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Taller de personajes: Implacidus y Faustus, año 1230

17 Mar

Tras resolver los primeros diez años de Viatorius y de Constans, les toca el turno a sus dos colegas en Mons Perditus, Implacidus de Bonisagus y Faustus de Guernicus. Para evitar extenderme tanto como con la entrada principal, voy a intentar hacer un resumen de lo más destacado que ha hecho cada uno de ellos entre los años 1220 y 1229. Tenéis los planteamientos iniciales de ambos personajes aquí, así que sin más dilación, vamos al tema.

witches

Implacidus de Bonisagus

Como comenté en su momento, Implacidus es un mago bastante impaciente con su problemilla con la magia espontánea. Su objetivo principal al venir a Mons Perditus es buscar a las sorginak, las brujas que viven en la región, e intentar confirmar si realmente su magia es capaz de resolver ese problema. Esa es su principal misión durante estos diez años, a lo largo de los cuales busca un aquelarre de esas brujas y traba amistad con ellas. Las sorginak han tenido relaciones puntuales con la Orden de Hermes, y eso juega a favor de Implacidus, que aun así debe demostrar su buena voluntad ayudando a las brujas en varias aventuras. Tras hacer muchos viajes, invertir mucho tiempo e incluso darles algunos peones de vis de su propia fuente de Corpus, Implacidus consigue convencer a una de las líderes del aquelarre, Aintza, para que le explique un poco más sobre su magia no hermética y su capacidad para eliminar la fatiga, algo fuera del alcance de cualquier magus. Escuchándola atentamente y poniendo toda su prodigiosa inteligencia y conocimientos teóricos en la empresa, Implacidus traza una hipótesis, según la cual podría adaptar la magia sorginak para crear unas nuevas guías de Corpus que podrían revolucionar la Orden al permitir a los magi eliminar su fatiga mediante hechizos rituales.

Implacidus se embarca en un proyecto de integración hermética para realizar un Descubrimiento. Se puede encontrar más información al respecto de este tipo de proyectos en el inminente Castas, pero básicamente el proceso funciona de la siguiente forma:

  • Se establece el tipo de Descubrimiento que es (Menor, Mayor o Hermético, de menos a más trascendente) y se establecen los Puntos de Descubrimiento necesarios para conseguirlo. En este caso se trata de la Magia de la Energía (ver Hedge Magic Revised Edition, págs. 51-52), un Descubrimiento Mayor que requiere una cifra orientativa de 55 Puntos de Descubrimiento.
  • El mago debe obtener fuentes de información para investigar su proyecto. Cada fuente requiere un estudio de 2-3 temporadas, y puede ser de diferentes tipos: reliquias de la magia en cuestión, textos o, como en el caso de Implacidus, profesores, en su caso, Aintza la Bruja. Para comprender la fuente de información hace falta hacer una tirada bastante complicada (18+) de Int + Teoría Mágica, lo que hace que solo los Bonisagus puedan emprender estos proyectos con un mínimo de garantías. (En el caso de Implacidus, su alta Inteligencia y Teoría Mágica se han visto acompañadas de buenas tiradas, aunque no es ni mucho menos lo normal).
  • Una vez estudiada la fuente de información, el mago trata de crear un efecto hermético inspirado en lo que ha averiguado en sus estudios. Está obligado a experimentar al tratarse de una adaptación a ciegas. Si logra inventar el efecto (es decir, no hay ningún efecto negativo en la experimentación), acumulará un número de Puntos de Descubrimiento igual a la magnitud del efecto inventado.

Durante estos diez años, las relaciones de Implacidus con Aintza van mejorando (el Bonisagus se asegura de hablar siempre con ella a solas o con poca compañía, para así compartir su Parma Magica con ella y evitar los efectos más graves del Don), y el Bonisagus logra adaptar con éxito dos efectos en su trabajo de integración, para un total de 8 Puntos de Descubrimiento:

  • Crea la Poción Dulce del Descanso (CrCo 20, A: Toque, D: Solar), que al ser ingerida permite restaurar un nivel de Fatiga Breve, con la contrapartida de que al terminar su duración, el objetivo gana un nivel de Fatiga por Agotamiento. La experimentación de Implacidus tiene como efecto inesperado que elimina el asqueroso sabor que tenía la poción en su versión original, reemplazándolo por un agradable sabor a fresas. La poción es un objeto de cargas (crea 8 cargas).
  • Inventa Sentir la Energía (InCo(Me) 20, A: Voz), un hechizo que le permite detectar el nivel de cansancio de un objetivo. En este caso la experimentación no tiene efectos secundarios.

En el tiempo que le deja libre ese ambicioso proyecto, Implacidus también tiene tiempo de hacer otras cosas mientras está en Mons Perditus:

  • Para empezar trabaja constantemente en su laboratorio, reordenándolo y organizándolo para optimizar su rendimiento. Instala en él un enorme caldero que le permite imitar algo mejor las prácticas mágicas de las sorginak. Según las reglas de Covenants, en 1230 su laboratorio tiene Calidad General +1 (+1 a todas las actividades de laboratorio), además una bonificación +1 a Creo y a Experimentación. También es un laboratorio limpio, armónico y plácido (Estética +2, Seguridad +1, Higiene +1).
  • La especialización de Implacidus en Corpus le convierte en el “curador” oficial de Mons Perditus. No solo repone las existencias de los Vendajes de Batalla a medida que se van gastando, sino que además tiene tiempo para inventar un interesante hechizo, El Círculo Curativo del Cirujano (CrCo 25, A: Toque, O: Círculo), un ritual que cura inmediatamente una Herida Media (o inferior) a todos los objetivos que se encuentren dentro del círculo trazado por el mago.
  • Implacidus también mejora su repertorio de hechizos, casi siempre de Corpus: inventa La Resistencia de los Berserker (ReCo 15), por si alguna vez sufre algún aprieto en sus viajes con las sorginak, y también El Regalo del Vigor (ReCo 20), lo más parecido que ha logrado la magia hermética a eliminar la fatiga. Cree que le puede venir bien en su proyecto.

Las dos integraciones de Implacidus, así como su nuevo hechizo, pronto empiezan a ser conocidos entre los círculos de los Bonisagus de los Tribunales cercanos, lo que le granjea una Aclamación (una reputación especial que solo funciona entre Bonisagus y que también se describe en Castas) de nivel 2, que no está nada mal.

Por último, decir que los viajes de Implacidus para ver a las sorginak hacen de él un magus mucho más “aventurero” de lo habitual en su Casa, lo que tiene sus consecuencias: en 1228, tras pasar la última mitad del año con las brujas, a su regreso a Mons Perditus Implacidus se ve sorprendido por una terrible ventisca que está a punto de acabar con su vida. Solo la providencial intervención de Álvaro, el guía de la alianza, impide que muera bajo la nieve. Implacidus toma nota mental de mejorar su “magia de viaje” para evitar estas sorpresas.

Podéis ver la ficha de Implacidus en 1230 aquí.

Planes inmediatos (1230-1239)

  • Continuar con la integración: Evidentemente, Implacidus querrá seguir avanzando en su proyecto de integración de la magia sorginak. Por ahora ha tenido suerte en sus proyectos, pero pronto Aintza no podrá enseñarle muchas cosas más, y deberá buscar a alguna sorginak con más conocimientos. Es probable que eso le obligue a pasar más tiempo fuera de la alianza, lo que tal vez le lleve a diversificar algo más su magia, o a aprender un par de hechizos de defensa (o ataque) para evitar imprevistos.
  • Rituales de longevidad: La capacidad de Implacidus con la magia de Creo Corpus le convierte en el mago ideal para realizar rituales de longevidad, no solo para sí mismo, sino también para otros habitantes de la alianza cuyo valor les haga susceptibles de recibir ese gran beneficio. Esto plantea interesantes cuestiones: ¿hay que hacer rituales para el autócrata, los profesores, el guía local? ¿O hay que dejar que el ciclo natural de la vida siga su curso y renovar a los especialistas a medida que vayan falleciendo?
  • Viajar a Durenmar: Todo buen Bonisagus debe visitar Durenmar en alguna ocasión aunque solo sea para ver en persona la Gran Biblioteca y el lugar en el que nació la Orden de Hermes. Es un viaje largo hasta la Selva Negra, pero tal vez Implacidus podría aprovechar para llevar una copia de sus hechizos inventados y ofrecerlos como contribución al conocimiento dentro de la Orden, a cambio de lo cual tal vez le granjearían acceso a algunos de los contenidos más arcanos de la Gran Biblioteca. Podría pasar un par de años fuera de la alianza, pero valdría la pena…
  • Tomar un aprendiz: La Casa Bonisagus no ve el adiestramiento de aprendices como una obligación sino como un deber solemne, casi una forma de homenaje a Bonisagus y el resto de Fundadores. Aunque Implacidus es todavía muy joven, hace falta tener todas las Artes a un mínimo para poder tomar un aprendiz, así que tal vez podría ir completando su repertorio de Artes y adquiriendo el resto de habilidades que necesitará si en el futuro quiere tener un discípulo (que, por otra parte, no le vendría nada mal como ayudante en el laboratorio).

quaesitor

Faustus de Guernicus

La estancia de Faustus ha sido mucho menos fructífera que la de Implacidus. Desde el principio se le asignó la tarea de copiar los libros de la por entonces escasa biblioteca de Mons Perditus para que Constans pudiera comerciar con ellos y engrosar los tomos a disposición de los magi. Consciente de que su estancia en Mons Perditus era algo temporal, incluso algo por debajo de su capacidad, Faustus asumió resignado el encargo, como también asumió la tarea de supervisar que se cumplieran las leyes herméticas en zonas cercanas de Iberia y de Provenza. Sin embargo, sus escapadas a Duresca han sido constantes, y en las dos ocasiones en que ha asistido a los Tribunales de Iberia, no se ha separado de los magos de esa alianza para nada. Durante estos años, Faustus ha ayudado en varias ocasiones a los Quaesitoris de Duresca en diversos casos, y tiene una incipiente reputación positiva entre ellos. Entre otras cosas, les ha ayudado en casos relativos al acceso a fuentes de vis disputadas por más de una alianza, y en una emocionante ocasión participó en la investigación de un mago con un posible pasado Diedne que acabó en nada. También ha podido leer alguno de los tomos que hay en la biblioteca de Duresca. Todo ello ha contribuido a que sus conocimientos sobre Derecho Hermético sean bastante superiores a lo habitual en alguien tan joven como él.

Además de eso, Faustus ha diversificado un poco su arsenal mágico, aunque no demasiado. Entre otros ha aprendido Comunión entre Magi, Concentración Mágica y Aura de Autoridad, hechizos menores pero útiles. Gracias a su comprensión intuitiva de la magia, todos esos hechizos los ha aprendido automáticamente con una opción de hechizo dominado.

Sin embargo, Faustus no acaba de sentirse del todo cómodo en Mons Perditus. Hace mucho frío la mayor parte del año y encuentra poco solaz en sus compañeros: Tempestus e Implacidus no salen de su laboratorio, Viatorius parece deambular la mitad del tiempo con la mente perdida en quién sabe qué, y a Constans apenas le ve por sus viajes. Lo reducido de la biblioteca de Mons Perditus (al menos para lo que quiere Faustus) también le parece una frustrante limitación para su desarrollo, La agreste región que le rodea le complica bastante sus desplazamientos y, para ser sinceros, tiene que hacer muchos. Casi sería preferible que tuviera su residencia en alguna otra alianza más accesible por rutas normales, dado que ya tiene claro que la vida de un Guernicus está casi siempre en el camino. Su opción preferida sería Duresca, y está convencido de que pocos candidatos habrá tan prometedores como él a su edad, pero se conformaría con Castra Solis o incluso el propio Coenobium, en Provenza, donde sin duda sus servicios serían más reconocidos. Por si eso fuera poco, recientemente ha descubierto que el maestro de Implacidus tiene relación con el Bonisagus que quiso tomarlo como aprendiz hace unos años, y eso es algo que tampoco le hace mucha gracia…

Podéis ver la ficha de Faustus en 1230 aquí.

Planes inmediatos (1230-1239)

  • Cambio de aires: Mons Perditus no está hecho para Faustus, y viceversa. El Guernicus estaría mucho más a gusto en cualquier alianza algo menos agreste y más accesible al ancho mundo que tanto debe recorrer mientras investiga casos herméticos. Faustus siempre supo que su estancia en Mons Perditus sería temporal, así que si considera que ha llegado el momento, le dará las gracias a Tempestus por la hospitalidad y se marchará a otro sitio, para seguir creciendo como magus.
  • Los terrae: En una de sus visitas a la biblioteca de Duresca, Faustus tiene oportunidad de leer algo más sobre la historia de su casa, y descubre que Guernicus, el Fundador, era un experto en magia de Terram, y aún existe dentro de la Casa un linaje de magos que siguen esas doctrinas. En principio Faustus no está especialmente interesado en la magia de Terram, pero tal vez podría buscar a ese grupo, teniendo en cuenta las características de Mons Perditus. Los textos hablaban incluso de magos geomantes, capaces de adivinar cuestiones a través de las piedras o comunicarse con elementales de ese tipo. Y tal vez esos conocimientos le podrían venir bien incluso a Constans…
  • Tradición y transición: Faustus sabe que su Casa no es solo un grupo de investigadores y abogados. Como una de las Casas más influyentes de la Orden, está sumida en constantes pugnas de poder internas, y el conflicto entre Tradicionalistas y Transicionalistas solo complica (o hace más apasionante, según se mire) esa situación. Faustus podría dedicarse a conocer mejor las intrigas internas de su Casa de cara a ascender por el escalafón, sin que eso tenga necesariamente que ver con su capacidad mágica, sus dotes de deducción como investigador o sus contactos. O al menos, no del todo…
  • Legislador: Habida cuenta de su papel de escriba en la alianza y de sus conocimientos legislativos, tal vez Faustus decida que lo suyo no es viajar tanto por los caminos de la Europa Mítica, sino convertirse en un experto en leyes herméticas y poner por escrito sus conocimientos y los casos en los que participa. En ese caso, bien podría mantener su base en Mons Perditus, lugar al que regresaría para disfrutar de la (relativa) tranquilidad necesaria para poder escribir sus obras. Eso implicaría que tal vez tendría que contratar algunos especialistas como escribas, iluminadores o encuadernadores, pero tampoco le vendría nada mal a la alianza…

¿Qué decís? ¿Debe abandonar Faustus Mons Perditus, o debe pasar algunos años más allí? ¿Debe intentar convertirse en un terrae? A nivel interno, me he dado cuenta de que un Guernicus es uno de los magos más peliagudos para este taller de personajes, puesto que necesita mucho componente de “aventura” en forma de casos herméticos, y eso casi daría para otro tipo de entradas radicalmente diferentes (tomo nota mental…). Si la opinión generalizada es que salga de la ecuación, aprovecharé para meter al Verditius que se había propuesto, que en principio puede dar bastante más juego a nivel mecánico. Si preferís que siga con Faustus, sin duda habrá que darle alguna vuelta de tuerca al personaje, veremos hacia dónde va…

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8 comentarios

Publicado por en 17 marzo, 2016 en Miscelánea

 

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8 Respuestas a “Taller de personajes: Implacidus y Faustus, año 1230

  1. Carlos de la Cruz

    17 marzo, 2016 at 2:59 pm

    Lo primero que tiene que hacer Implacidus es crear las Pociones de Longevidad de sus compañeros :D. Por cierto, Constans le podría ayudar a encontrar nuevas fuentes de investigación, al haber oído hablar sobre distintos brujos menores en el Camino de Santiago. Podría viajar con Constans cuando este vaya con los masones en verano y mientras Constans construye iglesias, él se puede entrevistar con brujos ;).

    En cuanto a Faustus, me gustaría que se quedara en la Alianza. Constans pasa la mitad del año en la Alianza, así que algo habrán hablado. Y han ido juntos a los tribunales de Iberia. Ambos están interesados en la política hermética y puede que en la magia de Terram, así que yo veo bases para la amistad. Yo le dejaría como legislador en la alianza, y trabajando para que se quede en Iberia ;).

     
    • Teotimus

      17 marzo, 2016 at 3:19 pm

      De acuerdo. Resérvale plaza a Implacidus en el próximo viaje por el Camino de Santiago, que se va con Constans.

      Y apuntado el voto para que Faustus vaya afilando la pluma y contratando iluminadores a la espera de charlar un rato con Constans… 🙂

       
  2. reiizumi7

    17 marzo, 2016 at 7:03 pm

    La idea de integrar la magia sorginak tiene su miga en la saga, nada fácil pero puede abrir un camino enorme, creo que la forma de ser de Implacidus le lleva más hacia este camino que a cualquier otro.

    Por Faustus es más complicado, el camino de legislador es una opción pero no me acaba de convencer, tiene pinta de ser alguien más vivo, de querer salir más ahí fuera.
    Quizás la opción que más me convence es precisamente la que le provoca irse de la alianza y después de todo el trabajo no la veo demasiado, así que me llama más la atención lo de “geomante”, un Guernicus con unas habilidades “singulares” y que además es un prodigio a su edad puede acabar dándole una buena reputación en un futuro.

    Añadir los “misterios” o habilidades propias de cada casa veo que da una cantidad de opciones bastante interesantes hacia donde poder ir, la única pega es que los 3 libros que contienen esa información me parecen algo espesos, me he leído principalmente la parte de la casa Merinita y finalmente no he conseguido entender como funcionan sus misterios y a duras penas se consigue buena información extra por ahí.

     
    • Teotimus

      17 marzo, 2016 at 7:22 pm

      Apuntados los votos. Parece que Faustus es el que más dudas despierta, en general… 🙂

      En cuanto a los misterios, los de los Merinita son junto con los de los Criamon los más espesos. Yo probaría mejor con los de los Bjornaer o los Verditius, creo que son más comprensibles. De todas formas, más que leerlos todos del tirón, que pueden ser un poco excesivos, yo recomiendo ir leyendo los capítulos sueltos, en función de los personajes que haya en la partida…

       
  3. reiizumi7

    18 marzo, 2016 at 12:07 pm

    Gracias por el consejo, Merinita son mis preferidos pero usaré a los otros para ir pillando el “truco” a los misterios.

     
  4. Aaron Cotarelo

    19 marzo, 2016 at 12:32 pm

    Para Implacidus “Rituales de longevidad” creo que con un experto en corpus no deben esperar ni un segundo a los rituales de longevidad que les pueden hacer convertirse en una alianza con unos verano y otoño muy largos.

    Para Faustus “cambio de aires” no voy a ocultar que a mi me encantaria ver a un verditius en la alianza ademas a la alianza tambien le va a venir mejor un creador de objetos para crecer tanto economicamente como por una reputacion como creadores de objetos magicos por los cuales pueden conseguir otros objetos necesarios para sus investigaciones. Por supuesto a faustus estar tan aislado le perjudica en sus pesquisas aunque cambie de alianza siempre puede ser un gran aliado y ayudar a sus antiguos compañeros con alguna situacion peliaguda en el tema legal.

    Me encanta como esta quedando mons perditus! animo yo os seguire leyendo en cada entrada!

     
    • Teotimus

      20 marzo, 2016 at 2:12 pm

      Recibido, tomo nota de todo… Veremos qué es de Faustus…

       

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