en el territorio prohibido de Connacht.

(Este es el último “caso cerrado” de Faustus; mañana termina noviembre, y pondré el último “caso abierto” para cerrar esta serie…).

Anuncios
 
3 comentarios

Publicado por en 29 noviembre, 2016 en Miscelánea

 

Etiquetas: ,

3 Respuestas a “Los casos de Faustus (VIII): ¿El regreso de los Diedne?

  1. Brottor

    29 noviembre, 2016 at 4:06 pm

    Siendo un caso cerrado, poco que añadir. Se me antoja un castigo un poco escaso, sinceramente, porque los crímenes son varios: saltarse a la torera el Código Periférico de Hibernia, matar a un aliado de la Orden de Hermes… Además, en Hibernia hay más Tremere, estoy convencido de que podía haberse puesto en contacto con ellos antes de su ataque, para actuar coordinados.

    Yo me huelo que Lucius actuaba por cuenta de su casa, que no quería poner en peligro a los Tremere del Tribunal de Hibernia. Vas, haces el trabajo sucio, y te largas… no te preocupes, nosotros pagamos. Porque eso de un supuesto reaparecimiento de los Diedne siendo una tradición druidica no hay quien se lo crea (el Coill Tri se compone casi en exclusiva de druidas, así que…).

     
    • Teotimus

      29 noviembre, 2016 at 4:12 pm

      Cormac teme algo parecido, con el añadido de que de ser así, la imprudencia de la Casa Tremere habría sido enorme: no solo habrían alterado una relación cordial y vital para los magi de Hibernia, sino que habrían avivado aún más el fuego que enfrenta a magi irlandeses e ingleses…

      ¿Son capaces los Tremere de hacer algo así? ¿O solo lo eran los de cuarta edición…? 😛

       
      • Brottor

        29 noviembre, 2016 at 4:17 pm

        Los Tremere son los Tremere 😀

         

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: