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Taller de personajes: Viatorius tras el aprendizaje

18 Feb

Os presento al bueno de Viatorius, el primer protagonista de nuestro taller, y al que entre todos llevaremos desde sus primeros pasos como magi hermético de pleno derecho hasta, esperemos, grandes cotas de poder, antes de caer presa de la vejez o de la Informidad (en su caso probablemente lo segundo, sí). Este es el personaje en el año 1220, justo al concluir su aprendizaje de 15 años dentro de la Casa Criamon.

Viatorius de Criamon

Características: Int +3, Per +1, Com 0, Pre -1, Fue 0, Vit +2, Des +1, Rap 0

Tamaño: 0 Confianza: 1 (3)

Virtudes y Defectos: El Don, Magus Hermético, El Enigma*, Afinidad (Vim), Bono de Estudio, Características Mejoradas, Estímulo Vital, Maña en Vim, Sensibilidad a la Magia; Compasivo, Formación Defectuosa, Mentor (Leonarda de Miniata Sophia), Obsesionado (descifrar Los Viajes de Fedoso), Propenso al Crepúsculo

(*Virtud gratuita de la Casa Criamon)

Rasgos de personalidad: Compasivo +2, Dubitativo +1, Meditabundo +1, Metódico +2

Combate: Esquiva Ini 0, Ata n/a, Def +2 Aguante: +2

Habilidades: Atención 2 (buscar), Artes Liberales 2 (retórica), Atletismo 1 (carreras), Concentración 1 (hechizos), Conocimiento de Área: Barcelona 2 (personalidades), Conocimiento de la Casa Criamon 1 (objetivos), Conocimiento de la Orden de Hermes 1 (historia), Conocimiento Mágico 1 (regiones), Don de Gentes 1 (gente de ciudad), Latín 4 (uso hermético), Parma Magica 1 (Corpus), Pelea 1 (Esquiva), Penetración 1 (Vim), Philosophiae 1 (filosofía moral), Precisión 1 (Vim), Catalán 5 (jerga callejera), Sabiduría Enigmática 2 (interpretar señales), Sensibilidad a la Magia 2 (hechizos activos), Teoría Mágica 3 (Muto)

Artes: Creo 4, Intellego 4, Muto 6, Perdo 1, Rego 4, Animal 1, Aquam 1, Auram 1, Corpus 2, Herbam 1, Ignem 0, Imaginem 4, Mentem 3, Terram 1, Vim 8+3

Hechizos:

  • Aura de Líder (Muto Imaginem 10)
  • La Llamada de Morfeo (Rego Mentem 10)
  • El Falso Don (Creo Vim 15)
  • Atravesar el Velo Mágico (Intellego Vim 20)
  • La Superación de la Magia de Vim (Muto Vim 20)
  • Concentración Mágica (Rego Vim 15)

Notas de hechizos: Viatorius no tiene un repertorio especialmente amplio o variado a estas alturas. Ya se nota su preferencia por hechizos de Vim que en algunos casos son algo experimentales. La única opción mínimamente “ofensiva” es La Llamada de Morfeo, que se vuelve bastante más útil si se combina con La Superación de la Magia de Vim (toma traducción de Wizard’s Reach), que es con diferencia el hechizo más potente (y útil) que tiene a estas alturas. Usa El Falso Don para ver qué clase de reacción provoca en los mundanos la posesión, aunque sea fugaz y ficticia, del Don, pero es un hechizo que ha aprendido hace muy poco y se lo piensa mucho a la hora de usarlo. Su Impronta de mago, por cierto, tiene el aspecto de fugaces lazos o tirabuzones que forman extraños patrones sobre la superficie del objetivo de sus hechizos.

Aspecto: Viatorious es un hombre fornido de estatura media y aspecto tranquilo, de cabello castaño corto y una barba corta del mismo color. Suele vestir con unos ropajes discretos y holgados, de tela marrón claro, y casi se le podría confundir con un monje de no ser por su mirada, que parece serena pero al mismo tiempo cansada, efecto este último que se ve reforzado por las constantes ojeras que luce. Habla de forma pausada, y siempre se toma su tiempo para hacerlo, como si lo observara todo atentamente antes de expresar su opinión. Aunque intenta ocultarlo, en la parte interior de su muñeca izquierda tiene una curiosa marca en la piel, una especie de lazo doble apaisado semejante al símbolo del infinito, que le apareció de forma espontánea cuando concluyó su aprendizaje.

Trasfondo y aprendizaje: Bernat era un muchacho de 10 años casi sin pasado que había malvivido como había podido en las calles de Barcelona desde que tenía uso de razón. Huidizo y temeroso, subsistía como podía mendigando y hurtando, casi más asustado de sí mismo que de quienes le rodeaban. A veces ocurrían cosas raras a su alrededor: objetos que se movían, fogonazos de luz… En otras ocasiones parecía entrar en una especie de trance, o sufrir ataques que quienes le rodeaban achacaban a una posesión demoniaca. Fue un milagro que sobreviviera hasta que conoció a un misterioso extranjero llegado del norte que le explicó que más que una maldición, lo que tenía era un Don. Bernat no entendió muchas de las cosas que decía aquel hombre con la cara llena de extrañas marcas, pero aunque le daba un poco de miedo decidió acompañarle al ser la única persona que le había tratado mínimamente bien a lo largo de su vida.

Durante los siguientes quince años, Bernat descubrió una nueva vida al lado de su maestro, Concitatus. Pasó buena parte de esos quince años viajando entre Provenza y el norte de Iberia, descubriendo el mundo al mismo tiempo que se descubría a sí mismo. Conoció la Orden de Hermes y la existencia de la magia al tiempo que Concitatus intentaba transmitirle las doctrinas de Criamon, basadas a su vez en las del filósofo griego Empédocles: la teoría del tiempo cíclico y la búsqueda del comportamiento apto como forma de escapar de ese ciclo y alcanzar el nirvana de la Hipóstasis, lo que se conoce como el Enigma. Pero ese comportamiento no siempre era algo fácil de conseguir en un mundo lleno de atrocidades e injusticias que Concitatus no dudaba en mostrarle al joven en toda su crudeza como parte de sus enseñanzas. En esos años, maestro y discípulo hicieron frecuentes visitas a Miniata Sophia (ver Faith & Flame, págs. 86-88), una alianza de magi Criamon con la que Concitatus tenía buena relación. Allí, el joven Bernat aprendió algo mejor lo que era el comportamiento apto, y también quedó cautivado por la curiosa relación existente entre los magos y los lugareños, y por cómo los primeros influían de forma sutil pero determinante en la vida de los segundos, formando un curioso ecosistema, un ciclo autosuficiente insólito para el joven pero en el que también se adivinaban las enseñanzas del Fundador de la Casa.

Sin embargo, en muchas fases del aprendizaje Concitatus tuvo serias dudas sobre la capacidad de Bernat para aprender esas doctrinas. Aunque su alumno resolvió puntualmente, incluso con genialidad, los 15 acertijos que marcan las diferentes etapas del aprendizaje de un Criamon, las enseñanzas de Empédocles no acababan de cuajar en él. Solo la fascinación del joven por Los viajes de Fedoso, un libro escrito por uno de los primeros primi de la Casa y que estaba lleno de metáforas y narraciones figurativas, le permitían mantener la fe en el joven. Eso y los extraños episodios en los que parecía verse desbordado por la magia que habitaba en su interior. El muchacho era mucho más propenso a sufrir ese tipo de episodios que cualquier otro mago que hubiera visto Concitatus, lo que le hacía pensar que esos trances le acercaban más a la Hipóstasis por un breve tiempo. Por eso decidió cambiarle el nombre por el de Viatorius, “el Viajero”, porque en esas ocasiones el joven avanzaba por un camino que pocos podían seguir.

A Bernat, o Viatorius, el nombre le convenció tan poco como sus enseñanzas, pero hizo lo posible por complacer a su maestro por haberle salvado de lo que él consideraba una muerte segura en las calles de Barcelona. Aunque asumió el comportamiento apto en un Criamon (influido sin duda por los perfecti cátaros a los que conoció durante sus estancias en Provenza), las enseñanzas más abstrusas de Empédocles siempre le resultaron demasiado complejas. Eso provocó constantes retrasos en su educación hermética y constantes conflictos con su maestro, que veía en el joven una esperanza truncada. De lo que sí era consciente el muchacho era de que tenía una facilidad innata para manejar la magia, en concreto en su forma más pura, lo que incluía el arte de Vim. De hecho, descubrió que podía detectar magia de forma instintiva, y que tenía la capacidad única de usar su propia fuerza vital para potenciar su magia, aunque eso generalmente le acababa dejando exhausto. ¿Tal vez sí que tuviera realmente una conexión con la Hipóstasis? Nunca encontró en su interior la respuesta a esa pregunta, y uno de los objetivos de Viatorius al terminar su aprendizaje es hacerlo, aunque aún no sabe bien cómo.

Personalidad y propósito: Viatorius cree en el comportamiento apto que propone la Casa Criamon, pero aún no sabe bien si lo cree por motivos meramente filantrópicos y morales, o bien si lo cree porque también cree toda la teoría de la Hipóstasis y el ciclo del tiempo que defendían tanto Empédocles como Criamon. Esa dicotomía hace de él una persona un tanto indecisa, aunque lo disimula bastante bien: la duda está en su mente, nunca en sus actos, y cuando toma una decisión lo hace con todas las consecuencias. Esas dudas únicamente se desvanecen cuando está en su laboratorio y se sume por completo en sus estudios. Es entonces cuando nota su vínculo con la magia, cuando incluso cree por un instante las palabras que le repitió una y otra vez Concitatus sobre que era alguien especial. Sin embargo, nunca se deja llevar demasiado: sabe de su propensión a verse abrumado por ese vínculo mágico, e intenta ir con pies de plomo en todas sus experimentaciones.

Cuando terminó su aprendizaje, Concitatus le sugirió a Viatorius que se uniera a la alianza de Miniata Sophia. Sin embargo, aunque compartía gran parte de su filosofía, Viatorius no quiso seguir ese camino antes de tener claro su propósito en el mundo, para disgusto de la líder de esa alianza, Leonarda, que tenía (y sigue teniendo) grandes esperanzas puestas en el joven y le intenta ayudar siempre que puede. Por ahora Viatorius quiere explorar por su cuenta hasta qué punto puede contribuir con su comportamiento apto a ayudar a los menos afortunados que él, y hasta qué punto puede ese comportamiento apto salvar las distancias entre quienes tienen el Don y quienes no lo tienen. Por lo tanto, cuando le hablaron de la posibilidad de unirse a Mons Perditus, una alianza que había estado a punto de desaparecer poco tiempo atrás y que estaba en plena fase de reconstrucción, Viatorius no lo dudó y aceptó. Allí, alejado de todo pero al mismo tiempo cerca de otros a quienes poder ayudar, por fin podrá poner en práctica lo que ha aprendido de su maestro, y también intentar resolver definitivamente sus dudas. Puede que el tiempo sea cíclico, pero lo que está claro es que por ahora, Viatorius camina solo hacia su futuro…

Planes inmediatos (1220-1229)

Viatorius empleará la mitad del primer año en establecer su laboratorio en Mons Perditus. Entre eso, la temporada de servicio y la de “logística”, ya estará ocupado durante 1220. Sus prioridades a partir de ahí serán subir un poco sus artes herméticas e inventar algún hechizo, al tiempo que se va familiarizando con la región y conoce a sus habitantes. También hay un par de citas en los Tribunales de 1221 y 1228, que podrían ser muy importantes para la alianza en general, pero más allá de eso, ahora mismo no tiene una agenda muy clara. Durante estos primeros años no se pueden marcar objetivos muy ambiciosos para un mago tan joven, pero algunas de las posibles opciones serían:

  • Mejorar Artes herméticas y hechizos: Las limitaciones en su aprendizaje han hecho que Viatorius sea un mago con ciertas carencias en el momento de dar sus primeros pasos como magus. Subir sus Artes (o diversificarlas) y aprender algún hechizo nuevo podría ser buena idea. Naturalmente, habida cuenta de lo limitado de la biblioteca actual de Mons Perditus, eso puede no ser tan sencillo y podría requerir gestiones herméticas con los Gorras Rojas o algún que otro viaje a alguna alianza para copiar algunos textos…
  • Estudiar Los viajes de Fedoso: Los viajes de Fedoso fue un libro escrito por Verderis, el tercer primus de la Casa. En él se narran las aventuras de Fedoso, un joven mago que atraviesa extraños parajes, enfrentándose a obstáculos místicos y cruzándose con todo tipo de situaciones y personajes indescifrables. Viatorius está convencido de que el libro oculta en sus metáforas no solo el futuro de la Casa Criamon, sino también la clave para responder a las dudas que le asaltan constantemente. Acostumbraba a estudiar la copia del libro que tienen en Miniata Sophia, pero ahora tal vez pueda conseguir una copia para la alianza para poder estudiarla largo y tendido.
  • Filosofía y estructura de los reinos: El inusual emplazamiento de Mons Perditus, combinado con la capacidad que tiene Viatorius para percibir la magia de forma instintiva, podría ayudarle a explorar mejor las fronteras entre lo mundano y lo mágico, o incluso entre lo mundano y lo feérico. ¿Es el Reino Mágico una vía de acceso hacia la Hipóstasis? Si es así, ¿se puede estar más cerca de ella, conocerla mejor en las regiones mágicas, o incluso en las auras mágicas? ¿Qué relación tienen exactamente el reino mágico y el feérico en relación a la Hipóstasis? ¿Y lo Divino? ¿Qué papel juega en todo esto?
  • El comportamiento apto: Viatorius es una mezcla de filántropo y místico con algo más de lo primero que de lo segundo. Busca el bien común, alejar el sufrimiento de sus congéneres, y trata de transmitir ese comportamiento apto para que todos puedan vivir en armonía. Incluso él es consciente de que es una filosofía extremadamente abstracta y ambiciosa, al menos a estas alturas, pero eso no le impide ponerla en práctica en la medida de lo posible. ¿Tal vez podría emplear un tiempo de sus primeros años conociendo mejor todo lo que rodea a Mons Perditus, trabajar por reconstruir la alianza y ayudar a que todos los que viven en ella eviten errores pasados y creen algo que sea más grande y trascendente que la suma de sus partes?
  • Los Misterios: Aunque todavía es muy pronto para él, Viatorius tal vez podría comenzar a investigar los diferentes Senderos (misterios) de la Casa, que no son sino diferentes formas de afrontar la búsqueda espiritual que sigue todo mago Criamon a lo largo de su vida. O tal vez decida que esos caminos espirituales no son para él, y que hay otras formas de realizar esa búsqueda. Sea como sea, su conocimiento de la Casa Criamon es por ahora muy reducido, tal vez debería visitar de nuevo Miniata Sophia (lo cual complacería sobremanera a Leonarda) y aprender algo más sobre el estilo de vida y los secretos de los Criamon.

¿Qué decís? ¿Qué debe priorizar Viatorius en sus primeros años en Mons Perditus? Naturalmente, esto son solo algunas ideas, estoy abierto a sugerencias. Mientras os lo pensáis (la próxima entrada será en unos quince días), aquí dejo la hoja de personaje de Viatorius con todos sus detalles, para que le podáis conocer mejor.

Otras entregas del taller de personajes

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13 comentarios

Publicado por en 18 febrero, 2016 en Miscelánea

 

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13 Respuestas a “Taller de personajes: Viatorius tras el aprendizaje

  1. Jordi Morera

    18 febrero, 2016 at 12:33 pm

    ¡Vaya currada, maestro! Me mola mucho el enfoque que le has dado al personaje, y el reto que plantea desarrollar un miembro de una Casa tan compleja como Criamon seguro que dará muchísimo juego. Y encima, casualidades de la vida, el pater de uno de los pjs de mi saga se llamaba Viator… XD

    Yo creo que Viatorius, como cualquier mago joven, haría bien empezando por ampliar más las bases de sus conocimientos mágicos, antes de empezar a indagar en las cuestiones más filosóficas y abstractas, o en los Misterios. Un repertorio más amplio de conjuros le daría más herramientas con las que investigar y experimentar, y que poner en práctica para ese comportamiento apto que él persigue. Ese sería mi voto, estudiar nuevos conjuros y variar un poco más su repertorio inicial.

     
    • Teotimus

      18 febrero, 2016 at 10:39 pm

      ¡Apuntado! Formación básica hermética pues…

      Así que Viator, ¿eh? Bueno, aquí también quería hacer un juego de palabras entre sus viajes “mágicos” y los viajes de Fedoso… La cuestión es viajar…

       
  2. Carlos de la Cruz

    18 febrero, 2016 at 4:22 pm

    Yo creo que Viatorius debería:

    – Mejorar como Mago (estudiar Artes y Hechizos).
    – Mejorar su Alianza (por ejemplo, familiarizarse con la región y con sus gentes).
    – Encontrar una copia de “Los Viajes de Fedoso” (no sé cuántas estaciones tardaría en lograrlo :D).

     
    • Teotimus

      18 febrero, 2016 at 10:40 pm

      Apuntado también. Parece que nadie le salva del viaje a Miniata Sophia… 😉

       
      • Carlos de la Cruz

        22 febrero, 2016 at 11:14 am

        Teotimus, ya tienes el personaje de Constans Lucidem en el blog, por si quieres hacer referencia en la entrada al otro Magus de Mons Perditus ;).

         
      • Teotimus

        22 febrero, 2016 at 11:38 am

        Correctísimo, se me había pasado por alto. Constans ya está añadido a la lista… 😉

         
  3. amatriain

    18 febrero, 2016 at 6:45 pm

    Uf, mucho que digerir. He visto personajes jugadores que tras años de campaña tenían menos trasfondo XD

     
    • Teotimus

      18 febrero, 2016 at 10:42 pm

      Aquí se hacen las cosas como Hermes manda, ¡faltaría más! 😉

      Bueno, la idea era buscar un personaje con mucho trasfondo de salida para que tuviera muchas vías posibles de avance. Probablemente muchas de ellas irán cayendo por su propio peso a medida que acabe encontrando “su” camino…

       
    • Néstor Solano Grima

      26 febrero, 2016 at 3:10 pm

      Jajajaj

       
  4. Aaron Cotarelo

    19 febrero, 2016 at 10:50 pm

    Por personalidad creo que le pega mas “Comportamiento apto” si realmente lo que es el estudio hermetico le ha costado ver el estado de la alianza sacara su lado mas filantropo, despues si deberia intentar mejorar sus artes.

     
    • Teotimus

      22 febrero, 2016 at 8:57 am

      ¡Apuntado! Gracias por el voto…

       

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