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La Casa Ex Miscellanea, el “comodín” de la Orden

25 Ene

Aunque probablemente sea la menos “hermética” de todas las Casas de la Orden de Hermes, la Casa Ex Miscellanea tiene tanto una historia interesante como una función necesaria dentro de Ars Magica. Como todo el mundo sabe en la Orden, la Casa nació después de que Pralix, la aprendiz de Tytalus, cruzara el Canal desde el continente y se enfrentara al siniestro Damhan-Allaidh en la Guerra de la Araña que se libró en las Islas Británicas. Para lograr la victoria, Pralix tuvo que reunir a todos los magos dispuestos a ayudarla, fueran de la tradición que fueran… con la particularidad de que muchos de ellos eran de fuera la Orden.

Finalizada la guerra y eliminada la amenaza de la Araña, en lugar de volver al continente, Pralix anunció que crearía su propia orden, la Ordo Miscellanea, donde tendrían cabida todos los magos de tradiciones menores que no eran aceptados en la Orden de Hermes. La primera reacción de la Orden fue (claro) exterminar a ese nuevo grupo, y solo tras arduas negociaciones llevadas a cabo por Trianoma y Hariste, la filia de Tytalus aceptó regresar a la Orden de Hermes y convertir su orden en una Casa más, la decimotercera: la Casa Ex Miscellanea, que mantendría el mismo carácter abierto y que aceptaría a cualquier usuario de la magia, fuera cual fuera su origen o sus características. Desde entonces hasta ahora, la Casa ha sido siempre la más numerosa con diferencia dentro de la Orden (salvo en los tiempos álgidos de los Diedne), y aunque a menudo hay quien la considera un popurrí de brujos del tres al cuarto, su simple número y las habilidades, a menudo desconocidas, de quienes la integran hacen de ella un elemento tan anárquico como impredecible, tan polivalente como denostado dentro de la Orden.

Temáticamente, esa anarquía y esa polivalencia se ven reflejadas en las tradiciones que forman parte de la Casa, que no tienen nada más en común entre sí que… bueno, pertenecer a la Casa. De hecho, es probable que ni siquiera se refieran a sí mismos como magos Ex Miscellanea, sino más bien como miembros de su tradición. Tal y como se explica en el manual básico de Ars Magica, una tradición Ex Miscellanea se caracteriza por tener una Virtud Mayor no Hermética (que representa su poder o habilidad especial), un Defecto Mayor Hermético (que representa sus limitaciones para comprender la Teoría Mágica de Bonisagus) y una Virtud Menor Hermética. En el básico no se detalla ninguna tradición de la Casa (el personaje de muestra ni siquiera tiene nombre para su tradición), pero en el manual de Houses of Hermes donde se habla en más detalle de los Ex Miscellanea, Societates, hay ejemplos para todos los gustos, desde los pacifistas Farmacopeos, dedicados a las artes curativas, hasta los sahir de origen oriental, pasando por los Columbae, expertos en protecciones cuyas artes han sido adaptadas por la Orden en general. En algunos otros manuales de la línea se han introducido ocasionalmente nuevas tradiciones, así que ejemplos no faltan.

Personalmente, creo que la Casa Ex Miscellanea es muy interesante precisamente por ese carácter abigarrado. Creo que, metarólicamente, ofrece la oportunidad de hacerte un personaje que se aleje de los rígidos criterios que marcan a los magos de las otras once Casas. No nos engañemos, la Teoría Mágica de Bonisagus es muy flexible, pero no puede hacerlo todo, y de igual forma, las once Casas no ofrecen todas las variantes de magos que nos pueden venir a la cabeza en un momento dado, y además tienen particularidades “filosóficas” que pueden no gustar a todos. Cuando un jugador tiene muy claro el tipo de mago que quiere hacerse y no le convence ninguna de las Casas para hacerlo, optar por un mago Ex Miscellanea no es una mala opción. Eso le abre todo un amplio abanico de Virtudes en torno a las cuales construir su personaje y su tradición. ¿Que quiere hacerse un mesmerista, alguien cuya mirada o cuya voz baste para hacer que los demás obedezcan? Puede elegir Fascinación y desarrollar su tradición a partir de ahí. ¿Tal vez lo que quiere es una tradición que le permita cambiar de forma y convertirse en diferentes animales, pero lejos de las rígidas leyes que siguen los Bjornaer? ¿Por qué no coger Cambiaformas?

De hecho ni siquiera hace falta limitarse a las Virtudes Sobrenaturales Mayores que aparecen en el manual básico (que, ciertamente, no son demasiadas); en Societates se incluyen reglas con las cuales se pueden crear nuevas Virtudes de este tipo para hacer de nuestro mago Ex Miscellanea algo realmente diferente y único. Las reglas son bastante sencillas: el poder debe ser equivalente más o menos a un foco mágico menor, y debe tener unos parámetros de Duración, Alcance y Objeto determinados, aunque se permite (de hecho, se asume en cierta medida) que los poderes no funcionarán ni mucho menos de forma equivalente a la magia hermética. Es importante recordar que la potencia de la Virtud Sobrenatural no puede ser excesiva: hablamos de tradiciones menores que han sido aceptadas en la Orden por ser consideradas útiles y poco peligrosas. Cualquier tradición cuyo poder sea superior sin duda mantendrá su independencia de la Orden… o habrá sido exterminada por ella. Ni siquiera hace falta que la tradición sea especialmente exótica: la Europa Mítica está llena de grupos mágicos menores, basta con tirar de las leyendas locales de cada región para encontrar historias sobre grupúsculos de brujos que sin duda no serán herméticos y que probablemente podrían formar parte de la Casa.

Esta flexibilidad, esta polivalencia, tiene un precio evidente: cualquier mago de la Casa Ex Miscellanea que quiera destacar en la Virtud Sobrenatural que marca a su tradición tendrá por necesidad que abandonar una parte de sus estudios herméticos. Es por eso que muchos magos Ex Miscellanea tienen un dominio de las Artes inferior al de otros magos de su misma edad, y es por eso también que la casa es denostada de forma más o menos universal por el resto de Casas. Eso convierte a los Ex Miscellanea en personajes doblemente interesantes de interpretar, que ofrecen diversidad a la ambientación al mismo tiempo que deben luchar por ser reconocidos por sus pares.

En resumen, que aunque la Ex Miscellanea es probablemente la última Casa en la que se fija un jugador al hacerse un mago, también es la que ofrece más libertad, flexibilidad y diferenciación sin salirse de la Orden. Desde aquí reivindico a estos magos “menores”, pueden dar mucho juego en la partida. Tanto o más que cualquier otro mago hermético “latino”, os lo aseguro…

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4 comentarios

Publicado por en 25 enero, 2016 en Opinión

 

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4 Respuestas a “La Casa Ex Miscellanea, el “comodín” de la Orden

  1. Jordi Morera

    25 enero, 2016 at 3:55 pm

    Ciertamente, comodín es la palabra que viene a la cabeza, sobre todo cuando lees un poco más sobre la casa que lo que viene en el básico. En la saga de Mistridge que estoy dirigiendo (ahora mismo en estado de transición de los foros a la mesa de juego), uno de los magos es un Ex Miscellanea islandés de tradición vikinga, lo que da alas a los rumores de que pueda pervivir una verdadera “Orden de Odín” en el norte. Las posibilidades que da esta casa a la hora de hacerte un magus que no encaje al 100% con ninguna de las Casas de Hermes son enormes.

     
    • Teotimus

      25 enero, 2016 at 5:05 pm

      Ya veo… el típico mago rúnico, ¿eh? Como se enteren las casas latinas va a ver lo que es bueno… 😉

      Lo de la Orden de Odín da para generar sagas enteras a su alrededor. Ponga en su partida un par de runas extrañas, unos tipos misteriosos con barba y poderes desconocidos, añádse un poco de paranoia hermética bien sazonada y… ¡el conflicto está servido!

       
  2. Jordi Morera

    27 enero, 2016 at 10:47 am

    ¡Esa es la idea! Jejeje

    La verdad es que el orígen y trasfondo de este personaje está muy bien, y el jugador es el más implicado en la saga con diferencia. En nuestra Europa Mítica, una tradición mágica islandesa que se ha ido perdiendo con el Cristianismo, una especie de versión “hedge magic” de la magia rúnica Vitkir, es la tradición del Seidr, que ha sido integrada dentro de la Casa Ex Miscellanea. En la actualidad, sólo quedan 2 practicantes, el mago PJ y su mater. Para los practicantes varones, la iniciación en el Seidr implica una muerte ritual para obtener la sabiduría, emulando el Rúnatal de Odín. A los pocos que regresan del umbral de la muerte les es revelado que su destino no era morir en el árbol, y reciben una visión fugaz de cuando será cortado el hilo de su vida (o sea, que como Virtud extra ganan Profecía de Muerte).

    Como los Vitkir a todos los efectos se han extinguido (o eso se cree), y de todos modos es mejor no hablar de su existencia al resto de la Orden de Hermes, el mago en cuestión tiene como objetivo la integración de la magia rúnica dentro de la teoria hermética, todo un breakthrough que, aún en caso de lograrlo, probablemente le llevaría toda la vida. Más tarde o más temprano, nuestro amiguete tendrá que montar una expedición al gélido norte… Y allí veremos qué ocurre 😉

     
    • Teotimus

      27 enero, 2016 at 10:50 am

      Wow… Cómo mola la historia. Y no podría haber mejor ejemplo del tema del que hablaba en la entrada: la libertad que te dan los Ex Miscellanea. Chapeau!

       

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