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Los Casos de Faustus (III): Los aprendices perdidos

07 Nov

(La vida, en forma de incontables imponderables e imprevistos durante los últimos días, ha truncado el ritmo de este noviembre hermético casi antes de empezar; por suerte no me había propupesto hacer 30 casos, así que como se suele decir, piano piano, si va lontano; por ahora dejo aquí el primero de los “casos abiertos” en el que en lugar de ofrecer un desenlace planteo a la concurrencia cómo debería resolverse la situación… ¡adelante, sherlocks herméticos!)

Caso: Un magus presenta denuncia contra un Bonisagus al que acusa de abusar de su derecho a adoptar aprendices ajenos.

Tribunal: Tribunal de Iberia

Faustus asiste a su primer Tribunal en Iberia, donde se presenta un caso que le llama muchísimo la atención. Allí, Alberta de Tremere presenta una denuncia contra Capillus Albus, un anciano magus Bonisagus del Tribunal, que acudió el año pasado a su alianza para solicitar la adopción de Tortinus, el aprendiz al que estaba adiestrando hasta ese momento Alberta. Esa solicitud es un derecho básico de los Bonisagus según el Código Hermético, pero Alberta le negó la entrega del aprendiz aduciendo que era el quinto aprendiz que Capillus Albus solicitaba en las últimas dos décadas, amparándose en el derecho ancestral de los Bonisagus. Ninguno de esos aprendices acabó convirtiéndose en magus, ya que fallecieron por problemas de salud antes de cumplir los quince años de aprendizaje. Alberta teme por la integridad de su aprendiz, y por eso ha presentado su caso ante el Tribunal.

Por su parte, Capillus Albus dice (con razón) que el Código le protege, y que puede ejercer libremente su derecho siempre y cuando se encargue de adiestrar a sus aprendices al menos una temporada al año, cosa que ha hecho siempre. De hecho, exige que Alberta no solo le entregue a Tortinus, sino que también le pague una multa a determinar por el Tribunal por las temporadas que ha “perdido” desde que solicitó la adopción de Tortinus.

A priori el caso parece claro, aunque tiene ciertas peculiaridades que lo desvían de la norma, que daría la razón claramente a Capillus Albus. Después de presentados los cargos, hay un receso en la sesión que Faustus aprovecha para hacer una “investigación improvisada”, hablando con quienes conocen a los dos implicados, para averiguar qué detalles se han quedado en el tintero e intentar determinar quién tendrá la razón o saldrá vencedor (que no tiene que ser necesariamente lo mismo) en este turbio asunto, que podría sentar un importante precedente no solo en el Tribunal sino en toda la Orden de Hermes…

¿Qué decís? ¿Debe Alberta entregar a Tortinus a Capillus Albus y pagar una multa, o está abusando Capillus de su derecho?

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14 comentarios

Publicado por en 7 noviembre, 2016 en Miscelánea

 

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14 Respuestas a “Los Casos de Faustus (III): Los aprendices perdidos

  1. Jordi Morera

    7 noviembre, 2016 at 10:37 am

    ¡Cómo estoy disfrutando esta serie de entradas! Es justo lo que a mí, como narrador de Ars, me viene de fábula, y estoy seguro que no soy el único. Los entresijos del Código Hermético y la labor de los Quaesitores puede dar mucho de sí… ¡Siempre he tenido ganas de jugar la versión hermética de Fray Guillermo de Baskerville!

    Le daré vueltas a este caso abierto en cuanto tenga un rato…

     
    • Teotimus

      7 noviembre, 2016 at 10:50 am

      Me alegro de que te gusten. Y sí, creo que todos tenemos ese complejo de hacer un “Ars Nomine Rosae” en alguna saga… Los Tribunales son muy buena oportunidad para esto, yo los intento aprovechar al máximo.

       
  2. El Cofre de Oro

    7 noviembre, 2016 at 11:04 am

    Sin duda, es un caso interesante, y que merece una investigación detallada por un quaesitor. Sin poner en duda el derecho de Capillus a reclamar un aprendiz para adiestrarlo él, se ha de tener muy en cuenta el espíritu de la ley, en lo que a maestros y aprendices se refiere.

    El espíritu es establecer unas condiciones mínimas para que un magus tenga derecho a transmitir sus conocimientos en el modo que considere conveniente, para perpetuar la esencia en sí de la Órden de Hermes. Por esto último, se ha de considerar la adecuada formación de sus pupilos. Pero nos encontramos con que todos han fallecido, bajo el tutelaje de Capillus, sin llegar a producir ningún nuevo miembro provechoso de la Órden. Aunque sepamos que la vida es dura, y en esta época es frecuente que los jóvenes fallezcan antes de la madurez, y más en el caso de la vida en el Covenant, donde un mal resultado en un experimento mágico puede ser fatal, o las duras condiciones de vida en los Covenants menos favorecidos, nos hemos de preguntar si TODOS los aprendices muertos es un precio razonable a pagar por la búsqueda de un Magus adecuado. Hay que investigar detalladamente la suerte de esos aprendices, que al fin y al cabo estaban bajo la responsabilidad de Capillus, y ver si han sido sus acciones o falta de ellas las causantes de esas muertes, o incluso algo más grave. Si es así, debería tenerse en cuenta la responsabilidad de Capillus en la pérdida de Alberta de todas las temporadas invertidas en la formación previa de los pupilos, más la posible responsabilidad, tal vez criminal, de aquel, en la muerte de futuros magus.

    Incluso sin responsabilidad formal o criminal de Capillus, habría que cuestionarse la ética de sus acciones. Volviendo al espíritu de la ley, en que un Magus se hace responsable de un pupilo para su formación, Capillus parece no estar muy interesado en la formación temprana de éstos, comportándose de una manera un tanto negligente en la formación integral del pupilo. Habría que valorar si realmente su tiempo es más valioso que el de Alberta, que carga con los primeros estadios de formación, al parecer satisfactoriamente, porque ninguno de sus pupilos fue dañado previamente, en una situación que claramente no es un acuerdo entre los dos Magus.

    Finalmente, Alberta, de todas formas, sí que debe recibir cierta sanción, aunque sea administrativa, por no haber participado antes a los quaesitores esta extraña situación, siendo tan claramente dudosa éticamente.

     
    • Teotimus

      7 noviembre, 2016 at 11:23 am

      Faustus aprovecha el receso para hablar con algunos de los otros magi que cedieron a sus aprendices a Capillus. Algunos de ellos mantuvieron el contacto con ellos, y pueden dar fe de que aunque Capillus cumplía con sus obligaciones de enseñarles una temporada al año, el resto del año les sometía a unas rutinas de laboratorio tremendas, trabajando casi siempre en proyectos del propio Bonisagus. El desgaste acumulado durante esas temporadas podría haber sido la causa de las muertes de algunos de los aprendices.

      Por desgracia para ellos, el Código es muy claro al respecto y un aprendiz se considera una propiedad mágica de su maestro hasta que es convierte en magus de pleno derecho, y como tal puede ser utilizado como al maestro le plazca (algo que saben bien los Tytalus…).

       
  3. reiizumi7

    7 noviembre, 2016 at 9:17 pm

    Lo primero sería indicar qué, libro de leyes en mano, Alberta debe entregar su aprendiz a Capillus inmediatamente y además pagar una multa por el tiempo perdido a Capillus, todo y que, con menos libro en mano, esta multa podría ser inferior a lo normal o incluso anulada si se plantea que Alberta ha estado enseñando al aprendiz en ese tiempo con lo que no ha habido realmente no se ha perdido el tiempo, al menos no el del aprendiz.

    Y ya sin libro en mano, lo primero seria cuestionar este último punto.
    Esto es pura deducción, nada legal, nada utilizable ante un tribunal, pero si tenemos en cuenta que Capillus ha considerado que ha habido un tiempo “perdido”, se debe de plantear el motivo, no dudo que Alberta ha enseñado a su aprendiz, este no ha “perdido” el tiempo, incluso existen intercambios entre magus para que aprendan de otros, eso no es un problema, así que, ¿quien ha perdido el tiempo? el aprendiz no, ¿Capillus? se ha ahorrado invertir el tiempo de enseñanza pero ha perdido 3 estaciones de tener un ayudante en su laboratorio, así que lo más importante no es conseguir el aprendiz, si no el tiempo que ha perdido por no “aprovecharse” de él, vaya … nada que se pueda decir directamente ante un tribunal, pero siempre hay “deslices” al decir según qué y pueden entenderse de muchas maneras…

    Por otro lado, aprovechando la nueva información de los diferentes magus que han “perdido” sus aprendices, Capillus claramente cumple las normas así que por ahí no se puede hacer nada legalmente, como Bonisagus está en su derecho, así que solo se me ocurren dos opciones, una dentro de tribunal, otra … digamos que “fuera de tribunal”.

    Teniendo claro que Capillus tiene razón, pediría al líder Bonisagus que se encargara de supervisar de que uno de los suyos no esté obrando en contra de la Orden, ¡por error por supuesto!, permitiendo que aprendices, un bien claramente importante para la Orden, estén muriendo por razones que pudieran ser evitadas. Al fin y al cabo, que aprendices mueran continuamente no es bueno para nadie, y menos para la casa Bonisagus que recibiría estos nuevos magus entre sus filas.

    Fuera de tribunal, y sin nada escrito ni oídos peligrosos, se podría plantear a aquellos que han perdido a sus aprendices que la vida de los magus es dura, peligrosa, y ¡oh espera!, existen guerras legales entre magus que permiten “solucionar problemillas”, con la muerte del rival, y que incluso otros aprenden a no “despistarse” del buen camino gracias a sus resultados, pero eso ya es otra historia, y un Quaesitor nunca diría esto, quizás…

    (Esto me ha recordado la historia del libro (creo que en Castas) de la madre al que le quieren quitar a su hijo mientras ella se prepara para entrenarle y otro magus se lo quiere llevar alegando que aun no lo tiene como pupilo oficial, ahí si que no dudo que los ríos serían rojos sangre, todos ellos xD)

     
    • Teotimus

      7 noviembre, 2016 at 11:29 pm

      ¡Magnífica exposición! Leyendo tanto las pruebas como lo que se oculta entre las pruebas, sí señor, me quito el sombrero.

      Al regresar a la sala, el Quaesitoris que lleva el caso de Alberta anuncia que enviará un mensaje a Murion, la Prima de la Casa Bonisagus, en el Rin, exhortándola para que controle de cerca a los miembros de su Casa, y muy específicamente a Capillus Albus, para que no abuse de la cláusula del Código.

      Por su parte, parece que Alberta tendrá que pagar igualmente una multa y deshacerse del pobre Tortinus, al que le aguarda, parece, un destino incierto. Y mientras se prepara el veredicto final, Faustus, en la grada, mira alrededor, resignado, buscando a alguien a quien se le ocurra alguna forma de evitar lo inevitable…

       
  4. Arachnus

    8 noviembre, 2016 at 10:50 am

    Si bien es cierto que un miembro de la Casa Bonisagus puede elegir al aprendiz de otro mago, la misma Casa ha puesto una serie de “recomendaciones” para evitar el abuso de esta práctica. Si Faustus hablara con el Bonisagus adecuado, este podría informarle de estas reglas. A saber:
    – Si ya tiene un aprendiz, un magus Bonisagus no puede coger un segundo de otro magus.
    – Un magus Bonisagus nunca elegirá más de un aprendiz del mismo magus.
    – Un magus Bonisagus nunca cogerá un aprendiz para reemplazar a uno que “le haya salido” torpe
    – Un magus Bonisagus no puede ejercer este derecho más de una vez cada tres años.

    Viendo los antecedentes, es muy probable que la misma Casa Bonisagus obligara a Capillus a controlar más a sus aprendices (para no perderlos tan a menudo) y puede que incluso le obligara a devolver al aprendiz Tortinus, habida cuenta de haberse saltado varias veces las directivas de la Casa.

     
  5. Rafael Frias

    8 noviembre, 2016 at 10:52 am

    Si bien es cierto que un miembro de la Casa Bonisagus puede elegir al aprendiz de otro mago, la misma Casa ha puesto una serie de “recomendaciones” para evitar el abuso de esta práctica. Si Faustus hablara con el Bonisagus adecuado, este podría informarle de estas reglas. A saber:
    – Si ya tiene un aprendiz, un magus Bonisagus no puede coger un segundo de otro magus.
    – Un magus Bonisagus nunca elegirá más de un aprendiz del mismo magus.
    – Un magus Bonisagus nunca cogerá un aprendiz para reemplazar a uno que “le haya salido” torpe
    – Un magus Bonisagus no puede ejercer este derecho más de una vez cada tres años.

    Viendo los antecedentes, es muy probable que la misma Casa Bonisagus obligara a Capillus a controlar más a sus aprendices (para no perderlos tan a menudo) y puede que incluso le obligara a devolver al aprendiz Tortinus, habida cuenta de haberse saltado varias veces las directivas de la Casa.

     
    • Teotimus

      8 noviembre, 2016 at 3:20 pm

      Capillus no ha infringido ninguna de esas normas, aunque la tercera es bastante subjetiva y podría ser motivo de discusión y de argumento adicional para llamar la atención de los Bonisagus sobre sus actos. ¿Lo suficiente para obligarle a devolver a Tortinus si se repite la historia? Eso sí que sentaría precedente…

      (Gracias por la aportación, por cierto).

       
      • Rafael Frias

        9 noviembre, 2016 at 8:15 pm

        Es el quinto aprendiz que pide a Tortinus. Creo que incumple la segunda norma. Según he leído en Castas, esto ha causado reprimendas por parte de la casa y ha generado alguna marcha de magi. Podría considerarse que Capillus está perjudicando a Tortinus al cogerle siempre los aprendices.

         
      • Teotimus

        9 noviembre, 2016 at 8:19 pm

        Hmm… Tal vez me he liado con los nombres, pero Tortinus es el primer aprendiz que Capillus quiere arrebatarle a Alberta. Todos los aprendices los ha solicitado a magi diferentes.

        Perdón si no quedó claro, hubo una parte de la entrada que edité a posteriori, tal vez hubo baile de nombres…

        (Y en cualquier caso, efectivamente tendrías razón en tu apreciación de haberle “sisado” ya algún aprendiz a Alberta…).

         
      • Rafael Frias

        9 noviembre, 2016 at 8:42 pm

        Igual es culpa mía, esta frase:
        “pero Tortinus le negó la entrega del aprendiz aduciendo que era el quinto aprendiz que Capillus Albus solicitaba en las últimas dos décadas”
        lo entendí como que “Capillus Albus LE solicitaba”. Fallo mío.
        Lo que sí es cierto entonces, es lo curioso que Capillus lleve cuatro aprendices y ninguno haya llegado a completar su entrenamiento. Esperemos que alguien le controle para que no pierda más aprendices. Cuatro posibles magos perdidos…

        Un caso interesante y que podría establecer precedentes si se hubiera estimado a favor de Tortinus.

         
      • Teotimus

        9 noviembre, 2016 at 8:47 pm

        ¡Tienes toda la razón! Aun editado, los nombres estaban mal. Entiendo el malentendido, disculpa. Ya está corregido y ahora queda más claro, ¡gracias!

         

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