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Taller de personajes: Otros magos de Mons Perditus, año 1250

28 Jun

grimorio

Tras narrar las últimas peripecias de Viatorius (y las de Constans), quedaba pendiente comentar, aunque sea de forma más breve, lo que han hecho el resto de magos de Mons Perditus en estos últimos diez años. Ha habido muchas idas y venidas durante la década, así que antes de pasar directamente al grano, hago un pequeño resumen de lo que ha ocurrido a nivel general.

Lo más importante es sin duda la marcha, en el Tribunal de 1241, de Faustus. El Guernicus ansiaba tener un puesto en Duresca, y tras años de trabajo para convencer a los superiores de su Casa, por fin lo consigue y se queda en Duresca después del Tribunal. Ante esa marcha, Tempestus reacciona de inmediato y ofrece refugio en la alianza a una joven maga Verditius recién licenciada que busca un lugar donde ocultarse de ciertos problemas mundanos. Se llama Florence y llegará a Mons Perditus en 1243. Por último, habrá otra recién llegada a la alianza, mucho más joven, cuya incorporación es cosa de Implacidus, pero sobre ella podréis leer algo más a continuación…

Ahora sí, vamos allá:

Faustus de Guernicus

El Guernicus pasa poco más de un año en Mons Perditus antes de aprovechar el Tribunal de 1241, precisamente en Duresca, para quedarse en su nueva alianza. Durante ese año apenas tiene tiempo de estudiar un poco, copiar un último libro para que la alianza pueda comerciar con él y despedirse de los que han sido sus compañeros durante veinte años. Al perfeccionista Quaesitoris siempre se le había quedado un poco pequeña una alianza remota y apartada, así que por ahora sale de nuestra historia y, si el tiempo me lo permite, puede que vuelva a reaparecer dentro de unos meses convertido en un Sherlock Holmes hermético que vaya desentrañando casos de todos los tipos y colores…

Implacidus de Bonisagus

Habíamos dejado a nuestro amigo Bonisagus en pleno parón creativo hermético. Su gran proyecto de integración de la magia de las brujas se había visto frenado al no tener ninguna fuente nueva de la que seguir investigando. Pero la marcha de Faustus y las constantes idas y venidas de Viatorius y Constans durante la década son el empujón definitivo que le lleva a tomar la decisión de aparcar ese proyecto y plantear esta década de forma radicalmente diferente a las anteriores. Dos son los focos principales para él en estos años:

  • Decide tomar un aprendiz y, para mejorar sus Artes al nivel necesario, se pasa la primera mitad de la década metido en la biblioteca de Mons Perditus y reforzando las Artes más débiles de su repertorio hermético. Una vez tiene todas las Artes a 5, Implacidus le pide a Viatorius, recién regresado de Estancia-es-Karida, que le acompañe en un pequeño viaje por las poblaciones cercanas a Mons Perditus para que use su sensibilidad mágica y algunos de sus hechizos de Intellego para ayudarle detectar el Don. La suerte acompaña a los dos magos herméticos y, en una granja apartada al sur de las montañas, Implacidus encuentra a una familia cuya hija pequeña vive recluida en unos establos, en un estado deplorable que roza la malnutrición y el abandono. Sus padres rehúyen a la niña, de nombre Jimena, por su extraño comportamiento y por los extraños fenómenos que se producen de vez en cuando a su alrededor. Un hechizo rápido de Viatorius permite confirmar que efectivamente Jimena tiene el Don, y tras una negociación, Implacidus “libra” al matrimonio de la carga de su hija y se lleva a Jimena dispuesto a convertirla en su aprendiz.

Jimena

  • Tras llevarse a Jimena, Implacidus centra sus actividades de la segunda mitad de la década en dos cuestiones: por un lado abre las Artes de Jimena y empieza a enseñarle la magia hermética y, por otro, de cara a recuperar su proyecto de integración hermética, potencia sus estudios de Corpus a partir de su fuente de vis personal, dado que hace ya tiempo que los libros que hay en la biblioteca de la alianza no pueden ofrecerle nada nuevo. También tiene tiempo para mejorar un poco más su laboratorio, que a esas alturas empieza a ser el más sofisticado (y caro) de la alianza.

En 1249, con Jimena a mitad de su aprendizaje y tras el regreso de Viatorius y de Constans, Implacidus decide llevarse a su discípula (y a un par de custos, claro) en un viaje que realiza para ver a su vieja amiga Antzia, la sorginak a la que conoció hace unos cuantos años. Aunque Antzia tampoco puede transmitirle nuevos conocimientos, ante la insistencia del Bonisagus, sí que le habla de un viejo lugar sagrado en lo más profundo de un bosque cercano donde según las viejas leyendas, algunas brujas se reunían en aquelarres hace siglos. Siguiendo sus consignas, y tras varias semanas de búsqueda, Implacidus encuentra una cueva abandonada y protegida por el espectro de una vieja bruja a la que logra frenar el tiempo suficiente para encontrar antiguos restos de los aquelarres. En concreto encuentra lo que parece una varita zahorí y un par de extraños brazaletes en los que detecta magia, así que decide recogerlos y salir huyendo del furioso fantasma. (Sin duda, la pobre Jimena descubre en primera persona que la vida de un mago hermético puede llegar a ser muy azarosa…).

De regreso a su laboratorio, y con más tranquilidad, Implacidus descubre que efectivamente, esos objetos podrían haber sido propiedad de alguna bruja muerta, y que podría investigarlos para aprender cosas de ellos. Parece que ha llegado el momento de reemprender su gran proyecto…

Podéis encontrar la ficha actualizada de Implacidus aquí (la de Jimena por ahora no la pongo…).

Planes inmediatos (1250-1259)

  • Integración hermética: Con un poco de suerte, la varita zahorí o los brazaletes podrían ayudar a Implacidus a reemprender su proyecto de integración, pero hay muchas posibilidades de que no le sirvan específicamente para los efectos de curación de fatiga que quiere integrar. ¿Debe invertir el considerable tiempo que haría falta en investigar los objetos aun a riesgo de que sea en vano?
  • Jimena: La pequeña muchacha resulta tener una inteligencia privilegiada y es una esponja que aprovecha hasta el último minuto que pasa con Implacidus en el laboratorio (el resto lo pasa en la biblioteca, leyendo libro tras libro, después de que uno de los maestros de la alianza le haya enseñado a leer). Implacidus está tentado de moldear a Jimena a su imagen y semejanza, intentando transmitirle sus propias virtudes, ¿o tal vez debe dejar que sea el propio Don de la muchacha el que se manifieste de forma libre y natural? ¿Debe hacer de Jimena una pequeña réplica de Implacidus?
  • Durenmar: Una década más, Implacidus no ha visitado su domus magna, Durenmar. Los valiosos hechizos que creó en décadas anteriores a partir de la magia de las sorginak siguen sin haber sido compartidos con su Casa y con la Orden en general. Pero Durenmar está lejos, y un viaje allí implica sin duda varios años de ausencia. ¿Debe hacerlo en este momento, llevándose a Jimena consigo?

¿Qué decís? ¿Qué debe hacer Implacidus?

florence

Florence de Verditius

Florence (cuyo planteamiento inicial podéis encontrar aquí) llega a Mons Perditus en 1243, y se incorpora a la alianza como miembro de pleno derecho, con las mismas obligaciones y deberes que los demás. En su caso, la temporada de servicio a la alianza constará en muchos casos de la creación de algún objeto menor, aunque ahora mismo su potencial mágico no le permite hacer grandes cosas. Por lo tanto, se pasa buena parte de la década estudiando libros, pero también mejorando sus habilidades como orfebre. Algunos de los objetos menores que hace para la alianza durante estos años incluyen:

  • Un cuchillo que permite reunir el vis de una criatura en un cuerpo muy pequeño de la misma, que luego puede ser extirpado sin problemas.
  • Un ligero arado que permite cultivar de forma más eficaz las pocas tierras fértiles que hay cerca de la alianza.
  • Un cincel, semejante al que tiene Constans, que permite extraer bloques de piedra forma rápida y precisa, y que aumenta de forma espectacular el rendimiento de las minas que forman la principal fuente de ingresos de la alianza.
  • Una serie de sencillos colgantes de plata (son objetos con cargas) que permiten a su portador alterar su apariencia hasta que el sol salga o se ponga. (Sin duda una manifestación de ciertas inseguridades que tiene ahora mismo Florence…).

Durante toda la década, parece que Florence ha logrado despistar a su ex marido y no tiene noticias de él. Sin embargo, en los últimos meses llegan rumores a la alianza de extraños viajeros a los que se ha visto en alguna población cercana preguntando por una “mujer fugitiva” a la que describían como muy parecida a Florence, llegando incluso a consultar con las autoridades. Parece que el cerco se estrecha, pero por ahora las montañas de Mons Perditus protegen a nuestra amiga Verditius…

Podéis encontrar la ficha actualizada de Florence aquí.

 Proyectos inmediatos (1250-1259)

De todos los magos de Mons Perditus, Florence es tal vez la que tiene por ahora el concepto menos definido. Diría que su prioridad es mantener el anonimato para evitar que su marido la localice, pero el personaje podría avanzar en otras direcciones, así que a continuación pongo las opciones que se me ocurren para los años venideros, aunque estoy abierto a sugerencias de todo tipo:

  • Mantener el anonimato: Aunque no es su especialidad, Florence conoce algún hechizo para alterar su apariencia y evitar ser localizada por su esposo. Pero tal vez eso no sea suficiente, y deba diversificar aún más su grimorio para ahuyentarle definitivamente… o eliminarle. Esa sería la única forma de librarse de su amenaza.
  • Preparativos armamentísticos: El conflicto con los gigantes de las montañas tiene muchos números de empeorar en los próximos años. El armamento de los grogs de Mons Perditus no es especialmente bueno, y salvo el talismán de Tempestus, no hay casi ningún objeto mágico en la alianza con capacidad ofensiva. ¿Debe Florence contribuir al arsenal de Mons Perditus en previsión de una posible batalla? Su foco mágico con los metales la convierte en la persona idónea para, como mínimo, mejorar el armamento. Y en combinación con alguien como Tempestus, podría crear un objeto realmente poderoso…
  • Poder político: Suena raro en una Verditius, pero por su carácter, Florence está harta de ser ninguneada en un mundo de hombres. En Mons Perditus encuentra algo más que un refugio, encuentra una comunidad en la que por ahora nadie la cuestiona por su sexo, pero que al mismo tiempo carece de un líder firme (lo más parecido es un viejo Flambeau cada vez más achacoso y encerrado en su laboratorio). Aún es una recién llegada, pero considera que ni Implacidus ni Viatorius tienen ni el carácter ni la predisposición necesarias para ser líderes. ¿Y si ella se perfilara como “heredera” de Tempestus? ¿Y si se intentara ganar al viejo Flambeau y demostrara tener el mismo compromiso que tiene él por la alianza?

Tempestus de Flambeau

No suelo hablar de Tempestus cuando hablo de los otros magos de Mons Perditus, pero el líder de la alianza tiene una década turbulenta a todos los niveles. Viatorius ve cómo el secreto que más celosamente ha guardado durante años, el motivo por el cual la alianza fue atacada y casi destruida hace décadas, empieza a salir a la luz. El asunto de los gigantes ya es vox populi, y el viejo magus Flambeau debe resolverlo, pero al mismo tiempo no quiere echar a perder lo que lleva casi treinta años reconstruyendo. Por otro lado, su físico empieza a sufrir los estragos de la edad. Pasado sobradamente el centenar de años, su cuerpo se vuelve más lento y torpe durante esta década, y casi al final, su ritual de longevidad falla definitivamente, sumiéndole en una crisis que está a punto de acabar con su vida. Solo la providencial intervención de Implacidus, que lanza un complejo ritual que salva a Tempestus, impide que Mons Perditus se quede sin líder. Sin embargo, el fallo del ritual deja a Tempestus en una situación enormemente delicada: a su edad, ni siquiera Implacidus es capaz de renovar su ritual con solvencia, y sin un ritual de longevidad que le proteja, el viejo Flambeau tiene los días contados. ¿Pero cuándo se ha visto a un Flambeau que haya muerto postrado en su cama? No, mientras le quede un hálito de vida, Tempestus morirá luchando por defender la obra de su vida, Mons Perditus. Y si eso significa volver a subir a lo más alto de las montañas para enfrentarse a sus peores enemigos… ¡que así sea!

Sin duda, se avecina una década de lo más movidita para Mons Perditus, cuya ficha a fecha de 1250 podéis encontrar aquí. ¿Qué les deparará a todos el futuro? ¡De vosotros depende decidirlo!

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7 comentarios

Publicado por en 28 junio, 2016 en Miscelánea

 

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7 Respuestas a “Taller de personajes: Otros magos de Mons Perditus, año 1250

  1. Carlos de la Cruz

    28 junio, 2016 at 3:48 pm

    Ok, mis sugerencias:

    – Implacidus. Yo veo que el Mago va a tener que viajar a Durenmar sí o sí. Constans es el más viajero de todos los Magos de la Alianza, y ya ha viajado antes con el Bonisagus, así que, ¿por qué no organizar un viajecito a Durenmar con Constans, Implacidus y Jimena? Podemos aprovechar y pasar por Valnastium en el viaje de vuelta. Nos tiraríamos un par de años, pero sería divertido :D.

    – Jimena. Yo creo que a Implacidus le va a costar no involucrar a Jimena en sus investigaciones, moldeando su aprendizaje, ¿por qué no? De este modo tendremos otra especialista de Corpus en la Alianza… y si Jimena luego tiene otros intereses, eso creará conflictos con su maestro, algo que siempre apoyo. Conflicto = Drama = Buena Historia.

    – Florence. Lo del armamento puede estar bien para luchar contra los gigantes, pero lo de que quiera tomar el control de la Alianza, oh, eso me encanta :D. Que se vaya ganando al viejo Tempestus, que contribuya a lo de los gigantes, que quiera imponerse a los otros Magos (más experimentados que ella)… Conflicto = Drama = Buena Historia. Y el mejor momento para tomar el control de la Alianza aún más será en esos dos años que Implacidus y Constans estén de viaje turístico :D. ¿Qué hará Viatorius al respecto?

     
  2. Teotimus

    28 junio, 2016 at 4:32 pm

    Bien, bien, veo que estamos en la misma sintonía con Florence, sí… ¡Una mujer con carácter es lo que necesita esta alianza! 😉

    Tomo nota de lo demás. El viaje a Valnastium (y un golpe de estado de Florence) serían morrocotudos, sobre todo porque Viatorius probablemente ni se enteraría y seguiría con la cabeza metida en Los Viajes de Fedoso…

    Eso sí, antes están esos gigantes cabreados…

     
    • Hephestus

      28 junio, 2016 at 6:24 pm

      Ohhh muy buena entrada!! Carlos tu idea de que Florence aproveche el viaje para tomar el control, en plan revolución es muy buena. Ya veo que vuelven del viaje, Tempestus desaparecido a hacer frente los gigantes y la alianza cambiada por Florence. Veo también una reaparición de Faustus para investigar que están haciendo y cual es la relación de la recién líder con los nobles mundanos (su antiguo marido), o con los seres feericos (por eso de no provocar su ira y tal) ya que ha oído unos rumores sobre gigantes.. Con lo que supone que tener un Quaestior que puede ser tachado de favoritismo investigando por ahí.
      Por otro lado, genial entrada como era de esperar. Y para los otros magi, Implacidus tiene que implicar a Jimena, ya que los aprendices son una extensión del magus, incluso aprovecharse un poco de ella para que le ayude a terminar la obra de su vida cuando ya sea mayor.
      En fin, esta década ha costado de llegar pero ha traído consigo unos giros argumentales muy buenos. Ánimos con el taller!

       
      • Teotimus

        28 junio, 2016 at 7:51 pm

        Madre mía, ¡la idea de recuperar a Faustus como investigador externo es genial! Daría mucho juego, sí señor. Eso sí, tendrá que ser en plan cameo/guest star, porque no me veo capacitado para avanzar cinco personajes a golpe de década… ¡tendría una sobrecarga! 😉

        Y sí, parece que Florence ya empieza a tener un concepto bastante perfilado detrás…

        ¡Gracias por los ánimos!

         
      • Hephestus

        28 junio, 2016 at 7:53 pm

        Of course! Guest star total 😁

         
  3. Aaron Cotarelo

    28 junio, 2016 at 8:25 pm

    Para implacidus: Durenmar:

    Yo creoq ue tiene que presentar en sociedad a su aprendiz y no le vendria mal un viajecito para ver mundo ya tendra tiempo de encerrarse con su pupila en el laboratorio para recuperar el tiempo perdido, puede que a lo mejor incluso alguien desee quedarse con su aprediz aventajado y tengamos un conflicto con su propia casa! jajaja!

    Para florence: Preparativos armamentísticos:

    Creo que florence tiene que aportar el maximo ya que es una recien llegada y dejarse la piel por la alianza como hicieron los demas en sus primeros años, eso ademas la puede llevar a tener el beneplacito de tempestus y la puede acercar al liderazgo que parece ambicionar! La lucha contra los gigantes puede que se pierda si no es por sus habilidades con la forja magica!

    IDEA: Puede que a lo mejor su padre sea uno de los gigantes o un semigigante o alguien relacionado con los gigantes? eso si que seria la reostia de dramatico. XDXDXD

     
    • Teotimus

      28 junio, 2016 at 8:40 pm

      Hmmm… Lo de los gigantes es bastante interesante. Igual es forzar demasiado la situación (o no, habrá que considerarlo), pero si no tal vez sí que podría tener “familia” en algún otro lugar más feérico de Mons Perditus, y relacionado con Terram…

      Mientras tanto, voy sacando el billete de Implacidus para Durenmar…

      ¡Gracias por las ideas a todos, están geniales!

       

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